9 obras de arte para organizar un viaje cultural

Hay obras de arte que atraen a viajeros desde todas las partes del mundo, aunque solo sea para echarles un vistazo rápido. Y no nos sorprende que muchas de ellas se encuentren en ciudades con un vasto bagaje cultural: tanto si se trata de arte en las calles como estatuas antiguas, una vez llegas a estas ciudades te das cuenta de que hay mucho más que ver, aparte de la famosa obra maestra.

Hemos reunido una lista de hermosísimas obras de arte, algunas en sitios insospechados, que te llevarán a los mejores destinos del mundo. Desde Nueva York hasta Kuala Lumpur pasando por Florencia y París, estas 9 obras o colecciones de arte bien merecen el viaje.

  1. La noche estrellada, Nueva York, EE. UU.
  2. Mud Maid, Cornualles, Reino Unido
  3. Casa Batlló, Barcelona, España
  4. Puerta del Mercado de Mileto, Berlín, Alemania
  5. Millesgården, Estocolmo, Suecia
  6. El nacimiento de Venus, Florencia, Italia
  7. Arte callejero interactivo, Malasia
  8. Venus de Milo, París, Francia
  9. La Piedad, Roma, Italia  

1. La noche estrellada, Nueva York, EE. UU.

noche estrellada de Van Gogh disfruta de un lugar de honor en el quinto piso de la galería. Pintado en 1889 durante la estancia de Van Gogh en un manicomio, es una pieza clave del arte postimpresionista. La noche estrellada nos da muchas claves sobre el estado mental de Van Gogh, pero también es un punto de inflexión en la historia del arte. 

La escena artística de Nueva York gira principalmente en torno al Met y el MoMA, aunque vale la pena explorar la Brooklyn Gallery y las numerosas y pequeñas salas de exposiciones. No obstante, la extraordinaria vitalidad de Nueva York se percibe fuera de las cuatro paredes de las galerías, en su arte callejero, su música en vivo y su teatro. Un viaje a la Gran Manzana debería estar en la lista de viajes imprescindibles de todos nosotros.

Más postimpresionismo en Nueva York: Joven dama en 1866 y Pareja en un balandro de Édouard Manet, El bañista de Paul Cezanne y Nenúfares de Claude Monet. 

2. Mud Maid, Cornualles, Reino Unido

La escultura Mud Maid (“la doncella de barro”) fue creada por Pete y Sue Hill en 1997 como parte de la restauración de Lost Gardens (“los jardines perdidos”) de Heligan. Esta enorme escultura "viviente" celebra la mitología animista de la zona y su lugar en la naturaleza. La ropa y el cabello de la mujer de piedra dormida cambian con las estaciones, dándole un toque mágico poco habitual en otras esculturas. 

Afamado destino de arte alternativo del Reino Unido desde mediados del siglo XX, Cornualles todavía cuenta con una floreciente escena de arte contemporáneo en la actualidad. Además, con sus casi 650 km de costa, Cornualles es también un paraíso para los surfistas y cuenta con uno de los climas más soleados del Reino Unido.

Otras importantes esculturas en Cornualles: The Giant's Head (“la cabeza del gigante”) y The Grey Lady (“la dama gris”) de Paul y Sue Hill, el Museo y Jardín de Esculturas Barbara Hepworth, las esculturas de Eden Project y los Jardines de Esculturas Tremenheere.  

3. Casa Batlló, Barcelona, España

La Casa Batlló, durante años en lo más alto de la lista de imprescindibles de todo aficionado al arte, es una obra de arte en sí misma. Esta maravilla arquitectónica, diseñada por Gaudí a finales del siglo XIX inspirándose en las formas biomórficas del Mediterráneo, es un ejemplo sorprendente de su obra arquitectónica modernista a gran escala y un proyecto que desarrolló en completa libertad creativa. La influencia de Gaudí se vive en toda Barcelona: la Sagrada Familia, el Parc Güell, la Casa Vicens y la Casa Milà son solo algunas de sus creaciones más famosas. 

Más allá de Gaudí, Barcelona tiene muchísimo que ofrecer a todos los amantes del arte y de la cultura en general: gracias a sus excitantes actuaciones callejeras y su animada escena de clubes, Barcelona es siempre una aventura vertiginosa.

Museos de Barcelona imprescindibles: la Fundació Joan Miró, el Museu Picasso, el Museu Nacional d'Art de Catalunya y el Museu d'Art Contemporani de Barcelona (MACBA). 

4. Puerta del Mercado de Mileto, Berlín, Alemania

Berlín combina una historia fascinante con la reputación de ser la ciudad más animada de Europa. El arte callejero a lo largo del Muro de Berlín está a años luz de los museos más clásicos en la Isla de los Museos. Y en uno de ellos, el Museo de Pérgamo, encontrarás la Puerta del Mercado de Mileto: fue construida originalmente en la antigua ciudad griega de Mileto en el siglo II d. C., destruida por un terremoto en el año 1100, excavada por arqueólogos alemanes a principios del siglo XX y reconstruida en el museo por orden del Káiser Guillermo II. Contemplar esta y otras reconstrucciones a gran escala del Pérgamo permiten retroceder en el tiempo hasta el mundo clásico. Ten en cuenta que la Puerta lleva un par de años en restauración, por lo que es conveniente consultar su estado antes de viajar para evitar decepciones.

