Oporto: qué ver y hacer en un fin de semana

10 cosas que ver y hacer en Oporto

Hoy te descubrimos el secreto a voces de Portugal. Oporto sorprende a quien la visita, romántica y enigmática, con su escenografía, su legado cultural y su gastronomía. Pasea por la ribera del Duero, lee un libro en una de las librerías más antiguas de Europa o cata su famoso vino.

  1. Torre dos Clérigos
  2. Libreria Lello e Irmão
  3. Mercado do Bolhao
  4. Rua Santa Catarina
  5. Catedral de Oporto
  6. Puente de Don Luis I
  7. Vilanova de Gaia
  8. Fundación de Serralves
  9. Palacio de la Bolsa
  10. Iglesia de San Francisco

Digna de ser descubierta todo el año, Oporto invita a pasear por su centro y por su ribera, a catar sus bodegas, visitar una de las librerías más bellas del mundo y a regalarse la vista –y el paladar– en la Torre de los Clérigos o el mercado del «Bolhao».

1. Torre dos Clérigos

Para tomar conciencia de la belleza de ciudad que tenemos ante nosotros, nuestra visita a Oporto comienza subiendo los más de 200 escalones de la Torre dos Clérigos, icono imprescindible que ver en Oporto y la torre más alta de la ciudad. De estilo barroco, sus 75 metros de altura y su situación en la plaza homónima le dotan de unas magníficas vistas de una ciudad que se rinde y diluye al paso del río Duero, que construye su identidad en torno a barrios humildes y pintorescos como el de Barredo, sin olvidar sus raíces vinícolas, sus edificios históricos, y también los religiosos, como la catedral, la Iglesia Do Carmo o la de San Francisco.

Imprescindible: visitar el museo instalado en la torre, así como su iglesia, con relieves y pinturas barrocas del siglo XVIII.

2. Libreria Lello e Irmão

Ya de nuevo con los pies en la tierra, atravesamos la futurista Plaza de Lisboa para llegar a otro de los símbolos de la ciudad. Con entrada en mano, dejamos que nuestra mente vuele de nuevo, esta vez extasiada con la belleza arquitectónica y la magia que desprende esta antiquísima librería de principios del siglo XIX. Su instagrameable interior incluye joyas como la escalera central, una profusa decoración ornamental en madera en la que no faltan los relieves y una suntuosa vidriera encargada de dejar pasar la luz que revela cada uno de los rincones de la librería que podría haber servido de inspiración a la autora de Harry Potter.

Imprescindible: sentarse en uno de los lujosos sillones de la librería a leer un libro, con un café de su cafetería.

3. Mercado do Bolhao

Después del café de media mañana en la librería y de haber tomado algo al sol de los jardines en la parte alta de la Plaza de Lisboa, nos dirigimos hacia el mercado do Bolhao, otro de los atractivos que ver en Oporto. Por el camino, un sinfín de restaurantes de lo más «cool» nos tientan a pararnos hasta que llegamos a nuestro destino, un edificio de arquitectura neoclásica en cuyo interior encontramos coloridos puestos y restaurantes donde probar la comida local. Dividida en dos plantas, en esta plaza dedicada especialmente a los productos frescos –un verdadero paraíso para los «foodies»– encontrarás exquisiteces como el típico «queijo da serra», las tradicionales sardinas portuguesas o el «salpicao».

Imprescindible: si lo encuentras en proceso de restauración, siempre puedes parar en una de las tiendas de productos típicos y bellas fachadas de alrededor.

4. Rua Santa Catarina

Si no has podido hacer tus compras en el mercado, bien porque estaba cerrado –recuerda que los domingos cierra y que los sábados solo abre por la mañana– o porque aún lo están restaurando, no te preocupes, porque en la calle comercial adyacente, la famosa Rua Catarina, tienes desde tiendas de moda hasta los tradicionales escaparates de colmados y ultramarinos. Uno de los más conocidos y fotografiados es el de la tienda de quesos y embutidos «A perola do Bolhao». Da igual si no tienes pensado comprar nada: ya solo el paseo por esta calle peatonal desde la Praça do Marquês de Pombal hasta el café Majestic merece la pena.

Imprescindible: de parada obligatoria en este recorrido es la hermosa capilla de las Almas.

5. Catedral de Oporto

De camino a nuestro próximo destino –la catedral– nos topamos con otros de los atractivos que ver en Oporto. Como es probable que llegues en avión, la visita a su increíble estación de trenes de «São Bento» se hace indispensable. Sobre todo por los azulejos de su recibidor, más de 20 000 piezas delicadamente pintadas en las que se relata la historia del país. Ubicada en el antiguo convento de Ave María, dicen que es una de las estaciones más bonitas de todo el mundo. Y llegamos por fin a la catedral, una joya del siglo XII que combina varios estilos arquitectónicos partiendo de un sobrio románico, en la que destaca su claustro gótico decorado con azulejos del siglo XIV.

