10 cosas que ver en Teruel

Qué ver en Teruel en un día

Hace ya décadas que Teruel existe, y lo demuestra con un legado arquitectónico que no deja indiferente. Ven a conocer con nosotros la capital de provincia, del arte mudéjar, de los dinosaurios –sí, has leído bien– y de unas fiestas y un jamón que te dejarán con ganas de más.

  1. Plaza y fuente del Torico
  2. Iglesia y torre de San Pedro
  3. Mausoleo de los Amantes de Teruel
  4. Catedral de Santa María de Mediavilla
  5. Torre de San Martín
  6. Torre de El Salvador
  7. Aljibe y muralla de Teruel
  8. Acueducto de los Arcos
  9. Escalinata del Óvalo
  10. Dinópolis

Aunque no sea muy conocida, Teruel esconde un patrimonio histórico y arquitectónico que te sorprenderá. Descubre los rincones más bonitos de Teruel.

1. Plaza y fuente del Torico

Es su plaza más famosa, el corazón de la ciudad y una de las principales atracciones que ver en Teruel. No es de extrañar encontrarse en ella grupos de turistas, el tren turístico, y por supuesto lugareños tomando algo en una de sus numerosas terrazas y bares. El centro neurálgico de la vida social turolense está rodeado de edificios modernistas, aunque si hay algo que no te puedes perder –y aunque quieras, la vas a ver sí o sí–, es la fuente del Torico que da nombre a la plaza. La conforma una enorme columna con la cabeza de un pequeño toro.

Imprescindible: fíjarse en uno de los edificios más bellos, el de la Casa de los Tejidos El Torico.

2. Iglesia y torre de San Pedro

Muy cerca de la plaza del Torico se encuentra esta maravilla del arte mudéjar aragonés, un conjunto arquitectónico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO que bien se merece la entrada que hay que pagar para visitarlo. La iglesia pertenece al siglo XIV mientras que la torre, de un siglo antes, se corresponde con el de una antigua iglesia del lugar, y es considerada la torre más antigua de este estilo arquitectónico. La más antigua, pero la más pequeña también, de las tres torres de arte mudéjar aún en pie que conforman el paisaje turolense –la de San Martín y del Salvador.

Imprescindible: comprar la entrada conjunta para ver el claustro, la iglesia y la torre, entre otros.

3. Mausoleo de los Amantes de Teruel

Teruel puede presumir de contar con los amantes más famosos, y como no podía ser de otro modo, estos tienen su propio mausoleo debajo de la iglesia de San Pedro. Precisamente en un anexo de esta iglesia yacen los restos de Isabel de Segura y Juan Diego Martínez de Marcilla, cuyas momias fueron encontradas en 1555 en esta misma iglesia. No fue, sin embargo, hasta 1955 cuando recibieron el mausoleo que su notoriedad se merece, obra de Juan de Ávalos, de alabastro y bronce, y donde descansan actualmente los restos. Te animamos a conocer esta romántica leyenda con final trágico, que te transportará al Teruel del siglo XIII.

Imprescindible: informarse antes de los horarios y precios de la Fundación de los Amantes de Teruel.

4. Catedral de Santa María de Mediavilla

La catedral de Teruel es un edificio de estilo mudéjar cuyos orígenes se remontan al siglo XII y una de las obras más representativas de este estilo arquitectónico en España. Construida sobre una iglesia románica, esta obra maestra del mudéjar –y una de las dos catedrales de este estilo que hay en España junto a la de Tarazona– es famosa, entre otros, por su torre, su cimborrio y el artesonado de madera de su techumbre, considerado por muchos como la capilla sixtina del mudéjar. Del cimborrio, por su parte, dicen que se asemeja al de la catedral de Zaragoza. No te pierdas tampoco su fachada neomudéjar del siglo XX.

Imprescindible: admirar los azulejos y la cerámica vidriada que decoran la torre del campanario.

