Los 10 mejores restaurantes en Pamplona

Guía de los mejores restaurantes de Pamplona

En formato pincho o ración, en barra o mesa, con vino o sin él, a la carta o con menú degustación. En Pamplona, Navarra, la gastronomía se disfruta, y mucho. Y es que aquí se reúnen algunos de los mejores chefs y restaurantes de la geografía española. ¿Los quieres conocer?

  1. Europa
  2. El Mercáo
  3. Rodero
  4. La Biblioteca
  5. Restaurante Kabo
  6. Restaurante Alhambra
  7. Hamabi
  8. Enekorri
  9. Les Amis
  10. Bodegón Sarriá

Alcachofas, cardos, espárragos y cogollos de Tudela. Cordero al chilindrón, trucha a la navarra, bacalao «ajoarriero», queso Roncal o Idiazábal, cuajada y para terminar, además del vino D.O. Navarra, un buen pacharán. Parece ser que en Pamplona, Navarra, no se come nada mal. Te descubrimos los mejores sitios para hacerlo.

1. Europa

Comenzamos este listado de los mejores restaurantes de Pamplona por todo lo alto. Nada más y nada menos que con uno de sus numerosos restaurantes con estrella Michelin, que además se sitúa en el «top ten» de los comedores mejor valorados por sus comensales. Situado muy cerca de la famosa calle Estafeta, este es uno de los restaurantes con mejor y más dilatada reputación en la escena gastronómica de toda Navarra –no obstante disfruta de la brillante distinción de la Guía Michelin desde 1993–, al igual que lo es la familia que lo regenta, los Idoate Vidaurre. Son las manos de Pilar Idoate, y su pasión por una cocina enraizada en la tradición vasca, sus productos, combinado con una mirada fresca y curiosa por las nuevas interpretaciones, lo que lleva tantos años conquistando paladares.

Imprescindible: probar sus menús degustación, alta gastronomía de sabores y texturas de fondo intenso.

2. El Mercáo

También del clan de los Idoeta es esta original y divertida propuesta gastronómica situada en una de las esquinas de un céntrico mercado de abastos de Pamplona. Con un estudiado diseño de interiores que distribuye el espacio en diferentes plantas y varios comedores –uno dinámico y abierto, y otros dos privados–, este es un concepto diferente de restaurante en el que priman las emociones. Un restaurante «apropiable» que cambia cada vez que lo visitas, donde hay lugar a la improvisación en forma de barra, y tiempo para disfrutar largo y tendido en mesas bajas. En la primera, los pinchos elaborados le dan un giro a los clásicos de la cocina vasca, mientras que en el comedor más «al uso», la cocina de toda la vida se tiñe de aires asiáticos creando propuestas de lo más vanguardistas, como su decoración.

Imprescindible: picar algo de cada uno de los «puestos» de este local «Bib Gourmand».

3. Rodero

Y de un negocio familiar con éxito nos vamos a otro. Situado a pocos metros de la Plaza de Toros, el feudo de los Rodero, con Koldo al frente de los fogones y sus hermanas al mando de las salas, es un restaurante familiar en el que, con cariño y dedicación, buscan hacer a la gente feliz a través de su cocina. En esas líneas define el propio chef su sentida propuesta, nacida de toda una vida entre fogones, de una vasta tradición culinaria. Su interpretación innovadora y actual de la cocina tradicional navarra les ha valido el reconocimiento de la Guía Michelin en forma de estrella. Con técnica, inteligencia y creatividad, dan forma a platos como su «emulsión de cebollino», entre otras tantas exquisiteces.

Imprescindible: degustar su «crema helada de cítricos asados, albahaca y cardamomo».

4. La Biblioteca

Una cocina «del alma», como la define su chef Leandro Gil. Esta es la propuesta culinaria de un apasionado de su tierra, Navarra, y de sus productos. Ha sido precisamente su sublime reinterpretación de las verduras de la ribera navarra la que le llevó a ser nominado como cocinero revelación del año en Madrid Fusión 2018 y a ganarse una estrella Michelin, entre otros merecidos reconocimientos. El local en sí se encuentra en el Hotel Alma de Pamplona –de ahí el guiño conceptual–, y en su sala de decoración íntima y elegante se sirven las sofisticadas pero sencillas elaboraciones de Leandro: una sutil mescolanza de ingredientes entre los que destacan los vegetales y hierbas silvestres de su huerto-jardín. Una cocina sostenible y consciente, hecha en el Alma, y desde el Alma.

Imprescindible: probar su interpretación de la tradicional receta de cabeza de cordero.

