10 cosas que ver en Pamplona

Qué ver en Pamplona en un fin de semana

Porque hay vida después del 7 de julio, hoy te descubrimos la Pamplona arquitectónica y cultural, la amurallada, la de la ciudadela, las iglesias, las plazas míticas y los parques con sabor oriental. «Iruña», como la llaman sus gentes, es una de las perlas del norte que no puedes perderte.

Además de por su famoso balcón, hoy queremos que conozcas «Iruña» como lo que es: un tesoro norteño en el que no faltan la tradición y el folclore, pero tampoco la arquitectura civil y religiosa o los espacios al aire libre. Por tener, tiene hasta un parque japonés. ¡Sigue leyendo!

  1. Plaza del Castillo
  2. Plaza Consistorial
  3. Catedral de Sta. Mª la Real
  4. Murallas
  5. Ciudadela
  6. Iglesia de San Saturnino
  7. Casco viejo
  8. Ruta del encierro
  9. Museo de Navarra
  10. Parque Yamaguchi

1. Plaza del Castillo

La reconocerás por el mítico kiosco que hay en el centro. Sí, hablamos de la plaza del Castillo, probablemente uno de los símbolos de la capital navarra junto con la plaza del ayuntamiento de Pamplona y su televisivo balcón. Centro neurálgico y de ocio de la ciudad, es uno de los imprescindibles que ver en Pamplona y un buen punto de partida para nuestro recorrido por «Iruña». Se trata de un enorme espacio abierto porticado rodeado de edificios históricos del siglo XVIII y un gran número de bares y restaurantes donde sentarse a tomar algo. Si nos tenemos que quedar con uno solo, sin duda ese es el Café Iruña. Un elegante café decorado al estilo «belle époque» que ha tenido entre sus clientes al mismísimo Hemingway.

Imprescindible: no te pierdas sus vistas del fuerte de la ciudad sobre un mar de aguas turquesas.

2. Plaza Consistorial

Nuestra segunda parada es en uno de los rincones más retransmitidos de Pamplona: la plaza del ayuntamiento, desde donde cada seis de julio se dan por inauguradas las fiestas de San Fermín con el archiconocido «chupinazo». Si dejamos atrás el Café Iruña y tomamos la primera calle a la izquierda llegaremos en unos minutos a la segunda plaza más famosa de la capital navarra y una de las cosas que ver en Pamplona sí o sí. Probablemente el edificio más bonito de toda Pamplona, el ayuntamiento puede presumir de contar con una ornamentada fachada de estilo barroco que no pasa desapercibida a la vista. Sus elementos neoclásicos, los vivos colores que adornan sus balcones y en general su distinguida presencia harán que quieras apuntarte a una de las visitas guiadas que hay disponibles para conocerlo por dentro.

Imprescindible: hacerle una breve visita a la oficina de turismo, al lado del ayuntamiento.

3. Catedral de Sta. Mª la Real

Una vez hecha la foto de rigor delante del ayuntamiento, nos dirijimos hacia el edificio religioso más importante de Pamplona: su catedral. Si bordeamos el ayuntamiento por su lado derecho, lo primero que veremos es uno de los mercados públicos de la capital navarra, el mercado de Santo Domingo, el más antiguo de los tres que tiene la ciudad. A unos 350 metros por la calle Santo Domingo, Aldapa y Navarrería nos toparemos con nuestro destino: una imponente catedral construida en los siglos XIV y XV sobre un templo románico. Que no te confunda su fachada neoclásica: lo que se esconde detrás es un templo gótico con uno de los claustros más espectaculares de toda Europa.

Imprescindible: llegar justo a las 11:15 de la mañana para poder subir a la torre campanario.

4. Murallas

Desde la catedral, son apenas cinco minutos por la calle del Redín hasta llegar al próximo atractivo que ver en Pamplona: sus valiosas murallas. De aspecto balaustrado, se extienden por nada menos que cinco kilómetros, y son unas de las mejor conservadas de toda España. Lo mejor de todo es que se pueden recorrer a pie, y lo harás desde una de sus puertas, la de Francia o de Zumalacárregui, considerada la puerta original a la ciudad y la única que conserva su ubicación real, así como su puente levadizo y sus engranajes. Por ella siguen entrando los peregrinos del Camino de Santiago francés. En tu recorrido, atravesarás el Palacio Real y el edificio del Museo de Navarra, descubrirás el baluarte del Redín, el mirador del Caballo Blanco o puentes medievales como el de la Magdalena, para acabar a la sombra de un árbol en el Parque de la Taconera.

Imprescindible: pasarse por el Centro de Interpretación de las Fortificaciones, en el fortín de San Bartolomé.

