Las mejores 10 playas de San Sebastián

Guía de las mejores playas cerca de San Sebastián

¿Cuál es la playa más bonita de San Sebastián? Dicen que La Concha, su playa urbana por excelencia, se encuentra entre las más hermosas del mundo por la escenografía de su entorno, su arenal y la bravura del mar a su paso. Sus vecinas no tienen nada que envidiarle... ¡Descúbrelas!

  1. La Concha
  2. Ondarreta
  3. La Zurriola
  4. Playa de la Isla de Santa Clara
  5. Playa de Zarautz
  6. Playa de Itzurun
  7. Playas de Sopela
  8. Azkorri
  9. Playa de Laida
  10. Playas de Lekeitio

Si eres de los que no perdonan un baño en la playa, sea cual sea la época del año, estás de enhorabuena. Hoy te descubrimos las mejores playas de Donostia, y las que esconde el resto del litoral vasco entre Bilbao y San Sebastián. Ponte el bañador, que nos vamos.

1. La Concha

La playa de La Concha –«Kontxako hondartza» en Euskera– es la más famosa de las playas donostiarras, es «la playa de San Sebastián», sin lugar a dudas. Su extenso arenal dorado de un kilómetro y medio, y las vistas privilegiadas que ofrece del monte Igueldo, a un lado, y el Urgull, al otro, hacen de ella el enclave perfecto para darse un chapuzón en verano, o acompañar a los numerosos lugareños que se animan a zambullirse en ella durante todo el año. Su arena fina, las instalaciones y servicios que ofrece, y la ya mítica barandilla que separa el paseo de su arena –convertida en todo un icono de la ciudad– son solo algunos de los reclamos del arenal más popular de la ciudad.

Imprescindible: tomar nota de las mareas, de ellas depende el espacio disponible para posar la toalla.

2. Ondarreta

A la izquierda de La Concha, justo debajo del monte Igueldo y flanqueada por el Palacio Miramar, encontramos la playa del barrio antiguo de Donostia, la más tranquila y familiar de las playas de San Sebastián. Presidida por el famoso conjunto escultórico del «Peine de los Vientos», de Eduardo Chillida, mide unos 600 metros de largo y es mucho más ancha que su vecina de La Concha, ya que está menos expuesta a las mareas y la superficie que queda es mucho mayor. Es la preferida de los surferos, sobre todo en momentos de temporal y marejada, ya que está más protegida del viento que las demás. Desde ella puedes ir andando al resto de playas donostiarras por el paseo de siete kilómetros de extensión que las une. Es también la más cómoda de las playas de san Sebastián para los que acceden a ella en coche, ya que cuenta con numerosas zonas de aparcamiento en los alrededores.

Imprescindible: prepararse para las piedras que pueden sorprenderte en la orilla.

3. La Zurriola

Precisamente hasta la playa de la Zurriola se extiende el paseo marítimo que nace en las faldas del monte Igueldo. Anteriormente conocida como la playa de Gros por encontrarse en el barrio homónimo, es la preferida por la gente joven y por amantes del surf. De hecho, muy cerca de su arenal verás numerosas tiendas de alquiler de material e incluso de escuelas. Por lo demás, cuenta, como sus vecinas, con todos los servicios propios de una playa urbana y está delimitada por el Auditorio Kursaal y el Monte Ulía. Además, es la única de las playas de la zona en las que se permite el nudismo.

Imprescindible: contemplar las vistas de esta playa desde el muro de Sagüés.

4. Playa de la Isla de Santa Clara

Es, oficialmente, el cuarto arenal de la ciudad donostiarra, a pesar de que muchos de los listados de las playas de San Sebastián la excluyan. La conocida popularmente como «la playa de la isla», es únicamente visible durante la bajamar, y el resto del día se encuentra sumergida. De ahí que una forma bastante habitual de llegar a ella sea en barca, canoa o kayak. Igualmente, en las pocas horas en las que permanece expuesta, hay quienes se acercan a ella a nado, ya que se encuentra relativamente cerca desde la playa de Ondarreta, a unos 500 metros. Una vez allí, llo habitual es bañarse en su piscina natural, tomarse algo en el merendero abierto en verano o darse un paseo hasta el singular edificio del faro.

Imprescindible: fijarse en las plataformas con trampolines y toboganes que hay a medio camino de la isla.

