Qué ver y hacer en Mahón

La capital de Menorca tiene un encantador ambiente de pueblo pequeño. Las callejuelas laberínticas del centro están llenas de atractivas casas adosadas e iglesias. Lo que más destaca es su puerto, de 5 kilómetros de largo, con aguas profundas. Te presentamos nuestra lista con 7 lugares que no puedes perderte en Mahón. 

1. El puerto

Cuando llegan los cruceros, la zona del puerto se llena de mujeres que hacen trenzas, tatuadoras de henna y puestos en los que se venden sandalias, gafas de sol y pareos. Sube a un barco con fondo de cristal y disfruta de un recorrido de una hora por el puerto. ¡Mucho mejor que verlo a pie! 

Es Port, como se le conoce, sigue siendo un puerto muy concurrido (de aquí zarpa el ferri hacia la península) con los numerosos yates que llegan, algunos de ellos muy lujosos. Los restaurantes, tiendas de cerámica y zapaterías compiten por el dinero de los turistas. 

2. Plaça de s’Esplanada

Una gran plaza a la sombra que no incluiríamos en la lista si no fuera por el gran mercado que se celebra los martes y sábados, en el que puedes encontrar una amplia variedad de productos artesanales, joyas y artículos de cuero, además de muchos puestos de comida. Aprovechando que estás allí, puedes subirte al pequeño tren turístico que recorre la ciudad. A los más peques les encanta.

3. Plaça de Sa Constitució

La Plaça de Sa Constitució está dominada por la gran Església de Santa Maria, con su mezcla ecléctica de estilos arquitectónicos. Esta iglesia alberga un potente órgano de 3210 tubos, una obra maestra única. Si quieres oírlo, reserva un asiento para el concierto de media hora de las 13:00 (de lunes a sábado).

4. Sant Roc y Sant Francesc

Frente al imponente Ayuntamiento, el Carrer de Sant Roc conduce al Port de Sant Roc de finales del siglo XV, la única de las poderosas puertas medievales de Mahón que sigue en pie de las fortificaciones originales. A pocos metros a la izquierda encontramos la Plaça del Bastió, con restaurantes y cafeterías que rodean una zona de juegos infantiles en el centro.

En la Plaça d'es Monestir se encuentra la Parròquia de Sant Francesc d'Assís. Lo único que queda de este antiguo monasterio franciscano es el elegante claustro, que alberga el Museu de Menorca. Sus exposiciones muestran desde hallazgos de la Edad de Hierro, ánforas griegas y romanas, azulejos islámicos, cerámicas españolas y británicas y pinturas del siglo XX hasta esculturas modernas, expuestas en el patio.

5. Claustre del Carme

Toma un respiro del calor del verano en el Parc des Freginal. Cuenta con una zona de juegos infantiles, pero realmente cobra vida en los días previos a la Festa de la Verge de Gràcia (7-9 de septiembre), cuando se celebran fantásticos conciertos de jazz.

A la vuelta de la esquina se encuentra el renovado Teatre Principal. Aparte de la Semana de la Ópera (durante Semana Santa), poco queda de los gloriosos días de la ópera, pero todavía se celebran muchos eventos, como conciertos de música clásica y música de Latinoamérica.

Muy cerca encontramos la enorme Església del Carme del siglo XVIII y su claustro contiguo, el Claustre del Carme, que alberga el principal mercado de la ciudad. El patio central se utiliza en verano para celebrar conciertos y proyectar películas al aire libre (cinema a la fresca). El bar-cafetería Mirador, con entradas tanto dentro como fuera del claustro, tiene una gran terraza soleada con unas vistas fantásticas al puerto.

6. Es Castell

Cada 30 minutos sale un autobús hacia Es Castell, a las afueras de Mahón. Su plaza principal, la Plaça de s'Esplanada, es enorme, pero tiene un agradable ambiente de barrio a primera hora de la noche, cuando la gente se reúne en las cafeterías del centro y los niños se divierten en el pequeño parque infantil. En un extremo de la plaza, unos enormes cañones resguardan la entrada del Museu Militar, hogar de una interesante colección militar. A pocos pasos de la plaza, bajando por Carrer Stuart, encontramos Cales Fonts, un bonito puerto lleno de restaurantes de pescado muy animado por la noche. 

Cerca de allí, Sol d'Este es el punto más oriental de Menorca, el lugar donde el sol sale primero por la mañana. Es por eso que los bares y restaurantes de la zona tienen nombres como The Rising Sun y El Sol Naciente. Muy cerca se encuentran las ruinas del Castell de Sant Felip, que se puede visitar con un guía. 

No muy lejos, encontramos Cala Sant Esteve, una bonita cala de difícil acceso y que no tiene playa, por lo que ha conservado su individualidad y encanto. Más adelante, en Fuerte de Marlborough, un fuerte británico del siglo XVIII con una torre Martello y galerías subterráneas, se representan explosiones como parte de una visita de 45 minutos.

7. S’Altra Banda

La parte norte del puerto recibe el nombre de S'Altra Banda (El Otro Lado). Más allá de la base naval hay una exquisita casa señorial de terracota, oficialmente llamada Finca Sant Antoni, pero mejor conocida como la Granja de Oro. Una vez recorrido el elegante barrio residencial, la pequeña bahía de Cala Llonga, un tramo de tierra sombrío e inhóspito y una estrecha calzada, encontramos la enorme Fortaleza de la Mola.

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