Las mejores zonas para alojarse en Fuerteventura

Nuestro top 5 para dormir en Fuerteventura

Fuerteventura está llena de aventuras. Los vientos son, sin duda, uno de los grandes atractivos de la isla que atraen por igual a surfistas, windsurfistas y kitesurfistas a sus hermosas playas de arena, a los largos tramos del norte, alrededor de El Cotillo y en Corralejo (ahora protegido como Parque Natural) y al sur, donde las playas se extienden desde Caleta de Fuste.

  1. Disfruta de la variedad de Puerto del Rosario.
  2. Sácale todo el partido al bonito pueblo de El Cotillo.
  3. Déjate sorprender por Corralejo, un pequeño pueblo pesquero.
  4. Explora el interior de la isla.
  5. Vive aventuras sin fin en las playas del sur.

Fuerteventura es el destino ideal para unas vacaciones alejado de todo y todos. Tranquilos paseos por el puerto, interesantes galerías y muchísimos deportes acuáticos. Elegir alojamiento en la isla no puede ser más sencillo: una estancia junto a la playa en el sur o un moderno apartamento en Corralejo. Si necesitas inspirarte, echa un vistazo a nuestra selección de vacaciones en Fuerteventura.


1. Disfruta de la variedad de Puerto del Rosario

El norte de la isla es una zona muy diversa que incluye a la capital, Puerto del Rosario y a una serie de pueblos y aldeas del interior, dispersas entre colinas cónicas desnudas, donde se puede aprender todo sobre el pasado agrícola de Fuerteventura. El puerto es un lugar agradable para pasear, a la sombra de sus palmeras en el lateral interior y con el malecón bordeado por sinuosos bancos decorados con azulejos de colores. Puerto del Rosario es conocida por su escultura callejera: encontrarás desde una enorme fuente en una rotonda en la Avenida Marítima hasta un reloj metálico abstracto en el centro de la ciudad pasando por la escultura de dos mujeres desnudas bailando en una plaza y por todo tipo de estatuas esparcidas por todo el pueblo.

Ambiente: Paseos por el puerto e impresionantes esculturas.

Ya que estás ahí: Tan destacados como su parque escultórico son sus murales: uno de los más impresionantes, Sabotaje al Montaje mide 12 metros de alto por 79 metros de ancho.

2. Sácale todo el partido al bonito pueblo de El Cotillo

El Cotillo es un encantador pueblo con un pequeño puerto pesquero realmente bonito, una amplia variedad de buenos restaurantes especializados en pescado y hermosas dunas y playas azotadas por el viento. Junto al puerto se encuentra el Castillo de Tostón, una sólida fortaleza desde cuya azotea se divisan unas espectaculares vistas de la costa y que acoge una pequeña galería de arte con periódicas exposiciones de artistas locales. Y es que El Cotillo presume de una pequeña pero muy activa comunidad artística, convirtiéndolo en el sitio perfecto para que se alojen los más aficionados al arte. Muy recomendable también es visitar el faro sobre un promontorio al que se llega cogiendo la estrecha carretera entre dunas en dirección Punta de Tostón.

Ambiente: Artístico.

Ya que estás ahí: Prueba las tostas y las especialidades italianas del restaurante La Punta dell'Est, con vistas a la montaña y personal muy amable.

3. Déjate sorprender por Corralejo, un pequeño pueblo costero

Corralejo es otro pequeño pueblo pesquero que se ha expandido para hacer frente a la demanda de alojamiento turístico. El corazón de la ciudad, alrededor del puerto, aún mantiene un carácter propio. En el Muelle Chico hay un quiosco de información turística cerca de una estatua de bronce llamada Monumento Marinero, que representa a un marinero que acaba de regresar, abrazando a su esposa e hijo; cerca, otra mujer mira hacia el mar, esperando el regreso de su marido. Las estrechas callejuelas que parten del puerto y la amplia calle principal, Nuestra Señora del Carmen, llena de cafés, bares y tiendas, recuerdan a una ciudad balneario inglesa, y no solo porque el inglés sea el idioma mayoritario. También se vive un ambiente bastante hippy gracias a todos los que acuden en busca de buenas olas y un estilo de vida relajado. En Corralejo puedes bucear, montar en buggy por las dunas hasta El Cotillo, alquilar una bicicleta de montaña, dar un paseo en barco para avistar delfines o, lo más popular de todo, hacer una excursión a la Isla de Lobos. Los lobos en cuestión son los lobos marinos que abundaban antes de ser devorados por los marineros normandos que llegaron a la isla. Es un lugar tranquilo, bonito, deshabitado (aunque tendrás que compartirlo con muchos otros visitantes) y suficientemente pequeño como para recorrerlo en unas tres horas. Además, podrás avistar todo tipo de aves marinas.

Ambiente: Paraíso de los playeros.

Ya que estás ahí: No te pierdas el Parque Natural de Corralejo: al norte, el mayor campo de dunas de Canarias; al sur, paisaje volcánico.

4. Explora el interior de la isla

Viajar al centro de la isla ofrece el contraste entre Caleta de Fuste, un elegante complejo costero dedicado exclusivamente al turismo, y Betancuria, la primera capital de Fuerteventura, y los pequeños pueblos y aldeas enmarcados por impresionantes paisajes montañosos y fértiles valles. Caleta de Fuste es un centro turístico hecho ‘a medida’, construido en torno al puerto deportivo y al Castillo de Fuste (la fortaleza del siglo XVIII de la que toma su nombre) y que se extiende hacia el interior y a lo largo de la costa.

Ambiente: Paisajes espectaculares.

Ya que estás ahí: Detente en el Museo Arqueológico de Betancuria para conocer la historia y el modo de vida de los Mahos, antiguos habitantes de Fuerteventura.

5. Vive aventuras sin fin en las playas del sur

Sin duda, son la belleza de las playas del sur y todas las actividades disponibles lo que atrae a la mayoría de los visitantes, y lo que convierte esta zona en una de las mejores para alojarse en Fuerteventura. La combinación de áridas colinas del color de los elefantes, escarpados acantilados y extensas playas de arena blanca es irresistible; y los fuertes vientos, siempre presentes, son el sueño hecho realidad de cualquier windsurfista. Pero no todo es deporte: también hay muchas calas, resguardadas, ideales para aquellos que solo quieren disfrutar del (casi eterno) sol. Las playas de Sotavento, en la parte oriental de la Península de Jandía, son las más populares, mientras que las playas de Barlovento, en el lado opuesto, son solo para los windsurfistas más experimentados.

Ambiente: Pura aventura.

Ya que estás ahí: ¿Por qué no te atreves a probar el kitesurfing?

También te podría interesar

Encuentra el destino ideal

2 adultos, 1 habitación
PRECIO MÍNIMO GARANTIZADO

Síguenos en