Las islas italianas que no puedes perderte

Islas italianas para desconectar y disfrutar al máximo

El Mediterráneo alberga algunos de los rincones más hermosos y placenteros del mundo. Hay pocos lugares donde el clima sea tan benévolo, la gastronomía tan exquisita, y donde se fusionen con tanta armonía paisajes tanto de mar como de montaña. Al igual que España, Italia se sirve de las bondades y placeres que brinda este mar, es por ello que no debes perderte las 14 islas italianas más bellas.

No todo el mundo sabe que alrededor de la "bota" que conforma el peculiar contorno de Italia hay cientos de islas, de las cuales unas ochenta están habitadas. Hoy nos centraremos en 6 de ellas que destacan por sus paisajes naturales y por sus playas de ensueño. Acompáñanos por este itinerario insular repleto de sorpresas.

Cerdeña y Sicilia: playa y sol bajo un marco repleto de historia

Comenzamos el recorrido con las islas más grandes y conocidas de Italia: Cerdeña y Sicilia. La primera cuenta con más de 300 playas y calas, encantadoras poblaciones medievales, huellas de antiguas civilizaciones y parajes naturales que dejan sin aliento. Si vas atraído por sus magníficas playas, tendrás infinidad de opciones: desde arenales con dunas formadas por el viento hasta playas protegidas con aguas apacibles y translúcidas. Sicilia, por su parte, es un conglomerado ideal de naturaleza, cultura, gastronomía e historia vinculada al hermoso mar Mediterráneo que lo circunda. No te pierdas los enclaves arqueológicos de Segesta y Agrigento, o las joyas arquitectónicas de Siracusa, Palermo o Catania. Por otra parte, su bello litoral alberga algunas de las mejores playas del sur de Italia.

No te pierdas: un recorrido por la Costa Dorada, al sur de Cerdeña.

Nuestro consejo: si buscas un destino barato, Sicilia es una buena elección.

Islas mágicas de Italia: Capri y Stromboli

En su famoso poema épico La Odisea, Homero se refiere a Capri como la isla donde las sirenas sedujeron a Ulises, alegoría que refleja que este territorio es tan mágico que resulta imposible resistirse a tanta belleza. Y es que este pequeño edén insular enamora con sus aguas cristalinas, sus grutas mágicas y su centro histórico. Además, el Ludo de Faro es el lugar ideal para bucear en las aguas turquesas de Capri. Por su parte, Stromboli, islote de tan solo 4 kilómetros de diámetro, ubicado al norte de Sicilia, se lo conoce como la perla negra de las islas Eolias debido a sus pequeñas playas de arena oscura y sus espectaculares cuevas. Los altos acantilados limitan este territorio volcánico y fascinante que contrasta con un mar de color azul intenso.

No te pierdas: la Gruta Azul de Capri.

Nuestro consejo: sube al Monte Solaro, el punto más alto de la isla de Capri.

Lampedusa y Ischia: playas vírgenes y exquisita gastronomía

Lampedusa, que se encuentra a medio trayecto entre Sicilia y Túnez, tiene rasgos de Europa y África, lo que lo convierte en un interesante territorio donde se mezclan cultura y tradiciones. Además, es un auténtico paraíso de playas vírgenes, calas recónditas y placeres culinarios. El Archivo Histórico de Lampedusa, que se encuentra en el centro de la ciudad, es el escenario ideal para conocer la cultura de la isla. Muy cerca se localiza también el Museo Arqueológico. Entre las islas en Italia también destaca Ischia, situada a solo 30 kilómetros de Nápoles. Esta hermosa isla se ha convertido durante los últimos años en uno de los principales centros termales del Mediterráneo, y todas sus playas son preciosas.

No te pierdas: la impresionante playa Conejo de Lampedusa.

Nuestro consejo: prueba la gastronomía siciliana en los restaurantes de Vïa Roma (Lampedusa).

Isla de Elba, Prócida y Pantelleria: parajes mediterráneos encantadores

De origen volcánico y famosa por sus playas (más de 150), la isla de Elba está bañada por el mar Tirreno y tiene todo lo que los viajeros desean: montaña, mar, playa, pueblos antiguos, pesca, navegación, senderismo, buceo, golf y trekking, entre otras actividades. Además, cuenta con un reputado centro de telasoterapia. La isla de Prócida es la más pequeña del golfo de Nápoles, con solo 4 kilómetros cuadrados, pero fascina a sus visitantes con sus bellas casas coloridas y sus pequeñas embarcaciones pesqueras. De ahí que sea la preferida de muchos napolitanos, que la eligen para huir de la vorágine de la ciudad. Pantelleria también está envuelta en un paisaje de ensueño repleto de lugares bellos. El Lago Espejo de Venus, un cráter transformado en lago, ubicado en el corazón de la isla, es uno de sus máximos atractivos.

No te pierdas: la playa de Paolina de la isla de Elba.

Nuestro consejo: muévete por la isla de Prócida a pie para percibir su encanto.

Extraordinarios paisajes volcánicos: islas Eolias e Isola Bella

Las islas Eolias, de origen volcánico, son un foco de atracción no solo para los que adoran las playas, también por su valor naturista e histórico. Están bañadas por el mar Tirreno y son famosas por albergar dos volcanes: Vulcano y Stromboli, el volcán homónimo de una de las islas mencionadas anteriormente. Gracias a su belleza fue incluida en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco. Son siete y nunca dejan de sorprender a los viajeros: Panarea, Lipari, Salina, Stromboli, Vulcano, Filicudi y Alicudi. Con Isola Bella ocurrió un caso curioso. Una noble británica amante de la botánica sembró en esta isla plantas tropicales que se adaptaron al clima mediterráneo, dando como resultado una bellísima flora. Como consecuencia, en la actualidad Isola Bella es una reserva natural que se caracteriza por sus aguas tranquilas y su clima excepcional.

No te pierdas: el Museo Naturalistico Regionale di Isola Bella e Villa Caronia.

Nuestro consejo: las playas de Isola Bella son de piedras, por lo que deberás llevar un calzado adecuado.

Los territorios insulares más inspiradores: Favignana, Ponza e isla de Montecristo

Solitaria y fascinante, en nuestro último bloque no podía faltar Favignana, la perla de Sicilia, y destino ideal para los amantes de la playa, el esnórquel, las excursiones y las cuevas submarinas. Rodeada de canteras como una especie de anfiteatro natural, Cala Rossa es su playa más bella. Los habitantes de Ponza también pueden presumir de una exquisita selección de playas, entre las que destaca la playa Chiaia di Luna, de arena clara, con forma de media luna y enmarcada por impresionates acantilados. Finalizamos este itinerario insular con la isla de Montecristo, inmortalizada por Alejandro Dumas en su novela más famosa. Disfruta de este mágico lugar visitando el monasterio de San Mamiliano, la Grotta del Dago, la Fortaleza de Montecristo y Cala Corfù, una playa salvaje rodeada de la nada.

No te pierdas: la Cala Azzurra (Favignana) si vas con niños pequeños.

Nuestro consejo: puedes llegar a la isla de Montecristo desde Cala Maestra.

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