Palacio de Maricel. Construido sobre antiguas casas de pescadores, este palacio de estilo novocentista es uno de los lugares más visitados de Sitges. Lo mejor para no perderse nada es reservar una visita guiada para así conocer en profundidad sus salas modernistas, el claustro o las terrazas, entre los que destacan el Saló d’Or, el Saló Blau, la Sala Capella o la Sala Vaixells.
Iglesia de Sant Bartomeu i Santa Tecla. Situada sobre una pequeña colina con vistas al Paseo Marítimo y al Mediterráneo, esta iglesia barroca del siglo XVII es una de las postales más repetidas de Sitges. Identificarás enseguida sus dos torres campanario, aunque te animamos a no perderte tampoco sus retablos de estilo renacentista y barroco, además de dos sepulcros góticos y un órgano.
Museo Cau Ferrat. Está situado en la casa-taller del pintor y escritor Santiago Rusiñol, uno de los modernistas catalanes más reconocidos, y es uno de los espacios culturales más importantes que ver en Sitges. Abierto en honor al artista que hizo de Sitges la cuna del modernismo catalán, alberga una colección de escultura, hierro forjado, cerámica, vidrio y pintura que incluye algunos cuadros de Picasso y el Greco.
Playas de Sitges. Desde Semana Santa y hasta bien entrado el «veroño», los 17 kilómetros de costa de los que disfruta Sitges se convierten en uno de sus mayores atractivos. Encontrarás playas para todos los gustos. Las hay desde más tranquilas y familiares, como las de Aiguadolç, Bassa Rodona, Sant Sebastià, Estanyol, Fragata o La Ribera, a las que se accede desde el propio centro urbano, o más singulares, como la playa nudista de Balmins, muy popular entre la comunidad LGTBIQ+, Cala Morisca, Cap de Grills o la playa del Garraf, cocn sus casitas de pescadores pintadas de verde y blanco.
Muestras del «art nouveau» catalán. Las calles de Sitges acumulan una interesante muestra de la arquitectura modernista catalana. Apúntate nombres como la la Casa Bonaventura Blay, la Casa Manuel Planas o la Casa Pere Carreras, así como la casa de casa de Bartomeu Carbonell, uno de los edificios más representativos de los indianos de Sitges. No le pierdas pista a sus mosaicos, azulejos, molduras, hierro forjado y románticos jardines, entre otros extravagantes elementos.
Plaza del ayuntamiento. Aquí se ubica otro de los atractivos que ver en Sitges, como son el edificio de estilo gótico que alberga el ayuntamiento, así como el Museo Bacardí, situado en el edificio modernista del Mercat Vell de Sitges. Aquí podrás conocer la historia de Sitges, de los indianos y de la familia Bacardí, originaria de aquí.