Viajar solo es una excelente oportunidad de encontrarse a sí mismo y vivir experiencias enriquecedoras. Especialmente si los destinos escogidos son Londres y París. Si nunca antes te habías atrevido a viajar solo o si ya eres un veterano, hay muchas cosas que debes saber de estas capitales repletas de lugares y actividades (algunas un tanto secretas) donde disfrutar de la más acogedora y ¿por qué no? emocionante soledad. Pero también para conocer gente de todas partes del mundo que tienen los mismos intereses. Coge tu maleta y no lo pienses más: descubre París y Londres ¡a tu aire! Aquí te decimos qué hacer si viajas solo a estas dos capitales europeas.
Londres y París son ciudades con una vida urbana muy cosmopolita, donde se puede hacer de todo y a muy buen precio. No importa los gustos tan extraños que puedas tener o si nada ya te sorprende, en estos dos destinos se rompen todos los esquemas. Y si algo no lo sabías, allí lo vas a aprender ¿No nos crees? Sigue leyendo…
París es la capital de la moda ¿Por qué no entonces darse un capricho? Los Campos Elíseos tienen firmas reconocidísimas, al igual que las calles Rivoli y Royale ¡Lujo a tope! Los frikis de los grandes almacenes deben darse un paseo por el bulevar Haussmann y visitar las galerías más famosas: Lafayette y Printemps. Todo muy chic.
Si lo que quieres es conocer gente en París, un camping es la mejor opción. Al lado del Sena, está el famoso Campamento de Bois de Boulogne en un entorno muy campestre, aislado del bullicio. Tiendas, autocaravanas, bungalows y, especialmente, mucha gente con ganas de pasarlo bien en un entorno sostenible.
Tomarse un café en las terrazas de París hace que veas la vie en rose. En el Café de la Paix, declarado sitio histórico, se puede comer con una decoración tipo museo. El Café la Rotonde, lugar favorito de los artistas, tiene una terraza mágica para relajarse viendo ir y venir a la gente, disfrutando del placer de no hacer nada.
Probar el desayuno inglés es un planazo para conocer gente en Londres. Riding House Café tiene una barra para sentarse a comer huevos de muchos tipos conversando con desconocidos. Otra opción ideal es The Breakfast Club. Se trata del típico lugar para desayunar y comer panceta, champiñones y salchichas como hechas en casa.
“Ser o no ser”, un dilema que se puede resolver en una tarde de teatro londinense. Los musicales tienen mucho éxito por su espectacularidad. Los amantes de lo contemporáneo deben estar muy atentos a las carteleras de recintos como Royal Albert Hall, Royal Court Theatre y Royal National Theatre. Sus puestas en escena cambian la vida a cualquiera.
Una tarde paseando por los mercados, además de ser relajante, permite conocer gente muy variopinta. Si vas detrás de lo vintage en The Big London Flea se vende de todo y de todas las épocas. Otra apuesta segura es Bermondsey Square, un mercado de antigüedades para comprar desde joyas hasta cuadros.
Mimetizar con la naturaleza es una forma de encontrarse a sí mismo cuando se explora otros destinos. Londres y París son extraordinarios puntos de partida para encontrarse con el “turismo eco” y desconectar para que el viaje sea realmente placentero e inolvidable.
Correr es una buena forma de disfrutar de las bellezas de París. Y si te sumas a un grupo de running mucho mejor porque conocerás gente. Una ruta que fascina es que se hace por Tullerías y los alrededores y puentes del Sena, teniendo como telón de fondo la Torre Eiffel, el Arco de Triunfo y los Campos Elíseos.
Un picnic y una buena lectura. El plan ideal para desconectar y olvidarse del mundo. El parque de las Buttes-Chaumont es un paraíso natural donde se puede disfrutar de una tarde tranquila jugando con los pájaros y probar una sesión de qi gong, un arte ancestral chino que restablece la armonía mental y corporal.
En los últimos años se han creado en París más de 300 kilómetros de carriles bici. Entonces, ¿por qué no visitarla pedaleando? Una de las rutas más bonitas es la que comienza en el Palacio de los Inválido, que recorre buena parte del Sena, pasando por puentes como Alejandro III y el Alma, hasta la Torre Eiffel.
Si te gusta bailar y te preocupas por el medio ambiente tu lugar es Surya Ecological Club, la primera discoteca ecológica del mundo. Aquí es el único sitio donde probar licores orgánicos servidos en copas de policarbono. Todo es de origen sostenible. Lo mejor: si vas en bici, andando o en transporte público la entrada es gratis.
A los defensores del medio ambiente les gusta decirlo a los cuatro vientos. En las Speakers' Corner se dar un discurso a favor del reciclaje y la reducción de CO2 con un gran público de todo el mundo. Solo es cuestión de ir, decirlo o escucharlo. Las más concurridas, las de Hyde Park, Kennington Park y Finsbury Park.
Londres está repleto de lugares donde comprar desde comida hasta ropa sostenible. Folklore es una de las más famosas por sus productos hechos a mano pensados para facilitar la vida diaria. Parada obligatoria es The People's Supermarket, un supermercado social que lucha contra el despilfarro de alimentos.
Rincones atípicos, lugares donde todo es posible y encuentros con gente muy diferente a ti. Londres y París permiten a los que viajan solos hacer planes multiculturales. Solo hay que tener un poco de curiosidad y estar abierto a las nuevas experiencias.
Jim Haynes es un norteamericano afincado en París a quien le gusta cocinar para los demás. En sus cenas se reúnen unas 50 personas de diferentes nacionales para degustar comida casera y hablar de lo que se les ocurra. Una visita a su casa es una buena idea para pasar una noche muy, pero que muy diferente.
En las épocas en las de buen clima, una parte del Sena se viste con arena de playa para que la gente vaya a tomar el sol, se divierta y relaje. Un pequeño Benidorm coronado por la Torre Eiffel. La zona de Bassin de la Villette tiene unos embalses para darse un chapuzón los días de mucho calor.
Si algún día quieres viajar solo a París tienes que conocer su lado más gay friendly. En los bares, como Open Café, COX o Like (con shows de drag queens) hay un ambientazo fabuloso. Durante el año, se realizan eventos muy coloridos como el Festival de Cine de Mujeres y el de Artistas que se realiza en primavera. Una oportunidad de ver pelis peculiares.
Las urbanizaciones elitistas de Londres son pura fantasía. Soñar con vivir ahí es un buen plan. En Kensington y Belgravia están los ricos de siempre con sus mayordomos. La que llama la atención es la que está en Goldhaw Road (clase media), cuya fachada es la más pequeña del mundo, y cuenta con menos de 2 metros de ancho ¡Impresionante!
¿Y por qué no aprovechar las vacas para adquirir una habilidad? En Londres los refugiados imparten talleres muy especiales como los que ofrece Migrateful. Sirios, libaneses, nigerianos, iraníes… te enseñan los secretos de su gastronomía y convertirte en un chef de sus guisos, arroces y postres. All made by you!
Si estás solo no te cortes y pásate por lugares muy originales como The Attendant, un local rodeado de urinarios donde tomarse un buen chocolate caliente y practicar inglés con los barman. En First Aid Box el personal es muy amigable y hacen de guías nutricionales para recomendarte el menú más sano.
Da igual tu sexo, orientación sexual o lugar de procedencia. Londres y París son ciudades seguras para viajar de forma sola. ¿Cuál es la que tiene más planes para singles? París gana esta carrera porque ofrece más actividades y espacios donde no es imprescindible estar acompañado para disfrutar plenamente.