Qué ver en Florencia en un fin de semana

10 cosas que ver en Florencia

Hoy viajamos a la ciudad del Renacimiento, la de los mil y un museos, toscana en esencia, y con un espíritu cosmopolita y abierto a las diferentes nacionalidades que la visitan. Viajar a Florencia es hacerlo a una época pasada copada por los Uffizi, Miguel Ángel o Leonardo Da Vinci.

  1. Catedral de Santa María del Fiore
  2. Campanile di Giotto
  3. Battistero de San Giovanni y Puerta del Paraíso
  4. Piazza della Signoria
  5. Palazzo Vecchio
  6. Galleria Uffizi
  7. Ponte Vecchio
  8. Basilica della Santa Croce y Sta. Mª Novella
  9. Galleria dell'Academia
  10. Piazzale Michelangelo

Una de las ciudades más turísticas del mundo, Florencia ofrece a quien la visita cientos de museos con las obras y artistas más célebres, una gastronomía de tradición toscana a la que es imposible resistirse y un legado arquitectónico digno de ser descubierto. Déjanos enseñártela en un fin de semana.

1. Catedral de Santa María del Fiore

Probablemente la conozcas por su nombre en italiano. El «Duomo», ubicado en la plaza del mismo nombre, es una de las principales cosas que ver en Florencia. Bastan unos segundos en su imponente plaza para quedar maravillado ante tanto arte. Literalmente, en cada esquina. Puede que también te sorprendan las largas colas, pero eso es otra historia. Quien viene aquí ya llega preparado –con entrada en mano– para perder la noción del tiempo y dejarse llevar por la belleza de las obras, sus enclaves y un entorno de palacios, jardines y plazas. Aprovecha mientras esperas a entrar en la catedral para admirar su característica fachada de mármol blanco y verde, y la famosa cúpula de Filippo Brunelleschi, del siglo XV.

Imprescindible: aunque tengas que pagar extra por ella, merece la pena ver la cúpula y subir hasta lo alto para verlo todo con perspectiva.

2. Campanile di Giotto

Seguimos en la Piazza del Duomo, donde nos espera el «campanile», el segundo vértice del triángulo de tesoros de la plaza más famosa que ver en Florencia. A un costado de la catedral, este esbelto campanario de 84 metros de altura que lleva el nombre de su autor mantiene la estética del conjunto formado por la catedral, su torre-campanario y el baptisterio, con un estilo claramente gótico revestido de mármol blanco, verde y rosa. Independiente del «duomo» y con su propia puerta –al igual que ocurre, como ya veremos, con el baptisterio–, el campanario ofrece una interesante perspectiva de la cúpula de Brunelleschi y de la ciudad. Que no te asusten sus 414 escalones ni su cola de una media hora.

Imprescindible: comprar con antelación la entrada que da acceso a la catedral, el campanario, el baptisterio y la cúpula.

3. Battistero de San Giovanni y Puerta del Paraíso

Completamos nuestra visita a la plaza con el tercer edificio del conjunto religioso: el baptisterio. De forma octogonal y revestido igualmente de mármol blanco y verde, llama sobre todo la atención por su exterior, en el que destacan sus puertas de bronce. De todas ellas, la más famosa es la del Paraíso, formada por diez paneles con relieves que representan escenas del Antiguo Testamento. La que verás –y tocarás seguramente– es una copia; la original tuvieron que protegerla y conservarla en una vitrina del Museo dell'Opera de la catedral, al que tienes acceso si has comprado la entrada conjunta, dicho sea de paso.

Imprescindible: visitar la tumba del «antipapa» Juan XXIII que se encuentra en su interior.

4. Piazza della Signoria

Vamos a por la segunda plaza más famosa que ver en Florencia, aunque para muchos, esta sea la más importante de la ciudad. Dejamos atrás el sobrecogimiento que supone el «Duomo y sus adyacentes para toparnos con un museo al aire libre que fuera centro civil y político de la época medieval. Una plaza llena de vida y rodeada por importantes edificios civiles del siglo XIII y monumentos imprescindibles que ver en Florencia como la «Loggia della Signoria», una obra maestra de la arquitectura medieval que hemos de agradecer a los Medici, el «Palazzo Vecchio», hogar de la copia del «David» de Miguel Ángel, una estatua de Hércules o la fuente de Neptuno.

Imprescindible: frotarle una moneda al hocico del jabalí que hay en la fuente más supersticiosa de Florencia, la del «Porcellino», muy cerca de la plaza.

