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Los 10 lagos más bonitos en Italia

Descubre los mejores lagos en Italia

Italia la monumental, la artística, la del buen paladar ofrece a quien la visita un combo de playas idílicas como las de la costa Amalfitana, Puglia o Sicilia y pueblos pintorescos como los de Cinque Terre o la Toscana pero, ¿qué pasa con sus lagos? Déjanos enseñarte los más espectaculares.

  1. Lago di Garda
  2. Lago di Como
  3. Lago Maggiore
  4. Lago di Bolsena
  5. Lago Trasimeno
  6. Lago d'Orta
  7. Lago d'Iseo
  8. Lago di Resia
  9. Lago di Bracciano
  10. Lago di Carezza

Aún que no sea una de la razones principales para visitar Italia, los lagos que podrás encontrar aquí te soprenderán por su belleza y quizas, te hagan cambiar de idea.

1. Lago di Garda

Encabeza esta lista de los lagos en Italia más bonitos este, el lago más grande de la república italiana. Se sitúa en el norte de Italia, al pie de los Alpes y entre las localidades de Brescia y Verona, y es un destino turístico estival en toda regla. Buena cuenta de ello dan su infraestructura hotelera y de alojamiento en general, además de su oferta de turismo activo. Hay quienes lo llaman, de hecho, la playa de los suizos, y no les falta razón, entre otros por la falsa ilusión de horizonte marítimo que ofrece su anchura en algunos puntos.

Imprescindible: visitar los pueblos que bañan sus aguas, como Sirmione, Malcesine o Limone sul Garda.

2. Lago di Como

Probablemente el más conocido de los lagos en Italia –entre otras cosas porque allí tiene casa George Clooney–, el lago de Como se encuentra igualmente en el norte de Italia, muy cerca del glamur de Milán y de la belleza de los Alpes. En algunas de sus localidades más famosas, como Varenna, Bellaggio, Menaggio o Lecco no faltan las villas de lujo, los restaurantes a lo largo de sus lungolarios –primos hermanos de los paseos marítimos de toda la vida– y los resorts y complejos con todo lo necesario para pasar una estancia por todo lo alto. La versión low-cost pasa por tomar la línea de ferry que comunica sus pueblos más importantes.

Imprescindible: visitar los lugares donde se han grabado escenas de la saga Star Wars.

3. Lago Maggiore

Como podrás intuir por su nombre, este lago del norte de Italia situado a medio camino entre Turín y Milán es grande en extensión, pero también en espectacularidad. Basta con echar un vistazo a algunas de sus islas para acabar de caer rendido ante su belleza. Isla Bella y su particular jardín barroco es tan solo una ínfima muestra de lo que la familia Borromeo posee en este oasis muy cerca de la frontera con Suiza. Palacios, parques y haciendas copan el paisaje de las islas borromeas que ha enamorado a personajes históricos tan dispares como Napoleón o la princesa Diana.

Imprescindible: dedicarle un rato al castillo de Rocca di Angera o a Locarno, en la parte suiza del lago.

4. Lago di Bolsena

Situado entre Roma y la Toscana, en la región del Lacio, el de Bolsena es el lago volcánico más grande de Europa. Es lugar habitual de veraneo y descanso de muchos romanos y toscanos que buscan el contacto con la naturaleza, y tiene lugares tan singulares como la Malta dei Papi, una prisión para herejes ubicada en la diminuta isla Bisentina, en la que parece haber más iglesias que casas. Bolsena, su ciudad principal, posee un interesante centro histórico medieval y una fortaleza en lo más alto. El resto son pueblos de pescadores que siguen la tradición de pescar de pie, de ahí que la gastronomía sea excelente.

Imprescindible: realizar una de las actividades de turismo activo que se ofertan en la zona.

5. Lago Trasimeno

Un poco más abajo, en la región de Umbría, encontramos este encantador lago con pueblos marineros y pintorescos como Isola Maggiore, en el que coloridas barcas decoran la ribera del lago, joyas medievales como Castiglione del Lago, del que no te puedes perder su palacio Ducal ni la Rocca del Leone o la Cittá della Pieve, con el callejón más estrecho de toda Italia. Imperdible también, su gustosa gastronomía de la que la anguila, la perca y el aceite son sus productos estrella. Otros enclaves dignos de una visita son Isola Polvese, Isola Minore, Passignano sul Trasimeno y Tuoro del Trasimeno.

