Los mejores mercadillos navideños de Europa

El irresistible encanto de los mercadillos navideños de Europa hace latir con fuerza los corazones viajeros al aproximarse diciembre. Estos efímeros centros de compras nacieron en el siglo XVI, y con sus colores, luces y aromas celebran cada año el Adviento. Entre los mejores mercadillos navideños europeos destacan los de Budapest, principalmente el de la plaza Vörösmarty, y los de Münsterplatz y Barfüsserplatz, en Basilea. Además, ¿has vivido el ambiente de Viena en la época navideña? Y, ¿conoces la magia de Londres en diciembre? Prepárate, porque estás a punto de descubrir dónde te cautivará la magia de la próxima Navidad.

1. Viena

El Christkindlmarkt, que se monta en la Rathausplatz o plaza del Ayuntamiento de Viena, es el principal mercadillo de Navidad de la capital austríaca. Lo conforman unos 150 puestos, a cuál más bonito, donde se ofrecen adornos para el árbol preciosos, reconfortante ponche caliente, maroni (castañas asadas) y dulces. Al pasear por estos puestos, entre los árboles de la plaza decorados con infinidad de luces de colores, te invade la alegría navideña. Y, si viajas con niños, podrán pasar un rato fantástico elaborando velas de colores o galletas de navidad en la planta baja del ayuntamiento, mientras escucháis villancicos interpretados por coros internacionales. También el Palacio de Schönbrunn acoge un atractivo mercadillo de Navidad y un mercado de fin de año, que permanece abierto hasta el 4 de enero. Allí puedes adquirir objetos tradicionales, joyería artesanal y adornos de estilo rústico para el árbol de Navidad.

2. Colonia

También Colonia empieza a vestirse de Navidad a finales de noviembre, cuando sus calles se adornan con luces y abetos y los villancicos comienzan a escucharse por doquier. En varios puntos de la ciudad se instalan las coloridas casetas de los mercadillos navideños para ofrecer todo tipo de artículos alusivos a la época navideña, desde juguetes y adornos para el árbol hasta dulces y otros deliciosos productos artesanales. Son muchos los apasionados por la Navidad que no dejan pasar un año sin sumergirse en las calles de Colonia y sus mercadillos. El más importante de ellos es el que se monta delante de la catedral, y también destacan el de la ciudad vieja, con su pista de hielo, la aldea de Santa Claus que encuentras en Rudolfplatz y el del puerto, cuya decoración se basa en la temática marinera. 

No te pierdas: el mercadillo de Heavenue de Gays y Lesbianas, propio de Colonia, una ciudad amigable y abierta.

3. Madrid

Uno de los atractivos tradicionales de la Navidad en Madrid incluye los mercadillos navideños, que brotan por toda la ciudad. Destaca el clásico de la Plaza Mayor y sus pintorescas casetas, donde puedes comprar todo tipo de regalos, artículos de broma y, por supuesto, la nueva figurita para el belén, como manda la tradición. El árbol en su sitio presidencial y el ambiente de fiesta complementan el escenario de una visita obligada si visitas la capital diciembre. También son muy bonitos los mercadillos navideños que se montan en la plaza Isabel II, en la plaza Juan Goytisolo y en la plaza de España, y muchos añaden el aliciente de tener una pista de hielo muy cerca para divertirse a tope. Si buscas artesanías de buena calidad, puedes irte a la Feria Mercado de Artesanía en Recoletos, que congrega artesanos de todo el país y expone originales piezas de joyería, marroquinería, regalos exclusivos, cerámica y mucho más. Pero no solo Madrid está repleta de mercadillos: echa un vistazo aquí a todos los que puedes encontrar repartidos por la geografía española. 

No te pierdas: pop up Mercadillo del Gato, de empresas sostenibles y creativas (a los madrileños se les llama gatos).

