Si una lasca de jamón ibérico de Bellota Denominación de Origen Dehesa de Extremadura acompañado de una tapa de queso de La Serena maridado con vinos D.O. Ribera del Guadiana no es suficiente aliciente para visitar la ciudad de Cáceres, puede que os convenzamos con estos tres ‘porqués’ la capital cacereña va a ser uno de los destinos españoles TOP de este año:
Teniendo en cuenta estas –y otras tantas– cualidades que tiene, tratándose además de un lugar ‘cercano’ y relativamente accesible desde cualquier punto de España, en la redacción de Rumbo os invitamos a descubrirla en 48 horas. Dos días llenos de sabor, cultura e historia que empiezan en 3, 2, 1… Un fin de semana es tiempo más que suficiente para conocer los ‘imprescindibles’ de la urbe y probar los platos tanto de cocina tradicional como más vanguardista que la han hecho merecedora de la distinción como ‘Capital de la Gastronomía’. Sopas de tomate, de ajo, de patatas, sopas canas; migas extremeñas, la cachuela, pringue de hígado, caldillo, zorongollo… La lista puede ser interminable, viajeros, PERO lo que no nos podemos ir sin degustar en su lugar de origen es el jamón ibérico, la torta del Casar u otros de sus magníficos quesos y embutidos.
Desde la delegación de Turismo han preparado numerosas actividades y eventos en torno a esta capitalidad. Una de las más originales y atractivas es la visita al Museo de Cáceres, que apuesta por fusionar arte y gastronomía mostrando doce piezas relacionadas con la alimentación y los motivos culinarios. Estrenan el año con un pintor extremeño, Felipe Checa, con su ‘Bodegón’ de 1895. El anterior se encuentra ocupando dos edificios del casco histórico, la Casa de las Veletas y la Casa de los Caballos. Ocupan un solar donde estuvo el alcázar almohada y ya solo el edificio en sí merece la pena una visita. Este será uno de esos espacios a visitar en estas 48 horas. Esta visita transcurrirá en su gran mayoría dentro de las murallas: evocadoras plazuelas, casonas palaciegas… Así hasta dar con la Judería de Cáceres, en el barrio de San Antonio. En cuanto a arquitectura religiosa, como toda ciudad española que se precie, tiene una señorial catedral. Hablamos aquí de la Santa Iglesia Concatedral de Santa María, iniciada en el siglo XIII de maneras mudéjares y techo de madera. También están la Iglesia de San Francisco, el templo gótico de San Mateo y el convento de San Pablo. En este podremos ir abriendo el apetito con las riquísimas yemas que elaboran las monjas.
Incluimos en estos dos días cacereños un paseo por los palacios de los Golfines, la Casa del Sol, Arco de la Estrella (puerta principal de entrada al recinto amurallado) y la Torre de Bujaco, que se encuentra en la Plaza Mayor. En sus soportales encontramos una animada vida social, llena de bares, restaurantes y tiendas, un verdadero punto de reunión, y en torno a esta probablemente discurra buena parte de esta fugaz escapada. Aquí vamos a encontrar buena parte de los más animados locales de tapas y es un auténtico placer callejear por esta zona a cualquier hora del día. Teniendo todo esto en cuenta –y somos conscientes de que nos dejamos mucho por contar– no nos extrañan las palabras que le ha dedicado ‘The New York Times' a la capital cacereña: “Donde historia, arte y gastronomía se encuentran”. “Los gastrónomos cultos se apresuran a descubrir Cáceres, una antigua ciudad amurallada donde se mezcla la arquitectura romana, árabe, gótica y renacentista, a medio camino entre Madrid y Lisboa”. Como podéis comprobar, no siempre las comparaciones son odiosas, ¿eh?
Esperamos cuanto menos haberles abierto el apetito viajero a este rincón de Extremadura, cuna de conquistadores… y del mejor jamón ibérico de España. Y ahora ya solo queda hacer tu reserva, encuentra tus hoteles baratos en Cáceres con Rumbo. FOTOS: Imagen de portada de Manuel Rodas en Flickr Licencia CreativeCommons.
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