Compuesta por nada más y nada menos que 14 islas, la capital sueca desprende un encanto irresistible del que tienen gran parte de «culpa» su vasta oferta cultural, su riqueza y variedad gastronómica –no olvidemos su larga lista de restaurantes Michelin–, así como sus frondosos y agradables parques, su bello casco histórico y sus no menos románticos canales. Navega por ellos, date un interesante baño de museos, prueba sus famosas albóndigas «Köttbullar» en uno de sus restaurantes flotantes, regodéate en sus jardines o visita alguna de sus impresionantes muestras de arquitectura civil y religiosa, como su catedral, el edificio del Parlamento o el Palacio Real. Que no te abrume tanto nombre, te listamos todas las cosas que ver en Estocolmo a continuación:
Gamla Stan. Así se denomina en idioma sueco al casco histórico de la capital sueca. Se alza sobre una de las 14 islas que la componen, y concentra maravillosas construcciones de origen medieval y coloridas fachadas, además de bonitas plazas como la de Stortorget, –la más antigua de la ciudad– en la que podrás admirar otros importantes edificios. Entre ellos, la iglesia medieval de Riddarholmen, con su representativa torre puntiaguda y su fachada de un vistoso ladrillo rojo, el majestuoso Palacio Real o el edificio del siglo XVIII que alberga el Museo Nobel, del que te hablaremos a continuación.
Museo Nobel. Ubicado en la ya mencionada plaza Stortorget, el «Nobelmuseet» o Museo Nobel es uno de los museos más interesantes de la ciudad, y cuenta la historia de Alfred Nobel y la de todos los ganadores –y sus hallazgos– de este prestigioso premio. El plan perfecto para empaparse de historia e innovación.
Ayuntamiento de Estocolmo. Es precisamente en una de las salas de este memorable edificio –la Sala Azul–, donde cada año tiene lugar el banquete de los premios Nobel. No te pierdas tampoco su lujoso Salón Dorado, decorado con más de 18 millones de piezas doradas que cuentan la historia de la ciudad a través de diferentes mosaicos.
Catedral de San Nicolás. La popularmente conocida como «Storkyrkan» –La Gran Iglesia– se encuentra igualmente en la plaza de Stortorget y es el edificio religioso más importante de la capital sueca. De estilo barroco, cuenta con un interior profuso en obras de arte, entre las que destacan la escultura de madera de San Jorge y el Dragón del siglo XV que conmemora la victoria de los suecos sobre los daneses.
Palacio Real. Otro de los imperdibles que ver en Estocolmo, este edificio barroco es la residencia oficial de la familia real sueca, y es considerado uno de los palacios reales más grandes de Europa. Inicialmente levantado como una fortaleza en el siglo XIII, sus diferentes estilos arquitectónicos dan muestra del paso del tiempo. En la actualidad, se pueden visitar 600 metros de su vasta extensión. De visita ineludible son su sala de los Aposentos Reales, la Capilla Real, el Salón de Banquetes, la Cámara del Tesoro, la Capilla Real, la Armería, el Museo de Carruajes o la Biblioteca Bernadotte.
Kungstradgarden. El «Jardín del Rey» se encuentra justo al lado del Palacio Real y es uno de los parques más populares entre los lugareños. Especialmente bonito en primavera, cuando florece su hilera de cerezos, en invierno suele albergar una pista de patinaje sobre hielo y en la época estival alberga numerosos conciertos y eventos culturales.
Museo Vasa. Este impresionante museo ubicado en la isla-parque de Djurgården da cobijo a la nave del siglo XVII mejor conservada del mundo, –la Vasa–, un colosal navío que se inundó a los 15 minutos de comenzar a navegar debido a su enorme tamaño. Por unos 130 SEK podrás contemplarlo de cerca, así como descubrir las diversas exposiciones que recrean y explican su breve historia. Cuando termines, ya que estás en la isla más «natural» de Estocolmo, te invitamos a conocer el zoo de Skansen y el Junibacken, un parque temático de Pippi Långstrump.
Museo ABBA. Convertido en otro de los iconos de Suecia, la banda ABBA cuenta con su propio museo, ubicado muy cerca del de Skansen y el Vasa, además de una interesante exposición de fotos en el aeropuerto de la ciudad, el de Arlanda. Se trata de un museo interactivo en el que podrás conocer de cerca el recorrido de la banda, probarte uno de sus trajes o hasta bailar y cantar sus canciones.
Metro de Estocolmo. La red de metro de la capital sueca es uno de los más pintorescos del mundo. Y es que, cerca de las 90 estaciones del total de 100 que lo componen, están adornadas con obras de arte de diferentes artistas. Considerado un verdadero museo subtérraneo, cuenta con estaciones como las de Radhuset, T-Centralen o Stadion, que son verdaderas galerías de arte. "