El Cairo. La capital de Egipto es, con sus alrededor de 20 millones de habitantes, la ciudad más densamente poblada del mundo. De parada obligatoria cuando se viaja al país, El Cairo es un cúmulo de estímulos que se traducen en sonidos, colores, olores y mucho, mucho ruido. Todo eso es El Cairo. Son los cláxones de los coches atascados en kilométricas filas, las llamadas a la oración de sus mezquitas que compiten con la visual de las cruces de sus iglesias; son los olores a especias y el sol rojizo que cae al atardecer filtrado por una pátina de fina arena; es el inmenso Nilo que lo atraviesa en dos. Date un respiro entre tanta actividad en las arcadas de una de sus mezquitas medievales, todo un remanso de paz, o visitando el recién estrenado Museo Nacional de la Civilización Egipcia, un gran complejo situado en Fustat, 7 km al sur del centro de El Cairo.
Pirámides de Guiza. Son la única maravilla del mundo antiguo que sigue en pie, de ahí que se hayan convertido en uno de los itinerarios más populares en Egipto. Apenas separadas del bullicio de El Cairo por nuevas barriadas que hacen de nexo entre pasado y presente, su inmensidad y estratégica colocación sigue siendo un misterio tanto para arqueólogos como para turistas, quienes simplemente se dejan maravillar por la impresionante postal.