Imprescindible: no te pierdas su aperitivo con alioli y crema de sobrasada, en un pan rústico de lo más rico.
Una colección de balcones al mar, de espacios toscos y naturales, de salones sofisticados y terrazas testigo de amaneceres, en los que disfrutar de los mejores productos de la «terreta» para desayunar, almorzar o cenar. Descubre con nosotros los mejores restaurantes de Jávea con este listado de sus mejores fogones.
Ya sea al volver de fiesta, para disfrutar de los primeros rayos de sol con un buen desayuno o para cenar con la ciudad iluminada como telón de fondo, este bar-restaurante ubicado en una pequeña cala urbana junto al puerto de Jávea es uno de los primeros sitios que debes conocer al llegar a Jávea, especialmente si te va el buen comer. No podía faltar en nuestra lista de mejores restaurantes en Jávea, por sus exquisitas gambas rojas, sus paellas y su amplia variedad de desayunos, desde los más tradicionales a los más «healthy» y alternativos. Sin olvidarnos de sus batidos y cócteles, perfectos para aderezar el espectáculo del atardecer.
Imprescindible: no te pierdas su aperitivo con alioli y crema de sobrasada, en un pan rústico de lo más rico.
Y de un puerto, nos vamos a otro. En este caso el puerto deportivo «Marina Nou Fontana», al que tiene unas espectaculares vistas el restaurante Tosca, uno de los clásicos de este rincón de la Costa Blanca e imprescindible de cualquier recopilatorio de los mejores restaurantes de Jávea. Situada en la zona del Arenal, enfrente del Parador, su enorme terraza bordea el mencionado puerto deportivo. Su cocina, de raíces franco-belgas, es una original fusión de elementos centroeuropeos con las recetas propias de la «terreta» y los productos de proximidad. Todo ello, rodeado de una decoración que hace honor a su nombre: piedra tosca, esparto, madera y telas de lino que crean un ambiente relajado y elegante.
Imprescindible: probar su lubina al horno con costra de sal con hinojo silvestre.
Hablando de balcones al mar, no podemos dejar de mencionar otro de los mejores restaurantes de Jávea: el Noray. Ubicado en pleno puerto, en primera línea de mar, la suya es una propuesta de cercanía y calidad, de productos de mercado y platos de culto como la paella y los pescados a la brasa, de fusión y tradición. El restaurante en sí está dividido en dos salas, una en la primera planta que sirve desayunos, cócteles y platos más informales, y una sala más sofisticada en la planta superior, en el que comer con unas increíbles vistas sobre el Mediterráneo.
Imprescindible: regalarse el paladar con unas gambas a la brasa o un arroz meloso.
Sus mesas mirando al mar, a la playa del Arenal, y su cocina tradicional llevan más de cuatro décadas conquistando paladares de lugareños y visitantes. No es de extrañar, teniendo en cuenta su oferta gastronómica, su excelente servicio y no menos despreciable ubicación. Un clásico en los listados de mejores restaurantes en Jávea, la popularmente conocida como La Perla, ofrece a sus comensales comida típica mediterránea de alta calidad con especial atención a los productos frescos de la tierra como la gamba roja. Elige La Perla tanto si quieres tomarte un sabroso aperitivo como si lo tuyo es ir directamente a los arroces, fideuás o pescados frescos.
Imprescindible: echar un vistazo a su carta de vinos con más de 125 propuestas.
Este restaurante ubicado en un paraje excepcional –la Marina Alta– a pocos kilómetros de Jávea, acumula dos de las estrellas Michelín repartidas por la Costa Blanca. Su cocina, liderada por el chef Alberto Ferruz, rinde homenaje a la tierra y a sus productos y costumbres con menús degustación que van desde los ocho a los doce platos o «pases», como se denominan en la jerga gastronómica. Su cocina se basa en los mejores productos de la huerta, los cítricos, las viñas y el mar Mediterráneo. Simple, pero evocadora. Humilde pero vistosa. Sin duda, el lugar perfecto para vivir una experiencia extraordinaria en un espacio en el que los materiales naturales y los acabados toscos invitan a la conexión con los sentidos.
Imprescindible: reservar con bastante antelación para degustar uno de sus menús.
Borja Susilla y Clara Puig de la Bellacasa son los magos de la cocina al frente de Tula, un bistró mediterráneo ubicado en la zona del Arenal que lleva el nombre de la abuela de Borja. Con apenas cinco años de vida, ya ha recibido una estrella Michelín, lo que da cuenta del buen hacer en los fogones de estos dos partidarios de los ingredientes locales y de temporada. Tanto es así, que es la familia de pescadores Garreta la encargada de traerle el pescado fresco capturado según la técnica japonesa «ike jime» que evita el sufrimiento del pez y el sabor metálico que este transmite a su carne. Su espacio es sencillo, igual que su carta, pensada en su mayoría para compartir y, porqué no, para salirse de ella con originales sugerencias basadas en la improvisación.
Imprescindible: probar sus platos de cuchara en invierno y en verano, sus pescados.
En este restaurante del casco histórico de Jávea se le da literalmente «la vuelta» a la gastronomía mediterránea más tradicional para hacerla aún más especial y contemporánea, siempre partiendo de materias primas de exquisita calidad. Y es que en este espacio cosmopolita, que se define a sí mismo como una cocina de «nuevas tradiciones», las recetas valencianas y alicantinas conviven y se fusionan con el método de trabajo japonés, el placer del disfrute italiano y los olores y las especias de los cinco continentes que sus creadores se han traído tras recorrer medio mundo. Prepárate para que todos y cada uno de tus sentidos disfruten en una experiencia que no se limita al paladar.
Imprescindible: no dejes de probar su plato de anguila, berenjena y salsa de piñones.
Ahora cambiamos las estrellas Michelín por los espetos de sardinas, la sombra de un cañizo y el bañador, y nos vamos a una de las calas más populares de Jávea, –la de Portitxol–, protagonista de tantas y tantas instantáneas de Instagram. Aquí se encuentra La Barraca, un chiringuito de toda la vida con puertas azules, paredes blancas, techos de cañizos y un único propósito: hacerte disfrutar en la mesa y, a poder ser, que sea en bañador y en buena compañía. No pierdas la oportunidad de pedirte un arroz a banda –o de cualquier otro tipo–, pescado o marisco. Todo está igual de rico.
Imprescindible: darse un paseo por las casas de pescadores de la cala, con una estética de lo más genuina.
En la cala de la Granadella, una de las calas secretas más impresionantes de la Costa Blanca, de aguas cristalinas y llamativos acantilados, se encuentra este restaurante que lleva más de seis décadas deleitando a sus comensales con una variada carta en la que se trabaja como nadie las materias primas de temporada. A tan solo 10 kilómetros de Jávea, en pleno Parque Forestal de la Granadella, aquí se llevan los productos de proximidad, como los pescados del día en todas sus variedades. Imperdible también es su plato de fideuá negra con muselina de «all i olí» y parmesano, así como sus guisos y arroces marineros.
Imprescindible: aprovechar tu visita a Granadella para practicar kayak o submarinismo.