4. Budapest

El pistoletazo de salida de la época navideña en Budapest ocurre a finales de noviembre, cuando el centro histórico de la ciudad se llena de adornos alusivos y se ilumina con miles de luces, que multiplican su habitual encanto. Durante el Adviento la plaza Vörösmarty se torna particularmente animada, gracias a que se convierte en la sede del mercadillo navideño más grande y concurrido de la ciudad y de toda Hungría. Allí puedes comprar productos artesanales, probar delicias locales, asistir a conciertos y divertirte con los tradicionales espectáculos de marionetas. Lo mismo ocurre en la explanada que se extiende frente a la basílica de San Esteban, que regala una de las mejores postales navideñas húngaras con su hermoso árbol de Navidad, la pista de hielo y las adorables casetas de madera que componen un bello mercadillo navideño. 

No te pierdas: el strudel, los bejgli con nueces o amapola y los lángos o pan frito con queso y otros ingredientes..

5. Londres

Durante noviembre los mercadillos navideños de Londres te brindan la gran oportunidad de disfrutar del espíritu festivo de la ciudad, que huele a canela y leña, y sabe a mulled wine y castañas asadas. Te encantarán si lo tuyo es comprar recuerdos para regalar en Navidad y adornos únicos para el árbol y tu casa. Los niños se lo pasarán en grande con los tiovivos, los villancicos y los deliciosos dulces que se ofrecen en estos mercadillos. El más famoso es el de Winter Wonderland, en Hyde Park, que ofrece atracciones, pista de hielo, puestos de comida, karaoke, espectáculos y un ambiente festivo excepcional. También Southbank Centre se convierte en un idílico cuento de Navidad durante el Adviento, y allí puedes encontrar regalos originales y saborear un delicioso chocolate caliente mientras disfrutas de animados espectáculos.

No te pierdas: una visita para picar algo y  hacer alguna comprilla en Covent Garden Market, pues luce deslumbrante en Navidad.

6. Dresde

La inmensa riqueza cultural de Dresde recibe un gratificante baño de alegría navideña al llegar diciembre pues, literalmente, la ciudad se transforma en una emocionante y pintoresca fábula de Navidad. Todas las plazas más importantes albergan su mercadillo navideño con las tradicionales casetas de madera, donde funcionan atractivos puestos en un animado entorno de música y luces. El más famoso es el mercadillo Striezelmarkt, que encuentras en la plaza Altmarkt. Se celebra desde 1434 y sorprende con su pirámide escalonada Erzgebirge y su hermoso árbol navideño. Cerca de allí, el mercadillo de la calle Praga presume de puestos donde puedes hacerte con productos y especialidades de Sajonia y disfrutar de un árbol navideño gigante, además de contemplar los juegos de luces que le han hecho ganar el nombre Winterlights of Dresden.

No te pierdas: el Festival de Stallhof, Palacio Real de Dresde con artesanos, malabaristas, comida y ¡baños calientes!

7. Berlín

Más de sesenta mercadillos de Navidad surgen a finales de noviembre en la capital alemana, apoderándose de calles estrechas, plazas, bulevares y hasta museos. ¿Te imaginas la ciudad de Berlín iluminada y vestida con ese maravilloso colorido navideño? Es un espectáculo tal que dan ganas de aplaudir. Uno de los más bonitos mercadillos navideños de Berlín es el que se organiza frente al palacio de Charlottenburg, con el majestuoso edificio como telón de fondo. Allí puedes comprar artesanía y bisutería bonita y elegante. A los visitantes les encanta este mercadillo porque, además de ser precioso, sus casetas tienen calefacción, lo cual se agradece de verdad. 

No te pierdas: el mercadillo de la plaza de Gendarmenmarkt para saborear chocolate blanco caliente y manzana frita.

