10 cosas que ver en Jerez de la Frontera

Guía de viaje Jerez: qué ver en un fin de semana

Descubre con nosotros Jerez, esa localidad gaditana señorial donde el gentilicio «andaluz» adquiere todo su significado. La Jerez del vino, los caballos, el flamenco y el motor. Recorre con nosotros sus barrios más emblemáticos, disfruta de su gastronomía en un «tabanco» y no te vayas sin probar sus famosos vinos.

  1. Alcázar
  2. Catedral
  3. Barrio de San Miguel
  4. Plaza del Arenal
  5. Calle Larga
  6. Barrio de Santiago
  7. Convento de Santo Domingo
  8. Plaza de la Asunción
  9. Bodegas y tabancos

Hoy recorremos la cuna del arte flamenco, la ciudad más señorial de la provincia de Cádiz para conocer de cerca su tradición ecuestre, sus vinos, su pasión por las dos ruedas, con premio de motociclismo incluido. Y para maridar nuestra visita, tapearemos en uno de sus famosos «tabancos». ¿Te vienes?

1. Alcázar

Comenzamos nuestro recorrido por los imprescindibles que ver en Jerez de la Frontera por esta fortaleza árabe del siglo XII situada en la parte más alta de la ciudad. Si llegas en coche, puedes dejarlo en el vecino parking de la Alameda Vieja antes de empezar este recorrido por el casco antiguo. De origen defensivo, es una de las pocas construcciones de la arquitectura almohade que se conservan en la Península Ibérica, de ahí su importancia. Desde su exterior podrás ver lo que queda de las torres Octogonal, Almohade y Ponce de León y, una vez dentro, ya podrás disfrutar de la Puerta de la Ciudad, la mezquita o los baños árabes, además de sus jardines y patios.

Imprescindible: ver los monumentos de la ciudad desde la Cámara Oscura que hay en el Palacio de Villavicencio.

2. Catedral

A la sombra de altas y exóticas palmeras, muy cerca del Alcázar, encontrarás la catedral de Jerez, una colosal construcción de cinco naves levantada sobre los restos de la antigua mezquita mayor. La también conocida como la catedral de San Salvador combina armónicamente elementos de estilo gótico, neoclásico y barroco, como su imponente fachada principal, su gran cúpula o la torre del campanario –independiente de la edificación principal y con estilo de minarete–, a la que puedes ascender para conseguir unas bonitas vistas de la ciudad gaditana. En el interior te esperan valiosas capillas y obras de artistas como Zurbarán.

Imprescindible: no te pierdas obras de imaginería en su interior como el Cristo de la Viga.

3. Barrio de San Miguel

No hay mejor lugar para conocer de lleno la idiosincrasia y la tradición flamenca de Jerez que sus barrios, entre ellos, el de San Miguel. Muy cerca de la parte vieja, y presidido por su iglesia homónima, esta es sin duda una de las cosas más destacadas que ver en Jerez, un enjambre de patios de macetas, los tradicionales «tabancos» y las peñas flamencas. Inicialmente levantada en el siglo XV, la iglesia que lleva su nombre ha ido sufriendo modificaciones a lo largo de los siglos, de ahí que identifiques detalles del gótico, el barroco o el estilo del Renacimiento. Su tarjeta de presentación –la fachada– presenta elementos barrocos que se complementan con una portada gótica del evangelio. En su interior, fíjate en su suntuosa colección de muebles barrocos, el retablo mayor y la Capilla del Sagrario.

Imprescindible: echar un vistazo a la pila bautismal donde fue bautizada Lola Flores.

4. Plaza del Arenal

En el mismo barrio de San Miguel se encuentra una de las plazas más animadas de Jerez: la plaza del Arenal, el lugar perfecto para sentarte a tomar algo en una de sus terrazas. Originalmente una «musara» andalusí, esta plaza ha sido también escenario de duelos y batallas. En la actualidad, este espacio rectangular alberga en su centro una estatua a caballo de Miguel Primo de Rivera, oriundo de Jerez, y en uno de sus laterales, el edificio de la Alhóndiga con su llamativa galería de arcos de medio punto, sede de una de las oficinas de turismo del centro de la ciudad.