Imprescindible: si lo visitas a finales de abril, tienes una cita con el Festival del tulipán y la primavera.

6. Lago d'Orta

Considerado uno de los lagos en Italia más románticos, este coqueto lago del Piamonte apenas separado del Lago Maggiore por un monte, llama la atención de quien lo visita por la belleza magnética de pueblos como Orta San Giulio una pintoresca localidad con riberas de estampa y con una colina, el Sacro Monte, que es patrimonio de la humanidad por la UNESCO por su conjunto monumental. Prepárate para un paisaje de bosques alpinos y un clima benigno que hace irresistible no bañarse en los meses de verano en las templadas aguas del lago. Imperdible es la plaza di Motta de San Giulio, un estupendo mirador a las orillas del lago.

Imprescindible: pasear por las calles medievales del pueblo de San Giulio, convertido en destino de vacaciones.

7. Lago d'Iseo

Volvemos al norte, entre Brescia y Bérgamo, para hablarte de un lago algo menos conocido que el resto, pero no por ello menos bonito. Tranquilo y menos concurrido, este lago de aguas claras y riberas monumentales tiene la particularidad de contar con una isla en medio, la llamada Monte Isola, la isla lacustre más grande del sur de Europa –tiene 4,5 km– y que además da cobijo a un castillo del siglo XIV, la Rocca Martinengo. Se encuentra además rodeado de abruptas montañas y pintorescos pueblos entre los que te recomendamos no te pierdas Riva di Solto o la propia Iseo.

Imprescindible: recorrer los 67 km que rodean el lago, bien en coche o incluso en bicicleta.

8. Lago di Resia

Curioso donde los haya, este lago artificial no deja de ser la unión de tres lagos naturales: el de Curon y el de Resia, separados por una franja de tierra, y más al sur el lago de San Valentino alla Muta. Quiso el destino –o más bien las necesidades hidrográficas de los pueblos colindantes– que alrededor de los años 40-50 del siglo pasado, estos pasaran a ser una represa. El conjunto resultante unió los lagos de Curon y de Resia, sumiendo parte de sus casas en unas profundidades cristalinas. Este es el motivo por el que, a día de hoy, el paisaje natural propiamente alpino del lago se complete con la evocadora imagen de un campanario emergiendo del agua.

Imprescindible: visitar la reconstrucción de estos dos pueblos, que ahora contemplan el lago desde las alturas.

9. Lago di Bracciano

Situado a unos 45 minutos en coche de Roma, este lago refleja uno de los paisajes más espectaculares del Lacio italiano. No obstante, su entorno está protegido como parque natural, y sus riberas son tan variadas como pintorescas. Llama especialmente la atención el efecto espejo del lago al bañar localidades como la propia Bracciano y su Castello Orsini-Odescalchi –un enclave idílico elegido por muchos para casarse– o las casas de pueblos como Anguillara Sabazia, que parecen colgar sobre la orilla del lago. Merece la pena perderse por sus calles empedradas de estilo medieval y subir a lo más alto para ver el lago en perspectiva.

Imprescindible: visitar la reconstrucción de estos dos pueblos, que ahora contemplan el lago desde las alturas.

10. Lago di Carezza

Al igual que ocurría con el lago anterior, el lago di Carezza, un remanso de paz situado en la región del Trentino-Alto Adigio/Tirol del Sur, al norte de Italia, a 26 kilómetros de Bolzano y a 85 kilómetros de Trento, aquí la espectacularidad y belleza radican en el entorno natural que reflejan las aguas del lago, de un azul-turquesa de lo más cristalino. Si hay algo por lo que son famosos los Dolomitas, es por lugares como este, que dan cuenta de su grandiosidad a golpe de reflejo. Merece la pena hacer una parada en la carretera –pasa bastante cerca del lago– y disfrutar de este apacible paraje.

Imprescindible: disfrutar de las vistas de camino al mirador del lago por una pasarela de madera.

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