8. Estrasburgo

La capital de Alsacia es otra de las ciudades que se vuelven absolutamente mágicas en Navidad. Las plazas y calles del casco histórico, Patrimonio de la Humanidad, se iluminan con miles de bombillas, mientras que las fachadas y los escaparates de la medieval Grande Île, abrazada por canales, se engalanan con luces y adornos en los colores tradicionales para celebrar la Navidad. El mercadillo que allí se organiza es el más antiguo de Francia, ya que tuvo su primera edición en 1570. Hoy lo puedes recorrer al ritmo de villancicos, en medio de aromas de canela y especias. Olvida la dieta y prueba allí de todo, desde golosinas y buñuelos hasta vino caliente. Durante el Adviento, todos los templos religiosos de Estrasburgo están abiertos, acogen coros que cantan villancicos y organizan conciertos y exposiciones. 

No te pierdas: el mercadillo de las ONG de la plaza Kléber, donde realizar compras con un buen fin.

9. Lille

La singular esencia navideña de Lille y sus mercadillos de Navidad surge de la fusión de las culturas belga y francesa, y su arrolladora energía inunda las almas de residentes y visitantes por igual. Por eso es tan especial y concurrido el mercadillo navideño cuyo epicentro descubres en Rihour, aunque no sea uno de los más grandes de Europa. En sus bonitas casetas puedes encontrar artesanías de todas partes del mundo y, coronando su ambiente de algarabía, gira una noria gigante que hace las delicias de todos, particularmente de los niños. Déjate guiar por los aromas de pan de jengibre, vino caliente, sopas, pancakes y dulces de Lille en Navidad y vivirás una experiencia espectacular.  

No te pierdas: sube al campanario Beffroi de Lille y disfruta de las idílicas vistas panorámicas navideñas de la ciudad.

10. París

La Ciudad de la Luz (o del amor) se convierte en una fantasía de Navidad al llegar la última etapa del año, y la alegría brota en los numerosos mercadillos navideños que aparecen salpicados por la ciudad. El más famoso, el mercadillo de Quai Branly, se instala en el Campo de Marte, vigilado por la majestuosa Torre Eiffel. Las más de cien casetas ofrecen todo tipo de productos artesanales y comidas tradicionales, como los macarons y el foie gras, y funcionan junto a una gran pista de hielo en la cual la diversión está asegurada. De hecho, patinas o te deslizas como puedas al son de la música interpretada por los chanteurs de rue o cantantes callejeros, que son realmente buenos. En La Défense se monta el Village de Noël, unos 100 metros cuadrados de animación navideña entre los icónicos rascacielos del distrito.  

No te pierdas: el mercadillo del Jardín de las Tullerías para comprar ese regalo especial y saborear raclette, salchichas y crêpes.

11. Roma

¿Imaginabas que también Roma es un destino especial en la época navideña? Pues lo es, y ofrece atractivos mercadillos navideños. El más destacado es el de la barroca Piazza Navona, donde los puestos se distribuyen entre las tres míticas fuentes, que se iluminan para esta ocasión, creando una atmósfera navideña diferente y especial. Se llama  Mercatino della Befana, la bruja buena que regala golosinas a los niños cada 6 de enero. Allí se ofrecen adorables objetos de decoración y artículos para diseñar un estupendo Belén, además de tentadores dulces navideños. Piazza Ankara también presume de su mercadillo navideño con tiendas de comercio justo y antigüedades, y sus beneficios se vuelcan en causas benéficas.

No te pierdas: un paseo bajo la iluminación de las calles del centro histórico de Roma; es una experiencia inolvidable.

12. Brujas

Entre los canales, calles adoquinadas, puentes de cuento de hadas e iglesias de piedra de Brujas fluye cada diciembre el luminoso espíritu de la Navidad, para dar un toque diferente a esta eternamente hermosa ciudad de Bélgica. El mercadillo navideño más importante de Brujas se da cita en la plaza del Mercado o Grote Markt. En sus pequeñas y encantadoras casitas de madera se ofrece todo tipo de artículos alusivos a estas fechas, además de las mejores cervezas del mundo, los aclamados gofres y los célebres chocolates belgas. Allí también puedes patinar en una pista de hielo decorada e iluminada. No abandones Brujas sin llevarte algún adorno artesanal original para tu árbol de Navidad y para regalar, porque hay desde preciosos ángeles de cristal hasta piezas de madera llenas de encanto. 