Imprescindible: contemplar otro de los edificios importantes de la plaza, el Palacio de Justicia.

5. Calle Larga

Desde la plaza del Arenal, subiendo por la calle Lancería, llegarás a la calle comercial más importantes de Jerez: la conocida como calle Larga. Esta calle peatonal tiene su origen en el siglo XVI y en ella se encuentran, además de gran número de bares, restaurantes y locales comerciales, algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad. En tu paseo te cruzarás con joyas como el bar La Moderna, de más de 100 años de antigüedad, edificios históricos como el Palacio de Villamarta, de estilo renacentista, o los edificios de La Gran Peña y el Gallo Azul, una original construcción de planta circular.

Imprescindible: llegar hasta el final de la calle Larga hasta la Alameda Marqués de Domecq y la iglesia de Santo Domingo.

6. Barrio de Santiago

Otro de los imperdibles que ver en Jerez es el barrio de Santiago, cuna de tantos y tantos artistas flamencos y donde también encontramos una iglesia del mismo nombre que merece la pena visitar. La iglesia de Santiago, ubicada en el corazón del barrio, data también del siglo XV y es en su mayoría de estilo gótico, aunque tanto el remate de su torre, como su espadaña y la capilla del Sagrario fueron añadidas posteriormente y son de estilo barroco. Puedes aprovechar tu visita para conocer la taberna flamenca que se encuentra en la misma plaza. Una vez has hecho «check» en dos de los iconos más importantes del barrio, es hora de perderse por sus calles para conocer la arquitectura andaluza más auténtica.

Imprescindible: asistir a un espectáculo de flamenco en una de las peñas repartidas por todo el barrio.

7. Convento de Santo Domingo

Adyacente a la ya mencionada Alameda Marqués de Domecq, justo cuando la calle Larga pierde su nombre, tienes la iglesia o convento de Santo Domingo, una construcción del siglo XIII en el que conviven de nuevo elementos del mudéjar, el gótico y el renacentista y donde se celebró la primera misa católica después de la Reconquista. No te pierdas los claustros de estilo gótico anexos a la iglesia, ni tampoco las capillas de Consolación y de la Virgen del Rosario de los Montañeses, el Retablo mayor y la Sacristía que se hallan en su interior. Si dejas atrás el convento, a continuación de la estatua en honor a la casa Domecq tienes el no menos conocido parque o plaza de Mamelón conformado en torno a un estanque alargado.

Imprescindible: hacerse una foto con el monumento al Enganche de coches de caballos que hay al lado.

8. Plaza de la Asunción

Otra de las memorables plazas que ver en Jerez es la plaza de la Asunción, situada en el barrio de San Dionisio. La anteriormente conocida como «Plaza de los Escribanos» porque en ella ejercían su oficio los escribas de la ciudad, fue durante algún tiempo el centro neurálgico de la ciudad. Prueba de ello es que allí se encuentran el Antiguo Cabildo, sede del poder civil de la ciudad, la Iglesia de Dionisio –el patrón de la ciudad– y que en sus orígenes fue una mezquita, la sede de Justicia y la cárcel de la ciudad en lo que ahora son dos palacios.

Imprescindible: admirar el monumento a la Virgen de la Asunción, rodeado de diez columnas con cadenas.

9. Bodegas y tabancos

Antes de dar por finiquitada tu visita a Jerez de la Frontera tienes que visitar una de sus famosas bodegas –la más famosa es la del Tío Pepe– y, por supuesto, hacer una ruta de tabancos como Dios manda. Que no te confunda el vocablo: el término «tabanco» nada tiene que ver con los cigarrillos, sino más bien con el vino, las tapas, y si tienes suerte, con un cantaor con su guitarrista. Los tienes por doquier en los barrios de San Miguel y Santiago. Y sí, son las tradicionales tabernas. Las reconocerás porque se suele servir vino a granel y en algunos hasta hay espectáculos espontáneos de flamenco.

Imprescindible: para conocer a fondo este destino de enoturismo, hazte también una ruta por los viñedos de las bodegas.

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