12 ciudades para visitar en verano o invierno  

Hay algunos sitios que merecen una visita en cualquier época del año. Ya sea en verano o en invierno, estas ciudades disponen de tantas facetas que siempre tienen algo que ofrecer. De hecho, es posible que tengas que repetir: una vez para disfrutar del sol y otra, de la nieve.

  1. Nueva York
  2. Barcelona
  3. Praga
  4. Ámsterdam
  5. Tel Aviv
  6. Palermo
  7. Berlín
  8. París
  9. Londres  
  10. Milán
  11. Estocolmo
  12. Sevilla

1. Nueva York

La Gran Manzana conserva su atractivo durante todo el año gracias a increíbles lugares como el Empire State Building, la Estatua de la Libertad, Broadway y Times Square, por nombrar solo unos cuantos. En verano se suceden los eventos, como Shakespeare in the Park y el NYC Pride, y los amantes de los deportes deben tener en cuenta que la temporada de béisbol se extiende hasta julio. Además, abundan todo tipo de celebraciones en torno al Día de la Independencia (4 de julio). 

Pero el invierno neoyorkino también tiene un encanto muy especial. Puedes elegir entre una visita anticipada para asistir al Desfile del Día de Acción de Gracias o esperar hasta principios de febrero para la Super Bowl. O mejor aún, puedes vivir la magia de la ciudad en Navidad: ir de compras hasta morir en Manhattan, sacar una entrada para el Radio City Christmas Spectacular o patinar sobre hielo en Central Park.

Temperaturas medias:
27° en verano, 7° en invierno

2. Barcelona

Hay tanto que hacer y disfrutar durante el verano barcelonés: la vitalidad de Las Ramblas, con sus mimos y artistas callejeros; las excursiones en autobús descapotable, con todas las paradas que desees; y, por supuesto, las magníficas playas diseminadas por toda la ciudad. 

Aunque se podría argumentar que la famosa arquitectura de Gaudí luce mejor bajo el cielo azul, en invierno también abundan los eventos. Para empezar, está la Fira de Santa Llúcia, el mercado navideño junto a la Catedral de Barcelona donde puedes ver espectáculos y comprar regalos únicos. Y no podemos olvidar dos importantes cabalgatas: la Cavalcada del Pare Noel a Sants, que normalmente se celebra a mediados de diciembre) y la Cabalgata de Reyes del 5 de enero. La semana anterior al comienzo de la Cuaresma se puede disfrutar de los Carnavales (o Carnestoltes) en casi todos los barrios: baile, coloridos disfraces, carrozas y mucha alegría.

Temperaturas medias:
27° en verano, 14° en invierno

3. Praga

Expresiones como "mágica" y "de cuento de hadas" definen Praga a la perfección. Podría decirse que el verano es la mejor época para apreciar sus principales atracciones, como los músicos callejeros en el Puente de Carlos, el famoso reloj astronómico de la Plaza de la Ciudad Vieja (otra vez en funcionamiento tras un muy necesario trabajo de restauración) o, en el colmo de la elegancia, un paseo en coche de caballos hasta el Barrio del Castillo. 

Pero al mismo tiempo, la capital checa es un destino de primera tanto para unas pintorescas navidades comom para una escapada romántica en Año Nuevo. El ambiente de paraíso invernal comienza el 5 de diciembre, víspera de San Nicolás, y dura hasta el Día de San Valentín en febrero. ¿Qué puedes esperar? Mercadillos, procesiones, puestos callejeros, ponche caliente y muchos coros y actuaciones en vivo; y, con suerte, también algo de nieve. Es el escenario perfecto para una escapada en pareja; y más aún si se reserva un glamuroso crucero con cena en un barco con fondo de cristal. En febrero se celebra la Feria de San Mateo, una de las más importantes y populares del país: montañas rusas, carruseles y más de 150 atracciones. Este festival, que se celebra desde hace más de 400 años, solo mejora con la edad.

Temperaturas medias:
24° en verano, 4° en invierno

4. Ámsterdam

Si bien todos conocemos los kilómetros y kilómetros de carriles bici que hay en la capital holandesa, es posible que no hayamos tenido en cuenta las playas y los hermosos parques de Ámsterdam, perfectos para mantener el bronceado en verano. Además, también en esta época del año (finales de julio, principios de agosto) se celebra el Orgullo, uno de los festivales LGBT más ruidosos y orgullosos de Europa. Por supuesto, la ciudad es una visita obligada durante la temporada festiva. 

