Curiosidad: para entrar a la iglesia de San Juan de Rabanera debes ir antes o después de la misa de las siete.
Estamos convencidos de que, tarde o temprano, Soria –capital y provincia– se va a poner de moda. Y antes de que eso suceda, te queremos descubrir su rico patrimonio arquitectónico, trufado de construcciones románicas y renacentistas, de puentes medievales sobre el río Duero y, por supuesto, sus paisajes naturales. ¡Comenzamos!
No podíamos empezar este listado de cosas que ver en Soria capital sin mencionar dos de sus grandes atractivos. Empezamos con la pequeña iglesia de San Juan de Rabanera, construida a finales del siglo XII con un estilo románico tardío. Tiene planta de cruz latina, una sola nave, y un ábside semicircular: vamos, que parece una maqueta de la iglesia románica. La mala noticia es que solo abre en horario de misa. Aunque sea para verla por fuera, merece la pena recorrer la principal calle comercial de la ciudad –la calle Collado– para contemplar de cerca su portada dedicada a San Nicolás perteneciente a una iglesia románica anterior. En el extremo opuesto, a unos 500 m, tienes otro de los grandes ejemplos del románico soriano en la iglesia de Santo Domingo que, esta vez sí, se puede visitar. Te llamará la atención el gran rosetón de su fachada, en la que además se encuentran representadas diferentes historias en torno a la vida de Cristo. Esto precisamente le ha valido el sobrenombre de «Biblia de Piedra».
Curiosidad: para entrar a la iglesia de San Juan de Rabanera debes ir antes o después de la misa de las siete.
Ahora sí, nos vamos al edificio religioso más importante de Soria capital, la concatedral que comparte sede catedralicia con la catedral de la Asunción en el Burgo de Osma y uno de los edificios más destacados de la ruta del románico en Soria. Enseguida verás que su exterior es una mezcla de estilos románico y gótico, ya que se empezó a construir en el siglo XII y se ha ido reconstruyendo a lo largo del tiempo. Lo realmente destacado de esta concatedral es su claustro, una maravilla del románico soriano del que se conservan tres de las cuatro galerías originales. Fíjate en sus capiteles de arenisca, unos historiados y otros ornamentados con motivos vegetales, mientras paseas por este patio para el que, eso sí, tendrás que pagar para acceder.
Curiosidad: la iglesia en sí se puede visitar gratis, aunque no en horario de misa.
Vamos poniendo fin a nuestro recorrido por las construcciones religiosas con esta edificación al otro lado del río Duero, otra de las joyas que ver en Soria capital y provincia. Cruzando el puente medieval de piedra te toparás con los restos del antiguo monasterio de San Juan de Duero, de la orden de los hospitalarios, del que han quedado los arcos entrelazados del claustro considerados una obra maestra del románico con influencias árabes y bizantinas. Además del claustro, hay una pequeña iglesia anexa de la que destacan los capiteles historiados de sus dos templetes, con elementos de influencia oriental y hasta seres fantásticos.
Curiosidad: el monasterio se encuentra a los pies del monte de las Ánimas de las leyendas de Bécquer.
Si continuamos unos 25 minutos a pie por el sendero que acompaña el cauce del río Duero llegaremos a esta ermita, encaramada a la montaña y levantada sobre una gruta, que conforma una de las estampas más bellas de Soria provincia. Según cuenta la leyenda, la cueva adyacente sirvió de morada para un noble soriano que decidió dedicarse a la vida de ermitaño. Merece la pena visitar tanto la iglesia como la cueva, en la que verás un pequeño oratorio y un altar alzado siglos después para honrar la vida de este santo. En la iglesia podrás conocer la vida de este santo a través del ciclo de pinturas de un afamado artista soriano.
Curiosidad: la sierra que nos llevará hasta esta ermita recibe el nombre de Sierra de Santa Ana.
Volvemos al casco antiguo de Soria para conocer su centro neurálgico: la Plaza Mayor. Aquí se encuentran varios de los edificios civiles más importantes de la ciudad, empezando por su ayuntamiento, también conocido como la Casa de los Doce Linajes, que fuera sede de una asociación de nobles sorianos. También verás el Palacio de la Aduana, ahora convertido en centro cultural, la Fuente de los Leones, la Torre de Doña Urraca y el templo de Nuestra Señora de la Mayor, iglesia en la que Machado se casó con su amada Leonor y, años después viera como le daba sepultura. Y hablando de Leonor, su estatua, ubicada también en esta plaza, es una de las más fotografiadas de la ciudad.
Curiosidad: no hay visita a la Plaza Mayor que se tercie que no acabe con una foto en «la silla de Leonor».
Otro de los grandes puntos de interés que ver en Soria capital y provincia son sus palacios renacentistas como este, actual sede de la Audiencia Provincial de Soria. Fue construido a finales del siglo XVI por la opulenta e importante familia Ríos y Salcedo con el propósito de hacer notar su supremacía. Este era su segundo palacete, el primero es conocido como el Palacio de Ríos Salcedo, actual sede del Archivo Histórico, también digno de una visita. No te pierdas su ornamentada fachada, con sus ventanas porticadas, el escudo de la familia, su torre cuadrada y la galería de dos pisos. Hay quien dice que está sin terminar, y que la inicialmente proyectada fue frenada por Felipe II para que no eclipsara al Escorial.
Curiosidad: si te fijas, por encima del escudo de armas puedes ver a una mujer asomada a una ventana.
La también conocida como Alameda de Cervantes o simplemente «la Dehesa» es uno de los espacios verdes más extensos e importantes de Soria capital. Es el parque al que todos van, el pulmón verde de la ciudad, y está lleno de románticas fuentes, bóvedas vegetales, rosaledas y una pradera en su parte más alta. A él acuden los lugareños para pasear a la fresquita, hacer deporte o buscar un lugar tranquilo en el que pasar la tarde con niños. Mide unos 500 m de largo y se puede acceder a él fácilmente desde la calle Collado, por una zona peatonal recientemente reformada.
Curiosidad: La Dehesa es un auténtico jardín botánico con más de 120 especies de árboles y arbustos.
Esta fortaleza de origen andalusí –probablemente la segunda más extensa de toda España después de la Alhambra– se encuentra en el municipio homónimo, a unos 50 min en coche de Soria capital. Puede presumir de ser el paisaje histórico medieval más importante de Castilla, y hay historiadores que la califican como la fortaleza defensiva más grande de la Baja Edad Media. Como buen fuerte defensivo, se alza sobre una meseta muy cerca del margen derecho del río Duero, lo que la hace visible desde muchos kilómetros. En una de las laderas del castillo encontrarás la ermita de San Miguel, un pequeño templo que guarda en su interior uno de los tesoros pictóricos más valorados del románico hispano.
Curiosidad: Dicen que el Cid fue alcaide del castillo en su día.