En Grecia abundan las playas espectaculares, pero quizá la más bella de todas se encuentre en la isla de Zante. La Bahía de Navagio, también conocida como la ‘Bahía del naufragio’, es la postal perfecta (restos del naufragio de un buque incluidos). Rodeada por acantilados de hasta 200 metros de altura, a esta pequeña playa solo se puede llegar en barco.
Nuestro consejo: sube hasta el mirador en las rocas para disfrutar de unas vistas perfectas del mar transparente.
Cuando te alejas un poco de las playas ‘fiesteras’, Mallorca es un verdadero paraíso, y Cala Agulla, una de las playas más bonitas de toda la isla. La resguardada bahía, rodeada por una reserva natural cerca de Capdepera, es el refugio perfecto, con su arena blanca y prístina naturaleza, para los viajeros que buscan puro relax. Además, como hay dos restaurantes y un quiosco, no tendrás que preocuparte de llevar provisiones.
Nuestro consejo: recorre toda la zona en kayak o surf de remo.
La playa de Palombaggia, una de las más bellas de la isla de Córcega, te cautivará con su impresionante espectáculo de colores. Del agua cristalina, que permite ver el fondo de arena, surgen una rocas rojas que, combinadas con los diferentes azules del Mediterráneo y los verdes pinares, crean un maravilloso contraste. En las inmediaciones abundan los chiringuitos, perfectos para retomar fuerzas entre chapuzón y chapuzón o para finalizar un día de vacaciones ideal.
Nuestro consejo: alquila un hidropedal para explorar las islas rocosas de los alrededores.
Zlatni Rat, el ‘Cuerno de Oro’ de la isla de Brač, es una de las playas más populares de Croacia. Rodeando un promontorio de 500 metros de ancho, esta hermosísima playa de piedras blancas es ideal tanto para windsurfistas como para amantes del sol, quienes pueden disfrutar de horas de playa entre chapuzones en las refrescantes aguas. La cima de la playa también es famosa; en su caso, porque cambia de orientación dependiendo del viento, a veces hacia el norte y, otras, hacia el sur.
Nuestro consejo: asciende la montaña Vidova Gora: las vistas del Cuerno de Oro son únicas.
A la playa más bella y fotografiada de Cerdeña solo se puede llegar a pie o en lancha neumática. El trayecto en coche hasta Cala Goloritzé es ya una maravilla en sí mismo, a través de las playas de Cala Sisine y Cala Luna, a lo largo del Golfo de Orosei. Si accedes desde una lancha, se disfruta de una increíble vista del fondo marino de 30 metros de profundidad.
Nuestro consejo: no te olvides las gafas de bucear porque la vida submarina es fascinante.
En esta interminable playa de arena fina se puede hacer prácticamente todo lo que el visitante desee. Después de un relajante baño de sol, date un paseo por la orilla y aprovecha la marea baja, cuando se puede llegar fácilmente a pie a la pequeña isla de Nissi. En las zonas más profundas, es ‘obligatorio’ hacer esnórquel.
Nuestro consejo: en temporada alta, las fiestas en la isla de Nissi son inolvidables.
Este tranquilo oasis vacacional se encuentra en el suroeste de Turquía. A esta playa de arena blanca, de claras aguas y suave oleaje y protegida por una pequeña bahía maravillosamente natural, se llega descendiendo unos 200 escalones. El lugar es perfecto para descansar: sin chiringuitos ni bares.
Nuestro consejo: aventúrate por el desfiladero de Kaputas, de 200 metros, al que se llega desde la playa por un estrecho sendero.
A solo 20 minutos al sur de Marsella se encuentra la rocosa costa de Calanques. A lo largo de todo el litoral encontrarás estas entradas estrechas del mar, de paredes empinadas; una de las más populares es la de Sormiou, con sus varias islas deshabitadas a pocos metros de la playa.
Nuestro consejo: si eres senderista o escalador, el escarpado paisaje te maravillará.
Aguas azul turquesa y pequeños tramos de playa enmarcados por rocas escarpadas: la Laguna Azul hace honor a su nombre y ha sido escenario de películas como "Helena de Troya". La bahía se encuentra en la isla de Comino, justo enfrente de la isla de Cominotto. Estas dos islas están situadas entre la isla principal de Malta y su vecina Gozo. Desde 2002 se trata de un espacio protegido por las autoridades con el fin de preservar el frágil archipiélago y las especies que lo habitan.
Nuestro consejo: madruga y disfruta de la belleza del paraje a primera hora de la mañana.
En esta ocasión no te recomendamos una única playa, ¡sino 23! En efecto, Marbella tiene 23 playas en sus casi 30 km de costa: ante tal variedad, es imposible que no encuentres la tuya. Por si eso fuera poco, la oferta de ocio de la capital de la Costa del Sol es casi infinita: grandes hoteles, restaurantes, boutiques… y un pintoresco casco antiguo con sus callejuelas y edificios emblemáticos salpicado de pequeños cafés y originales tiendas.
Nuestro consejo: sube hasta el pico de La Concha para contemplar las mejores vistas de Marbella.
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