Otras obras restauradas del Museo: la Puerta de Ishtar y la Puerta de las Procesiones de Babilonia (siglo V a. C.) y el Altar de Pérgamo (siglo II a. C.). 

5. Millesgården, Estocolmo, Suecia

El museo y jardín de esculturas de Estocolmo, Millesgården, es uno de los destinos artísticos más importantes de Escandinavia. Inaugurada oficialmente en 1936 por Olga y Carl Milles, la finca incluye la antigua casa de los artistas, una galería y el jardín de esculturas. Las esculturas más importantes incluyen la Mano de Dios, Ángeles Músicos, Hombre y Pegaso, Las alas, El águila y La princesa patinadora. Los hermosos jardines no son simplemente una muestra de la escultura del siglo XX, sino también la historia de dos artistas, su amor mutuo y su propio viaje artístico. 

Todo Estocolmo es un destino imprescindible para cualquiera que tenga interés, por muy superficial que sea, en el arte y el diseño nórdicos.

Otras grandes obras escultóricas suecas: Le paradis fantastique de Niki de Saint Phalle y la colección de arte cinético de Jean Tinguely. 

6. El nacimiento de Venus, Florencia, Italia

El cuadro de Sandro Botticelli, El nacimiento de Venus, es una de las obras de arte renacentistas más reconocidas. Pintada alrededor de 1485, esta obra a gran escala representa el nacimiento de la diosa Venus. Botticelli toma las poses clásicas de las antiguas estatuas de Venus y las actualiza para el espectador del siglo XV. 

Florencia, cuna del Renacimiento, no es solo uno de los principales destinos del mundo para disfrutar del arte clásico (con el Palacio de los Uffizi, la Galería de la Academia y su famosísimo Duomo), sino que también es uno de las ciudades más románticas de Europa, un lugar donde el arte, la arquitectura y la historia se unen como en ningún otro lugar de la Tierra.

Otras obras de arte renacentistas para ver en Florencia: La primavera y La adoración de Los Magos de Sandro Botticelli, La Venus de Urbino de Tiziano y El David de Donatello. 

7. Arte callejero interactivo, Malasia

El arte callejero de Malasia lleva el graffiti a un nivel completamente nuevo. Las ciudades de Penang y Kuala Lumpur están inundadas de obras maestras urbanas que representan visiones cotidianas y homenajes a la naturaleza, a menudo con imágenes extremadamente realistas o con colores vibrantes. Muchas piezas interactúan con objetos del entorno como bicicletas, columpios o mobiliario urbano, mientras que otras animan al público a posar dentro de las pinturas. 

En Malasia, la tradición y la modernidad coexisten felizmente en un país que se ha convertido en un destino clave en la ruta del sudeste asiático.

Murales que ver en Malasia: Uncage the Beast de Kenji Chai, el Proyecto de Arte del Río Melaka y Evolution de Ernest Zacharevic.  

8. Venus de Milo, París, Francia

La estatua de la Venus de Milo, del siglo II a. C. y descubierta en Líos, Grecia, se exhibe actualmente en el Louvre de París. Atribuida al escultor Alexandros de Antioquía, se cree que representa a Afrodita (Venus) y representaría la cumbre de la belleza femenina en el mundo antiguo. 

París es uno de los destinos artísticos más importantes del mundo y sus visitantes tendrán dificultades para elegir entre el Louvre, el Musée d'Orsay y los cientos de pequeños museos y galerías. En definitiva, París, conocida también por su arquitectura, comida y moda, es posiblemente el lugar más chic del mundo.

Más estatuas clásicas en París: la Victoria de Samotracia, la Venus de Arlés y el Gladiador Borghese. 

9. La Piedad, Roma, Italia

Roma es el hogar de la escultura La Piedad, de fama mundial y ubicada en la Ciudad del Vaticano. Esta obra de Miguel Ángel de 1499, representación renacentista de Jesús y María, es una meticulosa escultura de piedra cuya esencia le da un significado tanto artístico como religioso. Situada dentro de la Basílica de San Pedro, muchos visitantes se sienten conmovidos por la simplicidad del amor maternal que muestra. 

La capital italiana es, en sí misma, una larga narración artística desde sus raíces clásicas hasta sus despertares renacentistas y barrocos; además, es un referente mundial en gastronomía y cultura, lo que la convierte en otra ciudad europea imprescindible en cualquier lista de viajes.

Otras obras maestras del Vaticano: el Juicio Final y la Capilla Sixtina de Miguel Ángel y La transfiguración de Rafael. 

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