Las ciudades más sostenibles de Europa

Un viaje por los destinos europeos más verdes

Los viajeros están tomando conciencia, cada vez más, de la importancia de las prácticas sostenibles en turismo. Algunos destinos europeos han respondido a esta demanda con propuestas eco-amigables tan variadas como interesantes. Entre ellas, la expansión de los espacios verdes, el fomento del comercio justo y la disminución de gases contaminantes y ruidos molestos.

También los carriles bici facilitan la elección de la bici como medio de transporte para los visitantes. Los países escandinavos llevan la delantera en estas iniciativas, marcando un camino que el resto del mundo mira con atención. Te invitamos a descubrir y experimentar estas actividades en las ciudades europeas más sostenibles.

Valencia, la primera ciudad inteligente

Los esfuerzos de la capital mediterránea por equilibrar turismo, ecología y desarrollo se han visto reconocidos por organismos como la ONU (en 2020 recibió el título de “Ciudad sostenible e inteligente”) e instituciones como la Comisión Europea (que la ha nombrado “Capital verde europea” de 2024). Sobran los motivos para estos reconocimientos: las numerosas rutas en bici disponibles, la facilidad de alquiler gracias al servicio de Valenbisi, la abundancia de espacios verdes… Y después de pasar el día pedaleando y respirando aire puro, nada mejor que alojarse en un hotel sostenible como el hotel Primus Valencia.

No te pierdas: el Parque Natural de la Albufera: naturaleza en estado puro y atardeceres de ensueño a 10 km de la ciudad.

Copenhague, aire limpio para todos

La capital danesa ha logrado reducir un 80% sus emisiones de carbono, por lo que es un lugar ideal para disfrutar del aire puro. Las rutas en bicicleta son un clásico de la ciudad, que se esfuerza por reducir al mínimo la circulación de automóviles. La ciclovía que va hacia Roskilde, por ejemplo, se extiende a lo largo de unos 30 kilómetros. Junto a las bicis, los árboles y el césped son los protagonistas, con numerosos parques y jardines. Destaca el parque de los Ciervos, habitado por tres especies diferentes de este animal. Los daneses dan una segunda oportunidad a sus prendas, por lo que las tiendas de segunda mano abundan cerca de la Universidad de Copenhague.

No te pierdas: el restaurante orgánico Øens Have, donde puedes cenar después de visitar su granja urbana.

Estocolmo, una de las pioneras

La ciudad sueca fue la primera en adoptar un programa ambiental en 1976. Desde entonces, sus esfuerzos y logros se han multiplicado. A la hora de elegir un medio para conocer cada rincón, ten presente que el transporte público utiliza energías renovables. La oferta de alojamiento ecológico es amplia e incluye los apartamentos Sky Hotel y el Motel L. Si lo que te interesa es sumergirte en la cultura sostenible de Estocolmo, puedes pasear (en bicicleta, por supuesto) por el barrio Hammarby Sjöstad. Esta zona cuenta con un sistema integral de aprovechamiento de sus residuos residenciales, los cuales se convierten en biocombustibles para la calefacción y el transporte público.

No te pierdas: un chapuzón en las aguas del lago Mälaren, limpísimas a pesar de su cercanía a Estocolmo.

Oslo, entre las más sostenibles

La oferta de actividades sostenibles en la capital noruega incluye una gran variedad de espacios verdes y calles casi libres de contaminación gracias a su impulso al uso de bicicletas. Hay más de 200 puestos de alquiler distribuidos estratégicamente por la ciudad, que encabeza el listado “Arcadis Sustainable Cities Index 2022”. Desde tu llegada al aeropuerto de Oslo podrás apreciar la manera en que se aprovecha la luz natural y la nieve como fuente de energía para la calefacción. Predominan los hoteles eco-amigables y los restaurantes sostenibles, como Vino Veritas y el prestigioso Maaemo, que solo utiliza ingredientes orgánicos. Otra actividad interesante es irse de compras responsables por el barrio Grünerløkka, repleto de tiendas vintage.

No te pierdas: un crucero en barco eléctrico por los fiordos de Oslo: combina paisajes naturales y vistas de los edificios históricos.

Tallin, Capital verde europea 2023

Elegida como la “Capital verde europea” 2023, Tallin destaca por la excelente conservación de sus paisajes medievales y su biodiversidad. Las áreas verdes ocupan más de un tercio de su superficie. En un paseo en bicicleta a lo largo de 70 kilómetros se puede visitar el Parque Nacional Lahemaa. El jardín botánico de la ciudad alberga interesantes colecciones de árboles, plantas y cactus. Aunque abundan los carriles bici, también es interesante descubrir la urbe a pie, especialmente el centro histórico. En el mercado Balti Jaama Turg se pueden descubrir sabores locales con opciones veganas, artesanías y antigüedades.

No te pierdas: un recorrido por la ciudad creativa de Telliskivi, un barrio hipster con tiendas ecológicas, restaurantes orgánicos y mucho arte.

