El Sol Nessebar Bay & Mare Resort es un encantador hotel de playa que ofrece vistas preciosas del mar y del pueblo de Ravda, rodeado por un maravilloso jardín. El famoso casco antiguo de Nessebar, conocido como la perla del Mar Negro, se encuentra a 20,5 kilómetros al norte del hotel. A una distancia de 3 kilómetros, los huéspedes encontrarán una gran cantidad de tiendas, comercios, bares, restaurantes y una animada vida nocturna. La región ofrece una interesante combinación de historia y naturaleza, con la playa a tan solo 30 metros de distancia.
El hotel, inaugurado en el año 2004, cuenta con 5 plantas y un total de 148 habitaciones, 16 de ellas suites. Además de un bonito hall de entrada con recepción abierta las 24 horas, ofrece una caja fuerte, servicio de cambio de divisa, un ascensor, varias tiendas, un quiosco, un pequeño supermercado y un salón de peluquería. En cuanto al aspecto gastronómico, el hotel dispone de una cafetería y un restaurante climatizado, con zona para no fumadores y tronas para los niños. También se ofrece servicio de habitaciones y aparcamiento en el hotel.
Las habitaciones están equipadas con baño con ducha y secador de pelo, balcón o terraza, teléfono de línea directa, televisión vía satélite o por cable, nevera, cama doble y aire acondicionado.
En el recinto exterior, los huéspedes encontrarán una piscina con zona infantil, un bar de aperitivos y una terraza para tomar el sol, dotada de tumbonas y sombrillas. Además, el hotel cuenta con un gimnasio para aquellos que deseen realizar ejercicio o mantenerse en forma.
La ubicación del Sol Nessebar Bay & Mare Resort permite a los huéspedes explorar el casco antiguo de Nessebar, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este pintoresco pueblo ofrece una amplia gama de iglesias antiguas, ruinas históricas y calles empedradas que invitan a pasear y descubrir la rica historia de la región. Además, a poca distancia se encuentra la bulliciosa ciudad de Sunny Beach, conocida por su animada vida nocturna, parques acuáticos y playas de arena dorada. Los visitantes también pueden disfrutar de excursiones en barco por el Mar Negro o explorar la naturaleza en el Parque Nacional Strandzha, que se encuentra a poca distancia en coche.
Los huéspedes del hotel tienen la oportunidad de disfrutar de la deliciosa gastronomía local en los restaurantes y tabernas cercanos, así como de explorar las tiendas y comercios para adquirir recuerdos únicos de su estancia en Bulgaria.