Las mejores 5 playas en Peñíscola

Playas en Peñíscola: las 5 mejores

Además de pertenecer al selecto club de los pueblos más bonitos de España, esta localidad de la provincia de Castellón, bañada por un Mediterráneo de aguas turquesas y cristalinas, puede presumir de contar con unas playas y calas de infarto. Sigue leyendo, te dejamos un listado con las cinco mejores.

  1. Playa Norte
  2. Playa Sur
  3. Playa de las Viudas
  4. Cala Badum
  5. Playa del Prebet y del Russo

Situada al norte de la provincia de Castellón, esta localidad de casa blancas dominada por un castillo con historia, ofrece a quien la visita además de cultura y gastronomía, una interesante oferta de sol y playa con innumerables arenales repartidos en sus 17 km de costa. Te los descubrimos todos.

1. Playa Norte

Esta playa al norte de Peñíscola, de arena dorada y finísima que da lugar a unas aguas transparentes se extiende a lo largo de 5 de los 17 kilómetros de litoral con el que cuenta la ciudad castellonense. Delimitada al sur por el famoso castillo de la localidad –más conocido como el castillo del Papa Luna– y al norte por el municipio de Benicarló, la playa Norte es de las playas de Peñiscola que más distinciones acumula por la calidad de sus aguas, sus servicios e instalaciones. Además de ser una playa con Bandera Azul, cuenta con la 'Q' de calidad, así como el distintivo 'Qualitur'. Tiene un acceso sencillo y apto para personas de movilidad reducida, servicio de hamacas, duchas, limpieza y socorristas.

Imprescindible: no te pierdas sus vistas del fuerte de la ciudad sobre un mar de aguas turquesas.

2. Playa Sur

Ubicada en pleno centro de la ciudad, al pie de las murallas y flanqueada por el puerto, la playa Sur –una de las playas de Peñíscola más concurridas– ocupa una extensión de alrededor de 400 m de largo y 40 m de ancho. Es la playa urbana por excelencia de Peñíscola, y de hecho la acompaña una suerte de malecón o paseo marítimo con unas vistas envidiables de la entrada del puerto y del castillo. Su arena es fina y dorada, y sus aguas, tranquilas, gracias al abrigo que le proporciona el espigón del puerto. En ella encontrarás la Estación Naútica Benicarló-Peñíscola, que te permitirá practicar vela ligera, submarinismo, kayak o windsurf, entre otros.

Imprescindible: es la opción ideal para ir a la playa con niños, ya que cuenta con una zona infantil.

3. Playa de las Viudas

Justo al lado de la playa Sur encontramos esta recogida cala de unos 110 m de longitud y 25 m de ancho. Se trata de una playa semiurbana y muy tranquila que llama la atención por el abrupto acantilado que la delimita, así como un atisbo de vegetación autóctona en su entorno. Apenas dispone de un servicio de duchas y un acceso sencillo a pie, así como una pequeña zona de aparcamiento para los que llegan en coche. Es una playa de dimensiones reducidas pero con mucho encanto, ideal para parejas. Incluso durante la época estival, la afluencia no suele ser tan alta como la de su vecina.

Imprescindible: tener en cuenta el poco espacio de aparcamiento en las inmediaciones.

4. Cala Badum

Esta cala de difícil acceso pero de enorme belleza es tan solo una muestra de la imponente naturaleza que asoma por la sierra de Irta y su parque natural, una colección de calas y playas vírgenes que se extienden a lo largo de los 13 kilómetros que ocupa este paraíso entre Peñíscola y Alcossebre. Coronada por la torre Badum, esta cala de apenas 35 m de largo y otros 30 de ancho ofrece a quien se anima a visitarla el espectáculo de ver chocar las olas contra el acantilado que la delimita. Otras de los nombres que no pueden faltar en tu lista de calas perdidas son las cuatro calas del Cabo de L'Aljub, la de Irta, la cala Puerto Azul o la de Ordí.

Imprescindible: llevar calzado adecuado para poder acceder a estas calas vírgenes, en su mayoría rocosas o con guijarros.

5. Playa del Prebet y del Russo

Estas dos playas son las dos únicas del Parque Natural Sierra de Irta que son íntegramente de arena. Se encuentran al sur de Peñíscola, siguiendo la carretera del parque natural. La primera tiene una longitud de unos 300 m de largo, y la segunda no llega a los 100 m. A pesar de sus reducidas dimensiones en comparación con otras playas de Peñíscola, son de las pocas con abundante vegetación y con un sistema dunar. Tanto la una como la otra se encuentran a una media hora en coche del centro de Peñíscola, y cuentan con aparcamiento en la zona. La escasez de servicios en este caso se compensa con creces con la belleza natural del entorno.

Imprescindible: respetar la señalización del parque natural paar proteger su flora y fauna.

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