La palabra que define a Ámsterdam en invierno es gezellig, que se traduce como cálido, familiar. Y para demostrarlo, solo hay que darse un paseo por los canales iluminados por luces de colores o tomarse un plato de snert (sopa de jamón y guisantes): puede no parecer muy apetecible, pero es perfecta para recuperar fuerzas después de pasar el día visitando los mercadillos navideños. Enero también está lleno de eventos, como el Festival de la Luz de Ámsterdam y el Día Nacional del Tulipán, mientras que febrero es el momento perfecto para una escapada con tu media naranja. ¿Qué tal un romántico crucero por los canales en San Valentín o un paseo por la ciudad en una bicicleta tándem?

Temperaturas medias:
20° en verano, 7° en invierno

5. Tel Aviv

En verano Tel Aviv gira en torno a la vida en la playa y los cuerpos bronceados. Si lo que buscas es un paseo marítimo animado y bullicioso, Acadia Beach es para ti; Banana Beach, por el contrario, está un poco menos concurrida. Y de noche puedes ver una película al aire libre en uno de los parques junto a la playa o disfrutar de la puesta de sol sobre la ciudad desde el bar de alguna azotea. Por otra parte, el clima ligeramente más fresco de invierno es perfecto para explorar la arquitectura de las Cruzadas del antiguo puerto de Jaffa, que también es el epicentro de las festividades de Navidad y Hanukkah en la ciudad.

Temperaturas medias:
30° en verano, 20° en invierno

6. Palermo

La capital de Sicilia disfruta del sol todo el año, incluso en enero: no te extrañe disfrutar de hasta 5 horas de sol al día. Si a ello añadimos que hay menos multitudes, el invierno es una excelente oportunidad para disfrutar de la gran cantidad de curiosidades históricas de la isla, desde antiguas fuentes y templos griegos hasta fuertes normandos y escalofriantes momias. Y como no hay que preocuparse por caber en el bikini o el bañador, uno puede relajarse y disfrutar de una porción extra de auténtica pizza siciliana o repetir postre y comerse un segundo cannolo. ¿Y en verano? Pues en verano se puede hacer todo lo anterior y, además, tomar el sol en la animadísima playa de Mondello, acercarse al islote de Ustica para estar más tranquilo o disfrutar de un espectáculo de marionetas en la Opera dei Pupi.

Temperaturas medias:
25° en verano, 16° en invierno

7. Berlín

Cuando comienza la época de Navidad, los espacios públicos berlineses se visten de fiesta y se iluminan para la ocasión. Los mercadillos navideños abundan, siendo uno de los más destacados el Winterwelt en Potsdamer Platz. Y si eres un apasionado amante del séptimo arte, tienes que visitar la ciudad en febrero, cuando se celebra la Berlinale, el Festival Internacional de Cine de Berlín. Para entrar en calor después de un paseo bajo la nieve, nada mejor que refugiarse en cualquiera de los magníficos museos de la Museumsinsel, la Isla de los Museos, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. 

El verano invita a descubrir el magnífico verde que abunda en los parques de la capital alemana. En Mitte destaca el Tiergarten, con los hermosos colores de sus tilos, robles y arces. En este espacio se encuentran también la famosa Columna de la Victoria y el zoo de Berlín. Cada agosto se celebra en Karl-Marx-Allee el Festival Internacional de la Cerveza, más de dos kilómetros de puestos de cerveza donde se sirven miles de diferentes tipos de cerveza acompañados por platos típicos alemanes.

Temperaturas medias:
20° en verano, 2° en invierno

8. París

En diciembre, las bajas temperaturas parisinas invitan a refugiarse en las lujosas tiendas decoradas con temática navideña, en especial la Galería Lafayette. La avenida de los Campos Elíseos también se ilumina de manera especial durante la época de fiestas navideñas. Si te gusta el fútbol en vivo y en directo, visita el Parque de los Príncipes, el estadio del París Saint Germain, para disfrutar de un encuentro de la Liga Francesa. 

El verano invita a recorrer el Parc des Buttes-Chaumont y los demás parques parisinos en una bici de alquiler, numerosas en la capital francesa. Y si el calor se vuelve agobiante, nada mejor que darse un buen chapuzón: te recomendamos la piscina Josephine Baker, una piscina flotante sobre el Sena "amarrada" al lado de la biblioteca François Mitterrand. Desde 1982, todos los 21 de junio, junto con el verano llega la Fête de la Musique, una celebración llena de sonidos que invade espacios públicos y centros culturales de la ciudad: su éxito y popularidad es tal que en 1998 se le dedicó un sello postal.

