Altamira: es una de la 24 cuevas prehistóricas donde los hombres prehistóricos expusieron sus visiones de la era que les correspondió vivir a través de delicadas escenas de caza y animales en colores ocre, rojo y amarillo.
Costa Cantábrica: tiene un paisaje similar al de Asturias: una conjugación de mar, formaciones rocosas, valles, rías y bosques que contrastan con la imponente belleza de los Picos de Europa.
Laredo: una combinación de una colina cubierta de antiguas callejuelas empedradas y un puerto modernizado y actual.
Limpia: Con su Santo Cristo de la Agonía que según los fieles ha llorado lágrimas de sangre.
Santander: se mantiene como una de las ciudades más bellas de España. En medio del sonido del cercano mar, el color de sus edificios antiguos y modernos y el resguardo de la bahía en la que se enclava, recibe a numerosos visitantes que buscan un refugio que combine lo natural y sobrio con la modernidad y la aceleración. Entre los sitios más transitados de Santander están el Paseo de Pereda, la Avenida de Calvo Sotelo, de corte comercial y la Plaza Porticada.
Santillana del Mar: un espectáculo distinto con su añejo sabor medieval y su vida económica dedicada al pastoreo. En este sitio se localiza un monasterio y una cantidad de casas y palacios que se edificaron cuando la comarca quedó convertida en marquesado en el siglo XV.
Puente de Viesgo: ofrece la Cueva del Castillo con interesantes muestras del arte rupestre.
Reinosa: situada junto al embalse del Ebro cuenta con restos de la cultura romana.