Los 10 mejores restaurantes en Oviedo

Top restaurantes en Oviedo: dónde comer

Uno de los destinos turísticos nacionales más demandados, la capital de Asturias, Vetusta, la de la Regenta, el Cristo Redentor o el Fontán, es también la capital del cachopo, del pitu caleya, las fabes o el requesón. Descubre los 10 mejores restaurantes donde disfrutar de estas y otras tantas exquisiteces.

  1. Las Tablas del Campillín
  2. Cocina Cabal
  3. La Pumarada
  4. El Gato Negro
  5. Ca' Suso
  6. Alterna Sidrería
  7. Casa El Gaiterín
  8. Casa Fermín
  9. Trascorrales 20

Prepárate para probar una de las gastronomías más populares de la península, y con razón: cachopo, fabada, tortos, una colección de quesos denominación de origen, sidra, y una repostería famosa donde las haya completan una oferta culinaria que hoy te descubrimos con este listado de los mejores sitios donde degustarla.

1. Las Tablas del Campillín

No podíamos empezar esta lista de los mejores restaurantes de Oviedo que con el que ha ganado –y con razón– el premio al mejor cachopo de Oviedo y Asturias. En concreto, este restaurante situado por encima del popular y céntrico parque del Campillín –del que toma su nombre– acumula gran parte de los premios que se otorgan en Oviedo a este manjar que gana adeptos por día, y no solo en Asturias. Su cocinero ha creado el primer recetario de cachopos, además de ser uno de los promotores del Día del Cachopo. No te vayas sin probar su cachopo «minero», ni su también galardonado pote, sus carnes, embutidos como el chosco de Tineo o sus numerosos quesos.

Imprescindible: el mejor cachopo de Asturias se elabora con ternera asturiana y queso de la Central Lechera Asturiana.

2. Cocina Cabal

Y del mejor cachopo nos vamos al establecimiento que recientemente ha recibido el premio a la mejor fabada del mundo, ¡ahí es nada! Con el chef Vicente Suárez al mando de los fogones, Cocina Cabal ha conseguido este galardón en su segundo año de participación. Productos locales de gran calidad y tiempos de cocción que le sacan el mejor jugo a cualquier materia prima dan lugar a platos tradicionales con un toque actual que buscan del equilibrio perfecto entre color, aroma y sabor. Nuestra recomendación es que combines su plato estrella con un pitu caleya o una ternera en mantequilla negra si te van los platos contundentes, o bien unas anchoas del Cantábrico, que nunca fallan.

Imprescindible: si te cuesta decidirte, tienen un menú degustación de tres entrantes, carne, pescado y dos postres.

3. La Pumarada

La «reina» de Gascona, La Pumarada no podía faltar en este recopilatorio de los mejores restaurantes en Oviedo. Por ser uno de los establecimientos más grandes de la «calle de las sidrerías», y por encarnar a lo grande el espíritu de «chigre» asturiano, en el que igual te echas un «culín» en la barra, que te sientas a la mesa a disfrutar de entrantes míticos como el pastel de cabracho o los tortos y de platos principales como las fabes o un pollo «de calleja de pueblo» o sea, de «pitu caleya». Y mientras llegan o no los postres, uno de los atentos camareros te llena el vaso para «bajar» tanta vianda. Por último, un requesón con miel o el típico arroz con leche le ponen el colofón a una experiencia gastronómica de las de toda la vida.

Imprescindible: probar también el marisco que sirven aquí, como los mejillones «a la Pumarada».

4. El Gato Negro

A un lado de la plaza de Trascorrales tienes otra de las sidrerías más emblemáticas de «Ovetus», la del Gato Negro. La reconocerás por la tradicional mampostería de madera de las casas del casco antiguo de Oviedo. El Gato Negro es la combinación perfecta de bar de comidas tradicional con un toque de modernidad. Siéntate en las mesas de la entrada y prueba sus variadas tapas para picar, o ve directamente a una de las sofisticadas mesas de sus salones. Lo que viene después, además de un servicio excelente, ya te lo puedes imaginar. Prepárate para hincarle el diente a uno de los cachopos más ricos de la capital de Asturias, a un «pixín» a la plancha o una merluza a la sidra que quitan el sentido, unos escalopines al gusto o sus famosas croquetas.

Imprescindible: probar las variedades más originales del cachopo, como el de setas y bacon.