Temperaturas medias:
20° en verano, 5° en invierno

9. Londres

En Londres es posible sorprenderse durante todo el año gracias a su oferta diversa de actividades. Una ceremonia inaugura la época navideña con el encendido del árbol de Trafalgar Square, un regalo anual de la ciudad de Oslo. Igualmente, las luces iluminan de forma espectacular el London Eye y Oxford Street, la calle comercial por excelencia. Si viajas el 14 de febrero,¿qué mejor que disfrutar de una tarde romántica en Londres? Un musical en West End o una jornada de patinaje sobre hielo en el parque de atracciones Winter Wonderland en Hyde Park son excelentes planes para sorprender a tu pareja. 

En verano, las actividades siguen abundando: disfrutar de una obra de teatro de primer nivel en el Regent's Park Open Air Theatre o asistir a un partido del tenis del torneo de Wimbledon (uno de los más emblemáticos y emocionantes del mundo) que se celebra entre junio y julio. Finalmente, quienes busquen diversión, baile y mucho color no se pueden perder el Carnaval de Notting Hill: se celebra en agosto en las calles del barrio londinense de mismo nombre y atrae a miles de visitantes.

Temperaturas medias:
20° en verano, 6° en invierno

10. Milán

La época navideña se disfruta en Milán de manera especial en el mercadillo de la plaza del Duomo. Entre mágicas decoraciones es posible degustar un tradicional y auténtico panettone, delicia gastronómica propia de la ciudad de Milán. El invierno es también un momento ideal para refugiarse del frío en la Pinacoteca de Brera y admirar las obras más valiosas de Rafael o Caravaggio o recorrer el curioso Museo del Ilusionismo. 

Si visitas el hipódromo de San Siro en verano, encontrarás una hermosa arquitectura y una agenda de espectáculos internacionales de primer nivel. Esta época es también la mejor para organizar un pícnic en el Parque Sempione, con vistas al icónico Castillo Sforzesco, uno de los puntos de referencia de la ciudad que alberga hasta seis museos en su interior. Si la temperatura aumenta y el cuerpo te pide un chapuzón , en menos de dos horas en transporte público llegas al paradisíaco Lago de Garda. Su belleza y aguas cristalinas no tienen nada que envidiar a las mejores costas italianas.

Temperaturas medias:
25° en verano, 3° en invierno

11. Estocolmo

Los edificios angostos y coloridos del casco antiguo de Estocolmo se despiertan con el sol de junio, pero también brindan un paisaje romántico e inolvidable bajo la nieve invernal. En los meses más fríos, el Museo Vasa es el refugio perfecto para entrar en calor mientras descubres la historia del acorazado del mismo nombre y aprendes sobre la historia y la cultura suecas. En el parque Kungsträdgården se puede patinar sobre hielo entre diciembre y febrero y pasear por sus plazas. Y los esquiadores están de enhorabuena: en Hammarbybacken se puede esquiar en plena ciudad: ofrece pistas para todos los niveles y vistas panorámicas. 

El verano en Estocolmo es para vivirlo al aire libre. Una de las tradiciones suecas más características y queridas es la víspera del solsticio de verano: el día más largo del año, cuando el cielo nunca oscurece, se celebra en todo el país, pero uno de los mejores lugares para hacerlo es el parque y museo al aire libre de Skansen. Para pasar una tarde-noche verdaderamente divertida, tienes que acercarte al parque de atracciones Gröna Lund.. Y si viajas entre julio y agosto, podrás disfrutar del bullicio y color del Stockholm Pride.

Temperaturas medias:
19° en verano, -3° en invierno

12. Sevilla

Los meses más fríos son ideales para recorrer la ciudad sin aglomeraciones. El Archivo de Indias, el Alcázar y la catedral son algunos puntos que no puedes dejar fuera de tu itinerario, especialmente si tu visita dura pocos días. En diciembre, el mercadillo navideño de Nervión es un paseo obligatorio para comprar artesanías y regalos; y aunque pueda parecer curioso en el sur de España, las pistas de hielo se multiplican en esta época, así que aprovecha para poner en práctica tus habilidades con los patines. 

En los meses de verano la ciudad vibra en sus espacios verdes, como son el parque de María Luisa o el jardín de la Alameda de Hércules. En este último suelen programarse espectáculos musicales de diferentes estilos, especialmente por la noche. Al atardecer, los juegos y atracciones del parque Isla Mágica brindan adrenalina y diversión, además de una playa artificial y una piscina con olas artificiales. Por último, no dejes pasar la oportunidad de asistir a una de las funciones del cine de verano de Sevilla.

Temperaturas medias:
28° en verano, 11° en invierno

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