Dublín: parques y naturaleza

Aunque puede que tenga más fama como ciudad de cultura, comida y bebida, los paisajes naturales de Dublín son también un elemento a tener en cuenta. La ciudad atesora una serie de espacios verdes que son tan atrayentes y cautivadores como el resto de cosas de la capital irlandesa. En esta guía vamos a abarcar todo lo que te ofrecen los parques y la naturaleza de Dublín. Popularmente conocido como Isla Esmeralda, el país alberga, sin duda, amplios espacios verdes por todo su territorio, y en ese punto Dublín no iba a ser menos. 


St Stephen's Green

St Stephen’s Green es una de las principales atracciones de Dublín y probablemente el parque más famoso del país. Ubicado justo en el centro de la ciudad, gusta a lugareños y visitantes por igual. Se trata de un espacio ideal para darse un respiro de las innumerables actividades de la capital irlandesa y se lo conoce cariñosamente como "el pulmón de Dublín".

El parque cuenta con un área de casi 90 000 metros cuadrados de vegetación al más puro estilo victoriano, con muchas zonas cuidadas al detalle. Abundan los arbustos al pie de estatuas y monumentos de grandes héroes, poetas y estadistas irlandeses, uno de los cuales es Arthur Guinness. Como habrás podido adivinar, está muy relacionado con la bebida favorita de la nación, pero Arthur Guinness también es famoso por haber regalado este parque a la ciudad. ¡Qué gran hombre!

Ideal para: amantes de las esculturas.
Cómo llegar: puedes coger un autobús directamente desde el aparcamiento del aeropuerto de Dublín si viajas en avión, pero además hay rutas de autobuses por toda la ciudad que te dejan a solo 5 minutos a pie. La Línea Verde de Luas también tiene una parada aquí.

Parque Fénix

Aunque no muchos lo sepan, el parque Fénix es en realidad el parque urbano más grande de Europa. Ocupa un lugar privilegiado en cualquier lista de cosas que hacer en Dublín y es más grande en extensión que todos los parques de la ciudad de Londres juntos. El parque Fénix está lleno de monumentos, restos de casas grandiosas y parques zoológicos (se trata de uno de los zoos más antiguos del mundo). Pero eso no es todo: también podrás observar grupos de ciervos deambulando por allí, la residencia del presidente irlandés y el Monumento Wellington, con su enorme obelisco de bronce y sus cuatro placas forjadas a partir de cañones usados en Waterloo.

Podrías pasarte la semana entera dando vueltas por el parque Fénix, disfrutando de sus infinitas atracciones, pero si quieres aprovechar tu visita al máximo, lo mejor es que planifiques un recorrido por el lugar. De esta forma conocerás a fondo su historia y podrás disfrutar del ejercicio y el aire puro.

Ideal para: exploración urbana.
Cómo llegar: si coges la Línea Roja Luas, baja en la estación Heuston o en Museo. Hay un autobús cada 10 minutos desde el centro de la ciudad, que sale de Connolly Station.

Parque Nacional de las Montañas Wicklow

Si lo que buscas es algo más salvaje, sal de Dublín y dirígete al Parque Nacional de las Montañas Wicklow. A menos de una hora de distancia, se suele recomendar como una de las mejores actividades en Dublín. Con poco más de 200 000 metros cuadrados de terreno protegido, es uno de los seis parques nacionales del país y tiene muchos senderos para caminar, lagos, pantanos y montañas. Los estudiantes de horticultura y ornitología disfrutarán especialmente del parque, pues alberga algunas especies raras de orquídeas y halcones.

Se trata de una clara prueba de por qué la nación irlandesa es conocida como la Isla Esmeralda: este parque de montaña tiene unas vistas tan increíbles que vas a necesitar hacer sitio en tu teléfono para todas las fotos que harás.

Ideal para: escapar de la ciudad.
Cómo llegar: hay opciones de transporte público limitadas, pero es posible contratar un tour privado en autobús. Puedes coger un tren de Dublín a las inmediaciones de Wicklow, pero aún estarás a 37 kilómetros de distancia. La manera más fácil de llegar es en coche, circulando por la N11/M11 o la N81.

Jardines Iveagh y Merrion Square

Más cerca del centro de la ciudad hay unos cuantos jardines pequeños de estilo georgiano, creados para el disfrute de los residentes en las famosas plazas de Dublín. A día de hoy están abiertos al público. Los jardines Iveagh tienen un toque de elegancia francesa y los de Merrion Square albergan una estatua del difunto Oscar Wilde.

Ideal para: un paseo desde el pasado al presente.
Cómo llegar: dando un paseo rápido se tarda unos 20 minutos desde Temple Bar, pero puedes coger un autobús desde Redmond’s Hill, que te llevará hasta allí en 10 minutos. Los taxis son la opción más cara, pero más rápida.

Howth

A tan solo 30 minutos de la ciudad se encuentra Howth, uno de los pueblos costeros más bonitos de todo el país, con las mejores playas de Dublín. Acude en verano y disfruta de un baño, o fuera de temporada, para explorar su castillo y sus jardines. Si buscas algo un poco más salvaje, ve por el paseo costero. Es un poco empinado en algunos tramos, pero las vistas son magníficas y vale la pena el esfuerzo. Y no pasa nada, pues si te quedas sin aliento, siempre tienes una fuente, una cafetería o un pub al alcance de la mano.

Ideal para: explorar la costa.
Cómo llegar: usa el tren DART en dirección norte y llegarás a Howth en unos 30 minutos. Asegúrate de que Howth esté marcado como una de las paradas, ya que no todos los trenes van hasta allí. Si quieres, también puedes coger el autobús 31 o 31B desde Eden Quay, justo al lado de O'Connell Street.

Si te sientes con más ganas de aventura, una de las mejores actividades en Dublín es hacer el recorrido de 15 minutos en bote desde Howth hasta Ireland’s Eye. Este saliente rocoso fue la sede de un monasterio y aún se pueden ver las ruinas de la iglesia. Hoy en día es un santuario de la naturaleza y las aves, así que no te olvides de traer los prismáticos.

Lo bueno de una ciudad como Dublín es que, aunque evoluciona constantemente, conserva su carácter y calidez, y nada demuestra esto tanto como los espacios verdes a los que se halla tan unida la ciudad.



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