Ámsterdam, en busca del equilibrio

La capital de los Países Bajos tiene un enfoque particular con respecto al turismo como actividad sostenible. La iniciativa Toerisme in Balans (Turismo en equilibrio) apunta a entender la actividad como un todo que involucra la vida de los amsterdameses y su impacto en el ecosistema. No te pierdas el Mediamatic, un centro que combina arte, naturaleza y gastronomía, siempre enfocado en la sostenibilidad. Otros restaurantes con prácticas socialmente responsables son Stork y Freud, el cual enseña oficios a personas excluidas. Verás parques por doquier, aunque te podemos recomendar el popular Amstelpark y el barrio Plantage, con su extenso jardín botánico.

No te pierdas: un paseo por los canales en barco eléctrico para conocer las principales atracciones desde otra perspectiva.

Liubliana y sus zonas sin coches

El centro de Liubliana está exento de la circulación de coches desde 2008. El diseño de la zona invita a visitar los puntos turísticos más relevantes a pie, incluyendo el Castillo de Liubliana, el Puente de los Dragones y el mercado central, en donde podrás realizar compras responsables de productos frescos. Los espacios verdes proliferan, con un promedio de 542 m²,por habitante. Otra excelente forma de recorrer la ciudad es alquilando una bicicleta en sus numerosos puntos de alquiler. Las rutas sobre dos ruedas más populares incluyen el parque Tivoli y la costanera del río Ljubljanica.

No te pierdas: una ruta a pie culinaria en grupo para descubrir los sabores de la comida orgánica local y el vino de Eslovenia.

Viena, la ciudad-parque

La ciudad más verde de Europa es la capital austríaca, con más de la mitad de su territorio ocupado por parques y espacios naturales. Es la única ciudad del continente en la que encontramos un parque nacional. La infraestructura inteligente de transporte y taxis ecológicos invita a evitar el uso de coches. Existen numerosos puntos de alquiler de bicicletas para recorrer los más de 1 400 kilómetros de carriles bici que atraviesan la ciudad. No te pierdas el museo Kunst Haus Wien, un edificio curioso que rescata la obra de Friedensreich Hundertwasser y explora la relación del arte y la ecología, ha optimizando el aprovechamiento de recursos hasta obtener la etiqueta “Ecolabel”. En su terraza hay dos colonias de abejas que producen miel orgánica.

No te pierdas: las fabulosas prendas de segunda mano y vintage en su red de tiendas especializadas, como Vintage Flo, Kleider gehen um y Bocca Lupo.

Zúrich, el paraíso de las bicis

En Zúrich sentirás que has llegado al “paraíso del ciclista”. La ciudad está lista para recibir a quienes eligen las dos ruedas como medio de transporte, con ciclovías que se extienden a lo largo de casi 100 kilómetros. Esto, sumado a su buen sistema de transporte público, ha logrado reducir drásticamente el uso de coches: el 75% del “tráfico” está formado por peatones, ciclistas y transporte público. Ya sabes cómo moverte, ahora toca escoger el alojamiento. Tranquilo, ya que los hoteles con certificación sostenible predominan en Zúrich.

No te pierdas: explorar los puntos más relevantes de la ciudad a bordo de un Tuk Tuk eléctrico.

París y el cambio cultural

Aunque las iniciativas sostenibles suelen partir desde los estados, es imprescindible que la sociedad se sume activamente al cambio. Eso es lo que sucedió en la ciudad francesa, con ciudadanos conscientes y comprometidos con el desarrollo sostenible. Esto se hace evidente cuando recorres sus calles y observas los jardines verticales y las terrazas verdes. En París también proliferan las granjas urbanas, los restaurantes veganos y vegetarianos y las tiendas de consumo responsable. El transporte parisino es cada vez más verde gracias al uso de electricidad, biocombustibles y motores híbridos. Si te gustan las compras, puedes hacerlas de manera sostenible en las tiendas locales de comercio justo. Desde noviembre de 2013, la expo MIF convoca cada año a fabricantes franceses que ofrecen sus productos artesanales.

No te pierdas: Le Camion Gourmand, uno de los food trucks con menú orgánico. Suele ubicarse en la zona de Notre Damme.

Lisboa invierte en un futuro sostenible

En Portugal, Lisboa sobresale por su tradición en inversiones sostenibles. En 2016 se convirtió en la primera ciudad de Europa en firmar acuerdos que la comprometen con el cuidado del ambiente (entre ellos, el Pacto Global de Alcaldes por el Clima y la Energía) y en 2020 fue nombrada “Capital verde europea”. Al ser una ciudad relativamente pequeña, recorrerla a pie es relativamente sencillo. Es muy fácil, por ejemplo, llegar caminando a los edificios declarados Patrimonio Histórico de la Humanidad por la Unesco el Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belém).También existe una red de transporte público que recorre los puntos turísticos imprescindibles, como son las playas de Cascais.

No te pierdas: la reserva del Tajo, a unas tres horas de trayecto en bici desde Lisboa.

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