5. Restaurante Kabo

Ocupa el número uno en el listado de los restaurantes de Pamplona más populares y mejor valorados por sus comensales. No nos extraña lo más mínimo, sobre todo después de probar la apuesta culinaria de Aaron y Jaoine, dos apasionados de la cocina que, tras un viaje trascendental a Kenia, deciden emprender este viaje gastronómico, un sueño hecho realidad en el que el respeto por las recetas de las abuelas y la vanguardia marcan la hoja de ruta de su día a día en los fogones –en el caso de Aaron– y en la bodega –responsabilidad de Jaoine–. En su carta encontrarás menús gastronómicos estacionales que siguen de cerca el producto local, y lo trabajan con esmero, técnica y amor, con una nueva mirada que hace ensalzar su sabor y presentación.

Imprescindible: solicitar su experiencia gastronómica en doce pases.

6. Restaurante Alhambra

Con el sello de los Idoate –Iñaki y Esther– en sala, y la maestría en los fogones de Javier Díaz Zalduendo, este restaurante de cocina de identidad y raíces ha conseguido hacerse un hueco tanto en la Guía Michelin como en la Repsol, en la que tienen dos soles, así como en el paladar de sus comensales, quienes lo han colocado entre los diez restaurantes mejor valorados de Pamplona. En su salón, de estilo clásico y elegante, con el blanco como lienzo perfecto para sus obras de arte, se sirven creaciones a la carta y al menos un par de menús que llevan a lo más alto de la cocina los productos navarros de temporada, recuperando recetas con un nuevo color.

Imprescindible: saborear sus «pochas de Navarra guisadas al estilo tradicional con guindillas de Ibarra».

7. Hamabi

De nuevo un mercado –el de Santo Domingo– se convierte en el entorno perfecto para despachar la cocina contemporánea de tres de los exdiscípulos de Ferrá Adriá: Rubén Zubiri, Jon Urrutikoetxea, y la sumiller Patricia Lugo. La suya es «comida de familia» como ellos mismos definen. Sus dos menús resumen a la perfección el concepto de su cocina, una propuesta única en la que los productos de mercado se enhebran hasta tomar forma en el plato. El resultado: genialidades como las alcachofas de Tudela a la brasa para bañarlas en la yema de un huevo frito coronado por una papada de cerdo «maskarada» o unas empanadillas de codorniz escabechada servidas en papel secante, como en casa.

Imprescindible: sacarle el jugo a sus diferentes tortillas «vagas».

8. Enekorri

Hace más de 38 años que este local en la calle Tudela abrió sus puertas, y hoy, como el primer día, siguen llevando a la mesa las virtudes de un producto local presentadas a través de recetas tradicionales y platos más sofisticados con toques de autor propios de uno de los referentes gastronómicos de Pamplona. Junto a la materia prima regional, unos vinos espléndidos completan la experiencia sensorial, la fiesta de sabores que supone entrar en esta casa del buen hacer. En su sala impera un ambiente relajado y elegante, donde el blanco da luz a la cálida madera, casa de una iluminación que abraza e invita a disfrutar de los impulsos –y placeres– más primitivos.

Imprescindible: ponerse al día con su bodega en cada una de tus visitas a este templo culinario.

9. Les Amis

Cocina francesa con influencias asiáticas y peruanas en el casco histórico de Pamplona. Una propuesta tan singular no podía faltar en este listado, ni tampoco en la Guía Michelin, en la que ha hecho su flamante entrada recientemente. Ofrecen una experiencia gastronómica en la que cada plato es una oda a la fusión, al disfrutar de cada sensación. Proponen, por un lado, una carta fija, y otra «del día» que va cambiando con la estacionalidad de cada producto. Eduardo Llop es el responsable de los fogones y de creaciones como el «solomillo Rossini con salsa Périgueux, foie gras y puré de patatas». Su carta se lee desde la paradoja de quien hila fino entre la mesura y la creatividad, la contención y la irreverencia.

Imprescindible: terminar la experiencia con los postres de «Edu».

10. Bodegón Sarriá

Cerramos este listado de los mejores restaurantes de Pamplona con este clásico de los pinchos tradicionales fríos y calientes, de las raciones de toda la vida y los embutidos de la mayor calidad. A esta taberna con mayúsculas no le faltan los jamones colgados, el «menú de la abuela» ni los más inverosímiles vinilos en las paredes, un homenaje a su estrecha relación con los encierros. De su carta diaria y de su menú de fin de semana no puedes pasar sin probar sus «cazuelicas», como la de «alubias pochas con chorizo de Arbizu», las maravillas de su huerta –como las alcachofas salteadas o los espárragos de Lodosa–, sus tortillas o los tradicionales huevos fritos con casi todo lo rico del cerdo y la ternera.

Imprescindible: hincarle el diente a su pincho «Escombro».

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