Temperaturas en septiembre: máxima 27 °C / mínima 21 °C
¿Planeas tomarte unas vacaciones a finales del verano? O, tal vez, te has propuesto alargar la temporada veraniega y vivirla a tope. Entonces, piensa en irte a lugares mágicos como Tenerife, donde el sol brilla cada día prácticamente durante todo el año. Si prefieres el clima mediterráneo, ten en cuenta que el colofón estival de Marbella, por ejemplo, vibra entre verbenas, festivales y hermosos días de sol. A continuación te contaremos cuánto puedes disfrutar en estos y otros destinos maravillosos, donde la traca final del verano es absolutamente espectacular.
Entre los mejores lugares para disfrutar del sol del final del verano destaca Marbella, ya que en septiembre y octubre su atmósfera se torna más sosegada que en verano y el clima todavía te invita a disfrutar de la playa, con deliciosos chapuzones incluidos. Durante esta época, Marbella adquiere un ambiente perfecto para el romanticismo, que se celebra paseando durante las noches por la zona de Puerto Banús, por ejemplo. Además, en septiembre el panorama de fiestas marbellí es muy tentador. Se celebran desde el Festival de la Luna Mora de Guaro (con el ayuntamiento iluminado solo con infinidad de velas en homenaje a la cultura andalusí) hasta animadas verbenas populares, entre muchos e interesantes eventos culturales.
Elegante y colorida, la Côte d'Azur se extiende por las costas mediterráneas francesa y monegasca, entre Menton y Saint-Tropez. Además de sol, mar azul y playas hermosas, que se pueden disfrutar plenamente una vez que ha pasado el verano, en septiembre y octubre puedes participar en numerosos eventos en las distintas localidades. Entre ellos destacan las regatas y los festivales y muestras de yates en Cannes y Mónaco, los encuentros de cine y festivales de teatro en Niza, y mucho más. Y es un placer embarcar hacia la isla Saint-Honorat desde Cannes para saborear un delicioso plato de pescado y emocionarte con su belleza natural.
A finales del verano el sol continúa resplandeciente en Sicilia, y las temperaturas abandonan el calor extremo del verano para volverse realmente agradables. Septiembre es uno de los mejores meses para visitar la icónica isla del sur de Italia, ya que permite disfrutar de las playas en su plenitud, perderte por las calles de Palermo o Catania con comodidad, realizar excursiones al Etna e, incluso, embarcar desde Milazzo para visitar el volcán Estrómboli disfrutando de luminosos paisajes y un clima ideal. En octubre tal vez no sea posible bañarse en el Mediterráneo, pero podrás participar en concurridas fiestas religiosas en Agrigento, Montedoro y Catania que culminan con animados mercadillos de productos locales.
El buen clima y el sol continúan presentes en Creta a finales de verano y principios de otoño, aunque si no concibes unas vacaciones sin poder nadar en el mar, apuesta por viajar antes de mediados de octubre. De todas formas, todo sigue abierto y animado hasta más allá de noviembre en las principales ciudades de Creta, entre ellas Heraklion, Rethymnon y Chania, y octubre se perfila como un mes excepcional para visitar tranquilamente todos sus atractivos. Después de agosto es también un plan genial programar una expedición por mar e ir de isla en isla, partiendo de Creta para visitar las hermosas islas de Santorini, Naxos, Paros, Ios y Mykonos iluminadas por un sol radiante o por una alucinante luz crepuscular.
Muchos viajeros experimentados afirman que, en septiembre y octubre, la Costa Dálmata te invita a disfrutar de sus fascinantes playas con temperaturas mucho más suaves que las del verano. El mejor sol de finales del verano lo encontrarás en el sur, en islas como Hvar, que registra récords de días soleados, paisajes naturales deslumbrantes y entornos de ensueño, como su casco histórico o el antiguo pueblo portuario Stari Grad. Declarado Patrimonio de la Humanidad, aparece rodeado de olivares y viñedos. Asimismo, los paisajes croatas entre septiembre y principios de noviembre son ideales para la recolección de trufas y para practicar senderismo y ciclismo. Incluso hay rutas fantásticas que, mediante conexiones de ferry, te permiten explorar varias islas.
En septiembre las temperaturas de Mallorca comienzan a descender y, aun así, la atmósfera de vacaciones, sol y playa se mantiene. Como es el mes del inicio de clases, los viajeros que llegan a la isla son parejas y grupos sin niños, quienes disfrutan a tope de las playas paradisíacas y los entornos naturales del interior de Mallorca. Y lo mismo ocurre en octubre, cuando la sierra de Tramuntana ofrece grandes posibilidades a senderistas y ciclistas, y el mar invita a practicar todo tipo de deportes náuticos. Por otra parte, las temperaturas son las mejores para perderse por las calles de Palma y explorar otros pueblos hermosos e interesantes, como Valldemossa, Sóller y Pollença.
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