Imprescindible: contemplar las vistas sobre el Duero que hay desde lo alto de la catedral.

6. Puente de Don Luis I

De lo más alto de Oporto vamos descendiendo por las anguladas y verticales calles del barrio do Barredo, un enjambre de casas que se asoman al río desde la humildad de sus balcones con ropa tendida, sus fachadas coloridas y un aire decadente que encierra la esencia de la ciudad. Dando un paseo llegamos a la orilla del Duero, donde nos espera magnánimo el puente de Don Luis I, una obra de ingeniería inaugurada a finales del siglo XIX dirigida por uno de los discípulos de Gustav Eiffel. Antes de cruzarlo para llegar a Vilanova de Gaia, disfruta de sus vistas de día, del atardecer o de su nostágica iluminación de noche, envuelta en un halo de misticismo, tomando algo en uno de los bares y restaurantes que encontrarás a lo largo de la ribera.

Imprescindible: la experiencia «ribereña» no está completa hasta que no te montas en uno de los cruceros que surcan el río.

7. Vilanova de Gaia

Muchos llegan al otro lado del río para contemplar la estampa más famosa de Oporto, aunque cada vez son más los que, además de hacer la instantánea de rigor, se desplazan hasta Vilanova, como nosotros, para sumergirnos en el mundo vinícola que tanto ha marcado la identidad de la ciudad. Y lo hacemos con una de las experiencias más solicitadas del conocido como el nuevo distrito cultural de «Porto»: la que supone el WOW o «World of Wine», una propuesta que engloba museos, restaurantes y exhibiciones interactivas sobre la historia del vino, de la ciudad, del uso y desarrollo del corcho, del chocolate... ¡y hay hasta un palacio rosa con piscina de bolas dedicada a esta variedad de vino!

Imprescindible: reservar mesa en uno de los restaurantes del distrito, algunos con unas increíbles vistas al Duero.

8. Fundación de Serralves

Satisfechos algunos de nuestros sentidos, toca seguir dedicándonos al hedonismo, esta vez dedicándole una mañana a propuestas culturales como la que nos ofrece el museo más importante que ver en Oporto, la Fundación de Serralves. Este centro de arte contemporáneo incluye una galería con exposiciones temporales que van desde la pintura a la escultura, el lugar perfecto para explorar la cultura local y también a importantes artistas internacionales. No te pierdas tampoco su hermoso jardín con una no menos bella panorámica de la ciudad, ni la interesante agenda de actividades culturales y educativas como talleres y conciertos, entre otros. Y si te has quedado con ganas de arquitectura, visita la la Casa del Cine Manoel Oliveira, el Edificio en Avda. Boavista o, por supuesto, la Casa da Música.

Imprescindible: visitar uno de los símbolos de la ciudad, junto a la muralla, como es el templo romano de Diana.

9. Palacio de la Bolsa

Antes de seguir, te recomendamos coger fuerzas con una versión bastante contundente del sándwich de toda la vida: toca ponerse las botas con la tradicional «francesinha», un emparedado con sobredosis de calorías que incluye un huevo frito, salchichas y una no menos calórica salsa. Dicen que el del Café Santiago está de muerte. Ya con el estómago lleno, vente a visitar el Palacio de la Bolsa, un Monumento Nacional y uno de los imperdibles que ver en Oporto. Construida sobre un antiguo convento franciscano, esta edificación neoclásica esconde uno de los patios más sobrecogedores de la ciudad. También se puede visitar por dentro, lo que implica subir por su imponente escalinata de granito y mármol para llegar a sus salas profusamente decoradas.

Imprescindible: no te pierdas la Sala Árabe inspirada en la Alhambra de Granada.

10. Iglesia de San Francisco

Justo al lado de esta maravilla del neoclásico encontramos otro de los Monumentos Nacionales que ver en Oporto: la iglesia de San Francisco. Que no te confunda su sobrio exterior: dentro se enconde una de las obras de policromía más impresionantes que hayas podido ver, una oda a la ostentación, a los detalles, al sobrecogimiento, que encuentra en el dorado su mejor aliado. Considerado uno de los mejores ejemplos del barroco europeo, sus tres naves exhiben una lujosa ornamentación del siglo XVIII que merece la pena observar con detenimiento. Tampoco pasa desapercibida en su interior la escultura de madera policromada del Árbol de Jesús, una obra maestra.

Imprescindible: Reserva tiempo también para visitar las catacumbas, incluidas con la entrada.

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