5. Torre de San Martín

Basta con seguir la calle que hay entre la catedral y el ayuntamiento de Teruel para toparse con otra de las maravillas de la ciudad: la torre de San Martín. De arte mudéjar, como el resto de torres de la ciudad de los enamorados, forma parte del conjunto protegido Patrimonio de la UNESCO. El espacio abierto que la rodea permite, a diferencia del resto, contemplar sus cerámicas vidriadas y sus azulejos en blanco y verde en todo su esplendor. No dejes la oportunidad de atravesarla por su arco-puerta con bóveda apuntada ni de visitar la iglesia homónima que encontrarás a uno de sus lados.

Imprescindible: hacerse una foto desde la cuesta de la Andaquilla con la torre de fondo.

6. Torre de El Salvador

Ya puestos, no te puedes marchar de Teruel sin ver su tercera torre mudéjar, la del Salvador. Fue construida poco después de la de San Martín y dicen que está inspirada en esta. A diferencia de la anterior, tiene casas adosadas, con lo que es más difícil de contemplar, y además tiene la particularidad de que se puede visitar por dentro. Hoy en día su interior alberga el Centro de Interpretación de la Arquitectura Mudéjar Turolense y se puede subir hasta lo alto de la torre. Cuenta la leyenda, que el arquitecto encargado de su construcción se acabó tirando desde lo más alto por el amor de una dama.

Imprescindible: visitar sus tres salas interiores para empaparse del arte mudéjar aragonés.

7. Aljibe y muralla de Teruel

No se nos ocurre mejor manera de completar el recorrido por la Teruel medieval, que paseando por los restos de su muralla y visitando sus aljibes. Pese a que del castillo original, ubicado en los jardines del Óvalo, no ha quedado ningún resto, de las murallas se conservan algunos fragmentos y sus correspondientes torres, que además se pueden visitar con o sin guía. A lo largo del recorrido por las murallas verás cuatro torreones: la Torre de San Esteban, la de Ambeles, la Torre Lombardera y la Torre del Rincón. Por su parte, los aljibes sirven hoy día de salas de exposiciones temporales.

Imprescindible: pararse a admirar las vistas de Teruel desde lo alto de la muralla.

8. Acueducto de los Arcos

Fuera de la muralla, pero muy cerca de ella, se ubica otra de las cosas importantes que ver en Teruel: el acueducto de los Arcos. Declarado Bien de Interés Cultural, fue construido en el siglo XVI y es una de las obras de este estilo que mejor se conservan en toda España. Fue construido a semejanza de los acueductos romanos para traer agua de un manantial cercano y olvidarse de una vez por todas de los aljibes medievales. Conocido igualmente como Traída de las Aguas de Teruel, es al mismo tiempo un viaducto, ya que los pilares están abiertos al público para así comunicar el centro de los arrabales de la ciudad.

Imprescindible: darse un paseo por la parte abierta al público.

9. Escalinata del Óvalo

Construida para unir el casco antiguo de Teruel con la estación de ferrocarriles, la escalera más famosa de Teruel es de estilo neomudéjar y es uno de los monumentos más emblemáticos y reconocibles de la ciudad. Fue construida en 1921 y en ella se combinan el ladrillo de barro cocido y la piedra tallada, así como una profusa decoración a base de cerámica en blanco y verde, y faroles de influencia modernista. Su impactante estampa la completan una fuente con un bajorrelieve de los amantes de Teruel y el colorido escudo de la ciudad. Si no te animas a subir los escalones, tienes varios ascensores a los lados.

Imprescindible: pararse a contemplar las vistas desde lo más alto.

10. Dinópolis

Por último, un imprescindible si viajas a Teruel con niños: el parque temático, cultural y científico Dinópolis, un auténtico paraíso para los amantes de la paleontología y los dinosaurios. Fue inaugurado en 2001 con el propósito de convertir Teruel en un centro de referencia del estudio y divulgación de los dinosaurios. No hay que olvidar que en la provincia de Teruel se han encontrado los restos de dinosaurios más grandes de toda Europa. En el parque, uno de los siete que hay repartidos por toda la provincia, los niños –y los no tan niños– podrán disfrutar de recorridos temáticos, museo, simulador, cine 3D, espectáculos, etc.

Imprescindible: comprar las entradas con antelación a tu visita.

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