5 cosas que ver en Bilbao

5 lugares imprescindibles en Bilbao y alrededores

Bilbao es una ciudad camaleónica que se ha transformado hasta convertirse en un lugar abierto al arte, el vanguardismo, la cultura en todas sus formas y el ocio más canalla. Aquí lo mismo te vas de pintxos con la cuadrilla, que vas a la expo de moda del «Azkuna Zentroa».
Estrellas Michelin, un museo que la sitúa en el mapa de las ciudades «cool», una ría que le imprime carácter y un pasado industrial del que ha sacado rédito. Así es Bilbao. Pasea por El Arenal, tómate un «txakoli» en el centro o ve el atardecer desde el Muelle Marzana.

1. Museo Guggenheim

Por su ubicación en la ría, por su innegable vanguardismo inherente y porque fue la segunda galería de arte –fuera de Nueva York– abierta por la Fundación Guggenheim. El Museo con mayúscula de Bilbao, el Guggenheim, obra de Frank Gehr, es una de las construcciones más impresionantes de este siglo. Por dentro y por fuera. Porque no olvidemos que «Puppy», la gigantesca figura de flores que nos saluda al entrar creada por Jeff Koons es la primera obra de arte que te vas a encontrar al llegar a la explanada del museo. La segunda, la enorme araña llamada «Mamá» de la artista francesa Louise Bourgeois. Ya dentro de esta obra de arte en sí misma, te esperan pintura, arquitectura y escultura por doquier. Imprescindible entre las cosas que ver en Bilbao. 

Imprescindible: contemplar este milagro de la arquitectura desde el Muelle Campa de los Ingleses.

2. Ría de Bilbao

Si hay una zona de Bilbao que ha cambiado, esa es la de la Ría. Creada en torno a la desembocadura de los ríos Nervión e Ibaizábal, ha sufrido una enorme regeneración y hoy día es un espacio agradable que invita al paseo. Sin duda uno de los lugares con más tirón es el famoso puente de Zubizuri, una construcción de Santiago Calatrava que no ha estado exenta de polémica. Crúzalo con cuidado de no resbalar y disfruta de las vistas que tienes desde el Campo Volantín, un paseo lleno de árboles, puentes y edificios singulares como las Torres Isozaki. Y para cuando caiga el sol, no hay mejor sitio para ver el atardecer que junto a la ría que desde el Muelle Marzana. 

Imprescindible: ya que estás en el Campo Volantín, aprovecha para sacar la foto más buscada del Guggenheim.

3. Casco viejo

Desde la ría se llega rápidamente al casco viejo de Bilbao y sus famosas «Siete Calles». De camino tienes uno de los símbolos del Bilbao más puro: la zona del Arenal. Con su quiosco como seña de identidad, esta explanada entre el Ayuntamiento y el Teatro Arriaga –otro de los edificios icónicos de la ciudad– ha sido desde siempre lugar de encuentro y paseo de la gente de bien. Ya en el caso viejo, merece la pena pasarse por la Plaza Nueva para contemplar de cerca los arcos del epicentro de la parte vieja de la ciudad, de estilo neoclásico y con un sinfín de bares y restaurantes donde tomarte tu primer «pintxo». No te vayas sin buscar en el mapa y deambular por las famosas «Siete Calles»: Somera, Artecalle, Tendería, Belosticalle, Carnicería, Barrencalle y Barrencalle Barrena. 

Imprescindible: disfrutar del mercadillo de segunda mano que se suele celebrar cada domingo en la Plaza Nueva.

4. Alhóndiga o «Azkuna Zentroa»

El centro cultural por excelencia de la capital vasca, el «Azkuna Zentroa» o Alhóndiga, es famoso por las 43 columnas que dan color y personalidad a su interior. Concebido como un edificio modernista bastante transgresor, después de llevar abandonado años, fue reconvertido en centro de ocio y cultura de la mano del arquitecto Philippe Stark. Hoy en día es un espacio original que hace un recorrido por las diferentes culturas y vanguardias con el objeto de integrarlas en nuestro día a día. Las instalaciones incluyen una biblioteca, un cine y hasta una piscina con fondo de cristal. Sin duda, uno de los sitios que visitar en Bilbao sí o sí. 

Imprescindible: recrearse en La Alhóndiga con un café en su cafetería abierta mientras le haces fotos a las columnas

5. Mercado de La Ribera

No se nos ocurre mejor lugar para zambullirse en la icónica gastronomía vasca que visitando su mercado de la Ribera. Ubicado junto a la ría del Nervión en un edificio de estilo neoclásico remodelado con grandes cristaleras, es uno de los mercados cubiertos más grandes de Europa. Combina puestos tradicionales de productos locales frescos y rincones gourmet donde tomarse un «pintxo». Recorrer sus puestos es contagiarse de una armonía de colores, aromas y sabores que son el secreto de la cocina vasca. Además, al encontrarse junto al casco viejo, es un refugio de lujo para cuando te sorprenda el famoso «xirimiri». Puede que los locales no abran ni el paraguas, pero igual a ti sí que te importa mojarte...

Imprescindible: tomarse algo en el restaurante de la planta baja o picar algo en sus puestos de comidas.

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