No te pierdas: un paseo fotográfico para captar las increíbles fachadas góticas de Brujas iluminadas por Navidad.

13. Basilea

En 2021, los lectores de European Best Destination otorgaron a Basilea el primer puesto entre los mejores destinos europeos en Navidad. Esta noticia te adelanta el magnífico ambiente que despliega la ciudad durante la época navideña, y sus mercadillos son responsables del mismo. Te sorprenden con la fantástica decoración de sus puestos, que se asemejan a los chalets de madera de la montaña y se instalan, principalmente, en Münsterplatz, junto a la catedral, y en Barfüsserplatz, puntos separados por una distancia de diez minutos a pie. El de Münsterplatz, donde se ofrece joyería fina y decoración artesanal, es absolutamente recomendable si viajas con niños, ya que allí encuentras un sector llamado el "bosque encantado" de la Asociación Robi-Spiel-Aktionen, organización especializada en entretenimiento y juegos infantiles.

No te pierdas: un buen tentempié a base de raclette, pan especiado Läckerli de Basilea y sus irresistibles dulces.

14. Salzburgo

Durante el Adviento, la ciudad de Mozart alterna los habituales conciertos de música clásica con coros de villancicos y, si te apetece, puedes unirte a ellos para disfrutar de tu visita navideña por todo lo alto. La capital de la región de Salzkammergut rebosa de alegría durante el Adviento, y es inevitable contagiarse de ella al recorrer los mercadillos de la ciudad. El más importante es el Christkindlmarkt, que encuentras junto a la catedral y a los pies de la fortaleza de Hohensalzburg, cuyos orígenes se remontan al siglo XV. Además de acceder a artículos muy atractivos, en los alrededores de este mercadillo navideño puedes contemplar exposiciones de belenes y presenciar diversos conciertos, entre ellos el tradicional Advent Blasen, cuya música de instrumentos de viento deleita a todos a diario en la plaza de la Residencia.  

No te pierdas:  una excursión a los mercadillos navideños del lago Wolfgang, a unos 30 minutos en coche de Salzburgo.

15. Praga

Praga es siempre un destino de viaje muy apetecible, y durante el Adviento se vuelve todavía más hermoso y mágico. Varias de sus bonitas plazas se engalanan para esta gran celebración en sus colores tradicionales, blanco, verde y rojo, logrando una atmósfera festiva fascinante. Los mercadillos navideños de Praga, por sí solos, ya hacen que una escapada a la ciudad merezca la pena. Los más destacados se encuentran en la plaza de Wenceslao y en la plaza de la Ciudad Vieja, donde  la iluminación de la catedral y del Reloj Astronómico es maravillosa. Delante de la iglesia Nuestra Señora de Tyn se acomodan más de cien casetas que ofrecen artículos de vidrio, juguetes y joyería, y también puestos de comida donde puedes probar exquisiteces como el jamón asado y los dulces trdelnik regados con vino dulce sverák o grog, un licor caliente de limón.  

No te pierdas: los deliciosos guisos checos en el mercadillo navideño de la plaza Náměstí Republiky.

16. Copenhague

La calidez y la belleza de los mercadillos navideños de Copenhague, las bebidas calientes y los dulces logran, en gran medida, que olvides el frío que suele hacer en la ciudad. En las orillas del lago del parque Tívoli, cuyas aguas se transforman en una gran pista de hielo, se distribuyen numerosas casetas iluminadas y decoradas para celebrar la Navidad. El parque, además, cuenta con su propio parque de atracciones que garantiza la diversión de visitantes y residentes de todas las edades. En esta dulce temporada de Adviento también se programan hermosos conciertos en las iglesias, que puedes disfrutar sin tener que pagar entrada.  

No te pierdas: el mercadillo de Nyhavn en el puerto; puestos iluminados, vino caliente, comida humeante y canciones.

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