5. Playa de Zarautz

A tan solo 20 kilómetros de la capital de Guipúzcoa se encuentra la que es considerada como la playa más extensa del País Vasco. Sus más de dos kilómetros y medio de arena fina y dorada y 80 metros de ancho –dependiendo de la marea– así lo atestiguan. Además de por el entorno natural que lo rodea –en uno de sus extremos encontramos el mayor sistema dunar protegido de la región, Iñurritza–, es asimismo conocida por ser especialmente idónea para iniciarse en el surf, gracias a la planicie de terreno que ocupa, así como por su animado paseo marítimo, en el que disfrutar de la no menos afamada gastronomía vasca, entre otros, en Hotelka, el restaurante de Karlos Arguiñano.

Imprescindible: empaparse del ambiente surfero que se respira en el pueblo de Zarautz.

6. Playa de Itzurun

Ubicada en el municipio de Zumaia, a unos 30 kilómetros de distancia de Donostia, esta playa de cerca de 300 metros de arena fina y clara destaca por la belleza y verticalidad de sus acantilados, igualmente valiosos por los antiguos afloramientos rocosos que dieron lugar a este espectáculo de la naturaleza. El fuerte oleaje que la suele azotar hace de ella un «spot» muy concurrido por los apasionados de las olas. Durante la época estival, en su orilla encontrarás un bar donde tomarte algo y, a pocos metros, un centro de talasoterapia con unas vistas espectaculares donde darte un homenaje cuando el tiempo no acompañe.

Imprescindible: hacerse una foto en la playa por excelencia de la serie Juego de Tronos.

7. Playas de Sopela

Arrietara y Atxabiribil son los exóticos nombres de las dos playas principales de la localidad de Sopela –antes conocida como Sopelana–, situada a una hora larga en coche por autopista de San Sebastián. En realidad, no existe delimitación entre los arenales de estas playas de arena en las que marcarse unas olas, iniciarse en el surf –si todavía no lo has hecho–, pasear por su más de un kilómetro de extensión o simplemente admirar la belleza de sus acantilados desde alguno de los senderos que recorren sus montañas colindantes. Otro de los puntos a favor de estas playas es su accesibilidad, ya que si no llegas a ellas en coche, siempre puedes hacerlo en metro desde Bilbao.

Imprescindible: ten en cuenta que, durante el verano, el aparcamiento es de pago.

8. Azkorri

En la localidad de Getxo, muy cerca de Bilbao, se encuentra este arenal, también conocido como la playa de Gorrondatxe. Es la cuarta playa de Getxo y la más limpia, por ser la menos accesible. Pero todo compensa: sus impresionantes dunas y acantilados hacen de ella un verdadero tesoro natural, más que una simple playa. Al contrario que muchas de sus playas colindantes, su arena es fina y oscura, lo que le confiere un aspecto si cabe más salvaje. Cuenta, no obstante, con bastantes servicios que le han valido la distinción de playa con Bandera Azul. Por lo demás, es otro de los puntos de encuentro de surferos en el País Vasco.

Imprescindible: la forma más fácil de llegar a ella es desde la localidad vecina de Berango.

9. Playa de Laida

Esta es la playa más larga de la ría de Mundaka, en el municipio de Ibarrangelu, y está ubicada en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, con lo que la belleza de su más de un kilómetro de arenal está garantizada. Eso cuando la marea no la sumerge, entonces apenas quedan unos metros de arena vista. Es especialmente conocida en el mundo del surf porque desde ella se accede a la famosa «ola de Mundaka», una ola en forma de tubo que puede llegar a alcanzar los 4 metros de altura y los 400 metros de largo. Pese a lo que pueda parecer, por lo general, sus aguas son poco profundas, lo que las hace ideales para el baño infantil.

Imprescindible: contemplar las vistas sobre la isla de Izaro que tienes desde la duna central de la playa.

10. Playas de Lekeitio

En Lekeitio, un municipio ubicado a medio camino entre Bilbao y San Sebastián, se encuentran algunas de las playas de mayor belleza de España, en parte gracias a la acción de las mareas, que dan lugar a arenales que van cambiando de forma y ubicación, siempre con la silueta de la isla de Garraitz (también llamada de San Nicolás) en el horizonte. Una de las más famosas es la de Isuntza, y también la más importante. Llama la atención por la suerte de «malecón» que descubre la marea baja. Otro de los nombres que debes apuntarte es el de la playa de Karraspio.

Imprescindible: darse un paseo caminando hasta la isla de Garraitz con la bajamar.

Encuentra el viaje ideal