5. Palazzo Vecchio

Nos quedamos en la plaza para visitar por dentro el palacio que sirviera de residencia para la influyente familia de los Medici, hoy sede del ayuntamiento de Florencia. Lo reconocerás por las estatuas que flanquean su entrada, su torre de 94 metros de altura y su estética de robusta fortificación que esconde en sus salas tesoros como los espectaculares frescos de Giorgo Vasari de su archiconocida «Sala del Cinquecento», en la que también se encuentra a la escultura «Genio de la victoria» de Miguel Ángel y otras importantes copias como la del «David». Como ocurre con otros edificios de similar altura de la ciudad, subir a su torre es subir a un mirador con impactantes vistas de la ciudad del Renacimiento.

Imprescindible: si te suena su fachada más de la cuenta, es que la has visto en la película basada en «Inferno» de Dan Brown.

6. Galleria Uffizi

Es una de las pinacotecas más visitadas de Italia. Ubicada en la misma Piazza della Signoria, la Galería Uffizi reúne algunas de las obras más representativas de artistas de la talla de Tiziano, Rafael, Leonardo Da Vinci o Boticcelli, entre otros, como son «Baco», de Caravaggio, «El Nacimiento de Venus», de Boticcelli, la «Sagrada Familia» de Miguel Ángel, «La Anunciación» de Leonardo Da Vinci o la «Venus» de Tiziano. El edificio en sí fue construido para servir de residencia a los Medici, y suele protagonizar las colas más largas de la ciudad, por lo que reservar con antelación es indispensable si no quieres perder todo el día.

Imprescindible: prepararse para pasar mediodía visitando las numerosas salas de la colección de los Uffizi.

7. Ponte Vecchio

Después de pasar la mañana o la tarde visitando una de las colecciones de arte más antiguas y valiosas del mundo, seguro que apetece tomar un poco el aire. Un bonito paseo es el que une el museo con el puente más fotografiado de Florencia: su Ponte Vecchio. Un recorrido que transcurre por la ribera del Arno y que nos sitúa, tras un par de minutos caminando, ante el puente de piedra más antiguo de Europa, enmarcado por la singular belleza de las casas colgantes que acompañan el curso del río y cuyas fachadas protagonizan la mayoría de las postales de esta importante ciudad de la Toscana italiana. Te animamos a que lo cruces y te dejes asombrar por las cuidadas tiendas de joyas que alberga, así como por las vistas del río desde su parte central.

Imprescindible: una bonita perspectiva del puente la tienes desde su vecino «Ponte Santa Trinita».

8. Basilica della Santa Croce y Sta. Mª Novella

Una vez inmortalizado el Ponte Vecchio, puedes o bien cruzar al otro lado y perderte en las calles del barrio de Oltrarno, descansar en la explanada a las puertas del Palazzo Pitti o dar un paseo por los Jardines de Boboli, o bien deshacer tu camino y visitar dos de las edificaciones religiosas más bellas que ver en Florencia: la basílica de la Santa Croce y la de Sta. Mª Novella. La primera puede presumir de conservar los restos de grandes glorias italianas como Dante Alighieri, Miguel Ángel o Galileo Galilei, mientras que la segunda, igualmente revestida con el mármol blanco, verde y rojo propio de la Toscana, esconde en su interior valiosos frescos y un claustro embaucador.

Imprescindible: no te pierdas los frescos de las capillas de Santa María Novella.

9. Galleria dell'Academia

Otro museo imperdible que ver en Florencia es el de la Galleria dell'Academia, donde además se encuentra una de las esculturas más célebres del mundo: la del «David» de Miguel Ángel, además de otras tantas obras inacabadas del artista. Al igual que ocurre con el museo mas visitado de Florencia –el de los Uffizi–, para entrar sin colas lo mejor es reservar tu entrada con antelación y, si puedes elegir, mejor no ver estos dos museos en el mismo día para que te dé más de sí tu visita. Otra opción, si se te ha echado el tiempo encima, es pillar el «fast track» y ahorrarte así gran parte de la cola de entrada.

Imprescindible: admirar de cerca la perfección con la que Miguel Ángel esculpió en mármol de Carrara a su David antes de enfrentarse a Goliat.

10. Piazzale Michelangelo

No se nos ocurre mejor manera de terminar nuestra estancia en Florencia que con un atardecer en lo más alto del Piazzale Michelangelo, un «spot» indispensable para vivir la Florencia más bohemia y romántica, lejos del bullicio de las colas, de las plazas llenas de turistas y de los museos. Disfruta de su panorámica con uno de los helados de los puestos ambulantes de la zona o simplemente párate en su escalinata a observar el ir y venir de gente, las parejas de enamorados y los grupos de amigos que se reúnen para ver la puesta de sol desde este lugar lleno de magia, un homenaje al artista homónimo.

Imprescindible: si sigues subiendo, llegarás a la basílica de San Miniato al Monte, desde la que también tienes unas vistas excelentes.

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