Imprescindible: elegir uno de sus menús degustación, «Granito» o «Pizarra».
Tapas, brasas, los mejores vinos. Carnes, pescados y «delicatessen» como unas alcachofas bien trabajadas, acompañadas de cecina o una tarta de queso de las de horno. No es el menú del día. Es apenas un bocado de la oferta gastronómica que encontrarás en Salamanca. Descubre con nosotros sus mejores restaurantes.
Pese a lo que pueda parecer, en los fogones de este restaurante del centro histórico de Salamanca, tienen los pies muy en la tierra. Con un menú degustación que tiene el cerdo ibérico como base para gran parte de sus elaboraciones, el distinguido comedor de la chef Rocío Parra ha sabido hacerse un hueco en lo más alto de la escena gastronómica salmantina, logrando incluso, una brillante estrella Michelin. Tras el impulso de este merecido galardón, el local se ha actualizado con dos confortables salones de decoración contemporánea y cocina abierta para que podamos asistir en directo al espectáculo de un «biquini de costilla glaseada», un «sam de panceta, chili-garlic y manzana» o una de sus no menos logradas «chuches», como la nube de cacao o el «lemon pie».
Ubicado muy cerca de la Plaza Mayor, este rincón gastronómico digno de una estrella Michelin es la lograda propuesta del «soñador», como él mismo se define, Carlos Hernández del Río. Con un fuerte compromiso con la tierra salmantina, su recetario, historias y tradiciones, el joven pretende llevar a la mesa una cocina de vanguardia que nace de un profundo respeto por la tradición. Ambas, tradición y vanguardia, son el hilo conductor de su cocina, basada en la materia prima del entorno, y el medio indispensable para vivir una experiencia identitaria con sentido, con alma, que tiene como último fin hacer de la vanguardia, una tradición. Porque, en palabras de su propio chef: «Toda tradición fue en algún momento vanguardia, por tanto, aquella vanguardia que deja poso, con alma, con Sentido, crea raíces y acaba siendo tradición».
Uno de los míticos restaurantes de Salamanca. En activo desde 1947, este referente gastronómico de la capital castellana ha recibido su primer Sol de la Guía Repsol en 2022, y una igualmente merecida aparición en la Guía Michelin, en la que se recomienda como ejemplo de adaptación a los nuevos tiempos. Llama la atención su dicotomía conceptual, con la que pretenden llegar a todos los públicos. Por un lado, en la planta superior, pretenden satisfacer los gustos de los comensales más desenfados con una propuesta relajada en barra –con «showcooking» incluido– en la que degustar tapas y raciones modernas, de la más alta calidad y esmeradas presentaciones. A pie de calle encontramos su sala más íntima, la de su restaurante, con una decoración de inspiración taurina contemporánea y una propuesta gastronómica vanguardista, pero sin perder de vista la tradición.
Un icono para los amantes de las «gastrotapas», este restaurante ubicado en la tranquila plaza de San Cristóbal es la casa del chef César Niño y su pareja y responsable de sala, Sandra Martín. Pioneros en el concepto de tapas de autor, la suya es una cocina de precios asequibles y gran calidad que le ha valido recientemente la distinción «Bib Gourmand» de la Guía Michelin. Su sala, de ambiente intimista, materiales naturales y tonos neutros, es el entorno propio para una propuesta culinaria de mercado en la que se reinterpretan con gracia y buen gusto recetas tradicionales salmantinas. Cuentan con un menú del día que va cambiando cada semana en el que probar delicias como el «guiso de lentejas al estilo hindú».
Y llegamos a uno de los restaurantes de moda de Salamanca. En boca de todos –nunca mejor dicho– no solo por su estrella Michelin o sus dos Soles de la Guía Repsol, sino por su cocina de fusión en la que tienen cabida las recetas peruanas, salmantinas y castellanas, es el «place to be» de los amantes de la alta cocina creativa. Su chef, el peruano Víctor Gutiérrez, trabaja con productos de kilómetro cero en las creaciones tanto de sus menús degustación –de siete y 14 pases–, y también en los de su carta, en la que encontrarás propuestas tan exuberantes como las ancas de rana con distintos ajís o los «langostinos en leche de tigre».
También valedor de una estrella Michelin y otro Sol de Repsol, y también procedente del otro lado del océano –en este caso de México– es el chef de este restaurante ubicado en el Grand Hotel Don Gregorio. Haciendo honor a su nombre –«ment» proviene del maya y significa elaborar, formar, crear–, en sus fogones toman forma platos que fusionan la cocina castellano-leonesa, salmantina y mexicana, con guiños exóticos que desprenden creatividad, pasión, frescura, sabor y sobre todo, experiencia. La que supone trabajar con grandes como Ferrán Adrià o Juan Mari Arzak. Disfruta de la vistosidad e intensidad en los matices de su cocina en uno de sus menús degustación.
Es uno de los clásicos del circuito gastronómico salmantino de toda la vida. Su cocina, una apuesta por aunar pasado, presente y futuro, se caracteriza por la exquisitez de la materia prima, la contundencia y la intensidad de sabores de sus platos. Algunas de sus propuestas estrella son las carnes y pescados a la brasa, los guisos castellanos con una vuelta de tuerca, así como los mariscos y recetas con productos de temporada. En su carta también tienen cabida otras opciones de tendencia como el ceviche, el «carpaccio» o el taco de «micuit» de pato. Y para los momentos más frugales, ofrecen una selección de tapas creativas y raciones en barra que son también un valor seguro.
Otro de los imperdibles de la oferta culinaria en Salamanca, el oficialmente conocido como «Corte&Cata» es una de las apuestas gastronómicas del grupo homónimo, encargado de firmar otros proyectos igualmente exitosos como el «Novu by Corte&Cata» o «La Salchichería». En su restaurante madre, ubicado a pocos metros de la zona universitaria y con unas vistas inolvidables, te esperan una carta trufada de platos actuales con giros inesperados, así como de tapas «templadas» que se sirven de lunes a viernes en su famosa terraza. Algunas de sus propuestas más interesantes incluyen las carnes a baja temperatura, su arroz meloso con huevas de langosta o la flor de alcachofa glaseada con trufa y huevo pochado.
Situado en lo más alto de la lista de los mejores restaurantes de Salamanca según las valoraciones de sus comensales, esta céntrica vinacoteca salmantina es una apuesta segura para los que buscan el maridaje perfecto para una selección de vinos por copa y botella que es ya famosa en la ciudad. Su carta de platos, una oda a la cocina de siempre, está elaborada con mimo y un acertado respeto por los productos locales. Son especialmente famosos sus «garbanzos de la Armuña, ciruela, orejón, pasas y trufa», el secreto ibérico, las setas –en temporada– y los postres caseros. Completan su suculente propuesta las tablas de embutidos e ibéricos, las ensaladas y las tostas variadas.
Que no te confunda su nombre, porque este coqueto restaurante con terraza situado en el número ocho de la calle Clavel, a las espaldas de la iglesia de San Julián y Santa Basilia, es un pub, pero también uno de los tesoros gastronómicos que esconde el centro histórico salmantino. Sus carnes a la brasa son su punto fuerte, pero también lo son el resto de productos de temporada que copan su recogida pero bien trabajada carta, en la que no faltan las alcachofas con cecina, con salsa romescu o cualquier otra genialidad, así como los guiños asiáticos bien traídos. Y para ponerle la guinda a una experiencia culinaria de diez, una tarta de queso al horno de la que todo el mundo en redes ya habla.