El Hospes Palacio de los Patos es una sugerente combinación de dos edificios que se miran con complicidad. El Palacio de los Patos es una cuidada reconversión de un palacio del siglo XIX de arquitectura clásica e industrial, catalogado como Bien de Interés Cultural. Además, cuenta con el Edificio Alabastro, una nueva construcción que mezcla profundidades y transparencias tras una majestuosa y sutil celosía. Las habitaciones situadas en el nuevo edificio tienen una moderna decoración donde predominan el cristal, el alabastro y los suelos de parquet, con vistas al jardín y un estilo vanguardista. Por otro lado, las habitaciones Deluxe situadas en el palacio del siglo XIX presentan una decoración con colores cálidos, armonizando el mobiliario de diseño con un interiorismo contemporáneo, conservando los mosaicos del suelo y dibujos artísticos en los techos originarios del edificio. El hotel ofrece servicios como jacuzzi, masajes, sauna, piscina termal, baño turco, golf a menos de 5 km, espacio para conferencias y reuniones, con luz natural, para un máximo de 60 invitados, incluyendo zonas al aire libre, así como una estación de carga para coches eléctricos. Además, está situado en una de las principales arterias de la ciudad, cercano a puntos de interés turístico como la Catedral, la Capilla Real, el barrio de la Judería, del Ayuntamiento, el barrio del Albaicín, el Sacromonte y la Alhambra, seña de identidad de Granada.
El restaurante Los Patos se encuentra en la planta baja del nuevo edificio del Hotel Hospes Palacio de los Patos. Su ubicación en el centro de la ciudad es única y ofrece una selección gastronómica basada en productos naturales, auténticos y saludables, combinando nuevas técnicas culinarias con los ingredientes frescos de temporada.
Además de la cercanía a los puntos turísticos mencionados, el Hospes Palacio de los Patos se encuentra a poca distancia de otros lugares de interés en Granada, como la Plaza Nueva, la Carrera del Darro, el Monasterio de San Jerónimo, el Parque de las Ciencias y el Mirador de San Nicolás, desde donde se puede disfrutar de unas impresionantes vistas de la Alhambra y la ciudad de Granada.