5. Ciudadela

Seguimos con las fortificaciones. Una vez cargadas las pilas en los jardines de la Taconera, toca proseguir, esta vez por la Avenida del Ejército hasta la famosa Ciudadela de Pamplona, a unos 500 m de distancia. Esta fortificación amurallada fue mandada construir por Felipe II entre 1571 y 1645 y tiene forma pentagonal. Cuenta con cinco baluartes en los ángulos y está considerada como uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar del Renacimiento español. Podrás comprobar que no ha sufrido demasiados ataques, así que se conserva perfectamente y es una gozada poder pasear por sus fosos, baluartes y pabellones, hoy cubiertos de un intenso verde. Tanto es así, que no hay quien duda en denominarla el pulmón verde de Pamplona.

Imprescindible: visitar su sala de armas del siglo XVIII, la puerta del Socorro o el Polvorín.

6. Iglesia de San Saturnino

Dando un agradable paseo por el casco viejo, atravesando calles míticas como la calle Nueva, llegamos a la iglesia de San Saturnino –o San Cernín–, el patrón de Pamplona. Os preguntaréis qué pinta entonces San Fermín en todo esto. Resulta que fue discípulo de San Saturnino, y acabo siendo el primer obispo de Pamplona durante el siglo III. De ahí la importancia para el pueblo pamplonica. Volviendo a la iglesia de San Saturnino, verás que es un edificio de estilo gótico –del siglo XIII– con un semblante elegante y discreto, en el que destaca la torre del reloj, coronada con una veleta en forma de gallo conocida como «el gallito de San Cernín». No te pierdas tampoco la capilla barroca de su interior.

Imprescindible: sacarle una foto al reloj que cada mañana anuncia la salida de los encierros de San Fermín.

7. Casco viejo

Probablemente ya hayas descubierto en tu recorrido hasta ahora joyas como la calle Redín y sus casas bajas de la arquitectura popular pamplonica más auténtica, la calle San Gregorio, el Mercado de Santo Domingo o el Palacio Real, entre otros. Antes de seguir enumerando imprescindibles que ver en Pamplona, de los que gran parte de ellos se concentran en el casco antiguo de la ciudad, queremos que apuntes bien dos nombres de calles más: la calle Estafeta y la de San Nicolás. El motivo es sencillo. Son las dos calles más famosas de la tradicional ruta de «pintxos» de la capital navarra. En un ambiente de lo más ocioso, en esas dos calles peatonales encontrarás un sinfín de tabernas como la histórica Café Roch o el Bar Gaucho.

Imprescindible: aprovechar la oferta de los jueves, día de «juevintxo».

8. Ruta del encierro

Te entusiasme o no el mundo de los toros, resulta innegable que la fiesta de los San Fermines son parte ya de la identidad de Pamplona. Por eso nos parece interesante incluir la ruta de los encierros de San Fermín como una de las cosas que ver en Pamplona. Lo ideal es comenzar por los Corrales de Santo Domingo, donde cada mañana del 7 al 14 de julio a las 8 salen los seis toros salvajes que, durante dos o tres minutos, corren raudos por las calles del casco viejo, pasando por la plaza del ayuntamiento y la famosa calle Estafeta de los «pintxos» que nos lleva directamente a la plaza de toros, final del recorrido de los astados.

Imprescindible: no perderse el monumento al encierro, justo al lado de la plaza de toros.

9. Museo de Navarra

Instalado en el antiguo hospital de Nuestra Señora de la Misericordia, muy cerca de la plaza del consistorio, encontramos el museo más importante de Pamplona. Visitarlo es una buena forma de conocer la historia de Pamplona y de sumergirse en su cultura a lo largo de los siglos, comenzando por la Prehistoria. Entre las piezas más destacadas de su colección destacan el Mapa de Abauntz, uno de los más antiguos que se conservan de Europa occidental, el mosaico romano de Andelos con la escenificación del Triunfo de Baco, del siglo I - II d. C., capiteles románicos de la antigua Catedral de Pamplona, la pintura mural de Óriz, el retrato del marqués de San Adrián pintado por Goya o la arqueta hispano-musulmana de Leire.

Imprescindible: fijarse en la maravillosa fachada renacentista del que fuera hospital de Pamplona.

10. Parque Yamaguchi

Terminamos nuestra visita a Pamplona con este parque tan peculiar ubicado a las afueras del centro, a unos 20 minutos caminando de este. Se trata de un espacio verde inspirado en la cultura nipona que te transportará al instante a Japón con sus estanques, sus casas de madera con puentes, su géiser y sus cascadas. De hecho, fue diseñado por dos paisajistas japoneses en 1997. Y si te estabas preguntando que qué hace un parque de estas características en Pamplona, la respuesta es sencilla. Es el símbolo del hermanamiento de la capital navarra con la localidad japonesa que da nombre al parque.

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