5. Ca' Suso

Bajando la calle Mon, a la que también da El Gato Negro, tienes otro de los imprescindibles del buen comer en Oviedo: Ca' Suso. Enfrente del Campillín, en una esquina dedicada a una cocina sofisticada e impecable, tienes uno de los mejores restaurantes de Oviedo, el que dirigen los hermanos Feito, famoso, entre otros por unas deliciosas croquetas de queso La Peral. En una decoración elegante y cuidada se sirven platos propios de una «casa de comidas» con un gusto soberbio y el mimo propio de las cosas sencillas y únicas. Aquí no entienden de modas. Les van los bocados humildes y extraordinarios de pescado, verduras que dominan el punto de cocción con maestría, y las materias primas en combinaciones inverosímiles, con un toque francés que conquista el paladar al primer bocado.

Imprescindible: probar su plato con queso «afuega l'pitu» sobre una cama de remolacha y manzana.

6. Alterna Sidrería

De reciente apertura, la sidrería Alterna de calle del Rosal es la hermana pequeña de la Alterna Sidrería de Teatinos, lo cual le da aún más mérito a este popular local, un enfoque moderno de la sidrería tradicional asturiana que, con una decoración muy actual con toques industriales, ha sabido ganarse un puesto entre los mejores restaurantes en Oviedo. Por su carta, tradicional en esencia pero con vocación «alternativa», en la que podrás abrir el apetito con suculentas tablas de quesos y embutidos, el clásico lacón o los infalibles tortos, y acabar de llenar el estómago con una buena carne –cachopo incluido– o un plato de pescado típico como el bacalao con pisto. También por su excelente servicioy sus más que razonables precios.

Imprescindible: no irse de aquí sin que te escancien una botella o dos de sidra asturiana.

7. Casa El Gaiterín

Situado a menos de 10 km de Oviedo, en la pedanía de San Claudio, Casa El Gaiterín es un sitio ideal para ir a comer carne. Se sitúa en un entorno verde de lo más agradable, lo cual se agradece sobre todo al sentarse en su gran terraza. Si vas a diario, prepárate para un copioso menú con cuatros primeros y cuatro segundos a elegir, postre, pan y bebida. Una opción de lo más económica si buscas un sitio al aire libre alejado de la ciudad. Durante el fin de semana, más vale reservar para poder disfrutar de sus clásicos: embutidos y carnes de Sanabria, quesos de la región, croquetas caseras, crujientes de langostinos o su famoso plato del pueblo, que casi siempre cuenta con el «gochu» (cerdo) como ingrediente principal.

Imprescindible: reservar con antelación, sobre todo durante el fin de semana.

8. Casa Fermín

En una de las calles más transitadas de Oviedo, la que enlaza la catedral con el no menos famoso y homónimo Parque de San Francisco, se encuentra este clásico de la cocina asturiana, uno de los imprescindibles en la lista de los mejores restaurantes de Oviedo. Fundada a principios del siglo XX, Casa Fermín sigue conservando la esencia de antaño, que sus herederos –en su cuarta generación– han sabido conjugar con buen gusto con la cocina de autor contemporánea. El resultado son platos con productos de temporada que combinan tradición y modernidad, un emplatado vistoso y sabores, texturas y aromas de lo más exquisitas. Te sorprenderá su decoración, en la que destacan los techos de cristal y los muebles tradicionales de madera oscura.

Imprescindible: hacer una parada al salir en la Confitería Rialto, la más famosa de la ciudad y situada junto al restaurante.

9. Trascorrales 20

Dicen que donde vayas, haz lo que vieras. Y si hay una tradición sagrada en Oviedo, esa es la de tomar el vermú a media mañana, un momento que inevitablemente se alarga en ocasiones hasta más allá de la comida. Si es tu caso, uno de los mejores sitios para hacerlo es en Trascorrales 20, el bar de Conrad de toda la vida. Además, se encuentra en pleno casco viejo, en la calle que une la plaza de Trascorrales con la calle Mon. Un sitio de paso, con terraza, eso sí, que se convierte en punto de encuentro al llegar el mediodía. Disfruta de las tapas que te dan con la bebida, y si el hambre aprieta, no te pierdas sus famosos «pinchotacos» por menos de dos euros o sus patatas con salsas varias.

Imprescindible: pedirte unos callos en temporada, aproximadamente entre octubre y abril.

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