10 destinos perfectos para los amantes del chocolate

Diversión y sabor a chocolate en 10 destinos fabulosos

En el mundo existen lugares tan maravillosos que pueden disfrutarse plenamente con los cinco sentidos. Observar los paisajes, prestar atención a los sonidos de la naturaleza y sentir los aromas en las zonas gastronómicas son algunas maneras novedosas de descubrir los secretos de una ciudad. En esta ocasión, te invitamos a conocer 10 lugares del mundo que destacan por la excelencia de sus chocolates. Si eres un amante de la chocolatería, no puedes dejar de degustar las variedades y estilos en cada punto del planeta. ¡Vamos a probarlos todos!

  1. Zúrich, los especialistas en Suiza
  2. Cata de chocolates en Bruselas, Bélgica
  3. El arte del chocolate en París, Francia
  4. Postres chocolateros en Toscana, Italia
  5. Tartas de autor en Viena, Austria
  6. El “oro dulce” de Oaxaca, México
  7. Londres: pionera del chocolate europeo
  8. Bariloche, el mejor chocolate argentino
  9. Barcelona, cuna del chocolate en España
  10. Museo del chocolate en Colonia, Alemania

1. Zúrich, los especialistas en Suiza

Suiza es sinónimo de excelencia en chocolatería y su ciudad más poblada, Zúrich, es una gran prueba de ello. Comienza con una visita a la fábrica Läderach, uno de los emblemas de este producto en el país. Su distintivo es la frescura, lograda a través de los ingredientes seleccionados. Para degustar las mejores trufas, el lugar idóneo es la Confitería Sprüngli. Allí podrás escoger tus favoritas en una caja que puede incluir clásicos como cascaritas de naranja o bombones novedosos con “fleur de sel”, una especie rara de sal marina. En solo dos horas podrás llegar desde Zúrich a Broc para visitar la Maison Cailler. Allí conocerás la historia del chocolate, aprenderás a hacerlo con tus propias manos y participarás en actividades como juegos de escape y otros entretenimientos al aire libre.

No te pierdas: el paseo por la Casa del Chocolate Lindt. Quedarás deslumbrado con la fuente de chocolate y las variedades en su famosa fábrica.

2. Cata de chocolates en Bruselas, Bélgica

Bruselas es otra de las grandes ciudades europeas que concentran una interesante cantidad de fábricas de chocolate artesanal. Se pueden descubrir algunas de ellas recorriendo la rue de l'Etuve, una vía peatonal turística. Allí, muy cerca de uno de los murales de Tintín que decoran las calles de la ciudad, se encuentra el Museo Choco Story. El lugar ofrece degustaciones, demostraciones de la mano de sus expertos chocolateros y talleres individuales o grupales. En Neuhaus, descubre su novedosa propuesta de maridaje entre bombones de chocolate con praliné y una copa de champán. Las opciones incluyen ingredientes como el chile y la manzana verde.

No te pierdas: los cofres gourmet para regalo de Planete Chocolat. Tanto la presentación como los bombones son exquisitos.

3. El arte del chocolate en París, Francia

La Ciudad de la Luz también ofrece una oferta nutrida de tiendas especializadas en el arte chocolatero. Al igual que en Bruselas, Choco Story de París propone actividades de degustación y demostraciones en vivo de los especialistas. ¿Alguna vez imaginaste una Torre Eiffel o un Arco del Triunfo de chocolate? ¿Qué tal un par de stilettos de chocolate blanco? Sorpréndete con todo esto y mucho más en su exhibición de réplicas de monumentos, objetos de moda y otras esculturas ¡de chocolate! Asimismo, la tienda del chef Jacques Genin ofrece un menú de barras con ingredientes y especias supergourmet. À la Mère de Famille, por su parte, posee más de 10 establecimientos solo en la ciudad de  París. En el IX Distrito se sitúa el más antiguo, considerado Patrimonio Histórico por la conservación de su fachada original. Al atravesar las puertas de madera verde, sentirás que viajas al pasado degustando sabores rescatados del olvido.

No te pierdas: el Salon du Chocolat, una feria anual enfocada en el chocolate, que se celebra a finales de octubre. Hay degustaciones, música y un magnífico desfile de vestidos de chocolate. 

4. Postres chocolateros en Toscana, Italia

En Italia, la región de la Toscana es un área poblada de empresas artesanales de gran calidad. Aquí encontramos el denominado “Valle del Chocolate”, ubicado entre las localidades de Pisa, Prato y Pistoia. La tradicional firma suiza Lindt también posee una sucursal frente a la Piazza del Duomo, en Florencia. Allí se consiguen todos los chocolates, trufas y bombones de las diferentes líneas de la marca. También en esta ciudad hallamos Venchi, especializado en bombones, chocolates y helados. Este último producto presenta una variedad sorprendente de sabores, que incluyen el chocolate azteco, el chocolate con ricotta y su innovación gourmet: el Chocoviar.

No te pierdas: las tartas de chocolate y avellanas del pastelero Roberto Catinari, uno de los pioneros de este ingrediente en Pistoia y en toda la región.

