El Hotel Restaurante Santa Elena se encuentra en Sabiñánigo, a 24 km del parque natural de Lacuniacha, y ofrece alojamiento con jardín, aparcamiento privado gratuito, salón compartido y terraza. Cuenta con restaurante, servicio de habitaciones, recepción 24 horas y WiFi gratuita. También hay un bar. El baño privado incluye bidet, artículos de aseo gratuitos y secador de pelo. Las habitaciones incluyen armario y TV de pantalla plana. El Hotel Restaurante Santa Elena sirve un desayuno continental o inglés/irlandés completo todas las mañanas. En Sabiñánigo y sus alrededores se pueden practicar diversas actividades, como esquí. El Hotel Restaurante Santa Elena se encuentra a 38 km de la estación de tren de Canfranc y a 40 km del Real Monasterio de San Juan de la Peña. El aeropuerto más cercano es el de Pau Pirineos, ubicado a 119 km del hotel.
Cerca del Hotel Restaurante Santa Elena, los huéspedes pueden visitar el parque natural de Lacuniacha, ideal para disfrutar de la naturaleza y realizar actividades al aire libre. Además, a poca distancia se encuentra la estación de tren de Canfranc, un lugar histórico con una arquitectura impresionante que vale la pena explorar.
El Hotel Santa Elena tiene unas normas generales básicas que regulan el alojamiento de huéspedes con mascotas, para que su estancia sea lo más agradable posible y no suponga molestias para el resto de huéspedes. Se admiten como máximo 2 mascotas por habitación. Se aplica un suplemento de 8 EUR por mascota y noche por la limpieza de la habitación. El propietario del animal tiene la obligación de mantenerlo en condiciones higiénicas y sanitarias adecuadas. El propietario es responsable de los daños que su mascota cause a terceros o al mobiliario. El importe de los desperfectos causados durante la estancia se cargará en la factura final de la estancia. El Hotel Santa Elena se reserva el derecho de no admitir mascotas que molesten a otros huéspedes o tengan un comportamiento inadecuado durante la estancia. En todo momento, el huésped es responsable de su mascota y de su comportamiento. La mascota sólo podrá estar dentro de la habitación y de paso en las zonas comunes para acceder a esta. Queda totalmente prohibido el acceso al resto de espacios interiores, como el restaurante, el bar y el salón, a excepción de las zonas de paso del alojamiento. Las mascotas no pueden hacer sus necesidades en el recinto del alojamiento. Tienen el entorno a su disposición, siempre y cuando se recojan sus deposiciones. Para salir o entrar en las instalaciones del alojamiento, la mascota debe ir siempre bien atada y con correa corta. Si se considera una mascota peligrosa, deberá llevar también bozal. La mascota no puede quedarse sola en la habitación en ningún momento. Con esto se busca evitar posibles molestias por ladridos o llantos al resto de huéspedes, así como daños en el mobiliario de la habitación. Para poder disfrutar del servicio de restaurante del alojamiento, en temporada de verano hay terraza. Se ruega a los huéspedes que no dejen a su mascota subir a las camas ni al sofá. No se puede utilizar el baño ni la ducha del alojamiento para bañar a la mascota. Tampoco se pueden usar las toallas para secarla. El alojamiento agradece el cumplimiento de estas normas y desea que disfrute de una estancia agradable.