5. Tartas de autor en Viena, Austria

Entre los puntos clave para degustar chocolate del bueno en Viena, sobresale la pastelería Demel. Este lugar histórico fue el primero en comercializar la famosa tarta Sacher a mediados del siglo XIX. Actualmente, el pastel se engloba en el menú como “tarta Sacher Demel”, junto con una gran variedad de chocolates y bombones. El salón de su cafetería es un entorno ideal para disfrutar de estos sabores inolvidables. El Museo BO-YO del Chocolate de Viena es parte del recorrido de todo amante del cacao y sus productos derivados. En este lugar se programan actividades interactivas y talleres para todas las edades, aunque principalmente enfocadas a los niños.

No te pierdas: degustar la Tarta Sacher Original en la cafetería del hotel del mismo nombre. Un sueño chocolatero para paladares exigentes.

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6. El “oro dulce” de Oaxaca, México

La ciudad mexicana de Oaxaca posee una larga tradición chocolatera, con preparaciones especiales que reflejan los gustos de sus habitantes. Una de ellas es el “Tejate”, una bebida de maíz y cacao que se consume cotidianamente desde la época Prehispánica. El “Champurrado” es similar, solo que incorpora agua de canela. Ambas se consiguen en restaurantes de comidas típicas. El chocolate propiamente dicho se encuentra en tiendas como La Soledad, cuya oferta artesanal incluye también dulces tradicionales como el mole. La chocolatería gourmet está representada por Texier, una marca local que sabe incorporar la cultura y el sabor de Oaxaca en sus productos. Su propuesta abarca tabletas con chile picante, cardamomo y ¡hasta grillos! ¿Te animas a probarlos?

No te pierdas: despertar con el aroma del chocolate oaxaqueño en el hotel de la chocolatería La Soledad.

7. Londres: pionera del chocolate europeo

La capital inglesa es sede de innumerables chocolaterías artesanales y gourmet. Los tours Chocolate Ecstasy en Mayfair ofrecen una caminata tranquila que recorre los lugares clave en la zona. Los paseos comienzan con un gratificante chocolate caliente y continúan con la visita a tiendas especializadas. Allí, los participantes degustan muestras y acceden a descuentos VIP para sus compras. En Brick Lane Street se localiza Dark Sugars con su oferta de chocolates y dulces de diseño que contemplan las opciones veganas. Cerca del parque Finsbury Circus hallamos Charbonnel et Walker, una chocolatería moderna y lujosa. El lugar ofrece colecciones de bombones icónicos en latas de regalo, ideales para compartir con alguien especial en tu visita a Londres.

No te pierdas: una escapada a Cadbury World, en la famosa fábrica en Bournville, a solo dos horas en tren desde la estación de Euston.

8. Bariloche, el mejor chocolate argentino

La ciudad de Bariloche, en la Patagonia Argentina, es el lugar indicado para degustar los mejores chocolates de ese país. Los inmigrantes suizos que llegaron a la región a partir de mediados del siglo XIX fueron quienes compartieron sus recetas y técnicas para desarrollar este delicioso manjar. Una de las fábricas más célebres es Mamuschka, una empresa familiar creadora del “timbal”. Entre finas láminas de chocolate se intercala el dulce de leche, dando como resultado un sabor irresistible y muy argentino. Otro producto icónico de Bariloche es el chocolate en rama, el cual puede conseguirse, por ejemplo, en la fábrica El Turista. Este local también vende los tradicionales alfajores argentinos, con relleno de dulce de leche y baño de chocolate.

No te pierdas: las frambuesas bañadas en chocolate de Rapa Nui, una chocolatería tradicional con cafetería y pista de patinaje sobre hielo.

9. Barcelona, cuna del chocolate en España

La cultura chocolatera de Barcelona tiene sus particularidades, que se reflejan en la abundancia de chocolaterías en la ciudad. Además, al decir “chocolate”, pensamos en “churros”, y logramos la mejor pareja gastronómica desde el pan con tomate. Entre las chocolaterías/churrerías más célebres, destaca Granja La Pallaresa, con más de 75 años de éxito en la ciudad. Desde siempre Barcelona ha sido una pieza fundamental en el desarrollo de este producto, puesto que allí se inició la industrialización del chocolate europeo, hacia 1780. Puedes visitar el Museu de la Xocolata si te interesa descubrir más datos como este y otras curiosidades del cacao y su proceso. Quienes viajen con niños pueden decantarse por La Nena, una pastelería con espacio de juegos y un chocolate caliente inolvidable.

No te pierdas: el granizado de chocolate puro con nata montada en la tienda y cafetería Valor. Simplemente exquisito.

10. Museo del chocolate en Colonia, Alemania

Si te apetece conocer cada detalle en la historia de este dulce producto, Colonia es el mejor lugar para tu viaje chocolatero. Su Museo del Chocolate es como el Louvre pero del cacao, su historia y su evolución. La exhibición reúne más de 2 500 objetos que relatan cinco milenios de historia. También se puede visitar la fábrica y observar a los maestros chocolateros construyendo figuras complicadas como unicornios, osos y monos. Aunque las degustaciones se realizan en alemán, puedes solicitar previamente una en inglés.La cafetería Hernando Cortez prepara chocolates de lujo, con opciones veganas e ingredientes innovadores. El espacio es pequeño pero elegante y acogedor.

No te pierdas: desayunar un chocolate caliente Lindt en el café del Museo del Chocolate, con una increíble vista panorámica de Colonia.

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