Curiosidad: la casa que da nombre a la playa es de los años 60 y perteneció a un pianista.
Rozando la frontera natural con el Parque Natural Cabo de Gata, el litoral de Mojácar se extiende hasta la localidad de Garrucha. En total, 17 kilómetros de playas de arena fina y aguas cristalinas por lo general poco concurridas y con Bandera Azul en su mayoría. Te descubrimos las mejores.
Desde Garrucha hasta Níjar, en el Parque Natural del Cabo de Gata, 17 kilómetros de costa avalan a Mojácar como uno de los destinos de sol y playa más populares de Andalucía. Las suyas son playas con Bandera Azul, de arena fina y aguas cristalinas para toda la familia. ¡Descúbrelas!
Menos de 400 m necesita la playa Cueva del Lobo para conquistar a quien decide visitarla con su arena oscura y cantos rodados, sus aguas transparentes y una orografía que permite un baño seguro con poco oleaje para los más pequeños. Se encuentra justo donde la Urbanización Pueblo Indalo, pero si hay una edificación que la ha marcado, ese ha sido el chalet color ocre que verás nada más llegar y que ha dado nombre a este recogido arenal que cuenta con Bandera Azul por todos los servicios que ofrece y su accesibilidad. Cuenta con zona infantil, duchas, hamacas y hasta aparcamiento gratuito y parada de bus cercana. ¿Qué más se le puede pedir a una playa?
Curiosidad: la casa que da nombre a la playa es de los años 60 y perteneció a un pianista.
Casi llegando a Garrucha encontramos una de las playas con mayor ocupación de Mojácar, la playa Marina de la Torre. Situada frente al antiguo Palacio de la Marina, está rodeada por la laguna del río Aguas –una zona protegida por su valor ecológico– y desde ella tienes unas bonitas vistas sobre el pueblo de Mojácar. Prepárate para casi un kilómetro de arena gris con todos los servicios, incluidos deportes náuticos, chiringuito y zona infantil. Hablando de los más pequeños, es una zona especialmente interesante para ellos, por la cercanía de un parque y porque es un lugar perfecto para buscar piedras con ellos –hay quien ha llegado a encontrar turquesas para abalorios–. Que no te extrañe ver algún que otro padre o madre en estos quehaceres.
Cómo llegar: En coche hasta el aparcamiento del Castillo Macenas, y desde allí, por la pista de tierra hasta el chiringuito Manaca.
La reconocerás por la enorme piedra con forma de boca abierta que parece «cantar» que hay en la orilla, en uno de sus extremos. La playa de El Cantal, otra de las más playas de Mojácar más populares, presume de una gran afluencia de gente que viene buscando sus aguas cristalinas, su oferta de ocio y restauración –apúntate el Mandala Beach Club– y unos servicios dignos de Bandera Azul. El hecho de encontrarse muy cerca del camping de Mojácar y su fácil acceso la hace aún más atractiva. Sin olvidarnos de su música en directo y del recoveco que hace su espigón, perfecto para familias con niños o para bañarse en los días de más oleaje.
Curiosidad: tiene una longitud de unos 900 m y 40 m de ancho.
Situado justo entre la playa de Cueva del Lobo y la última franja de playa urbanizada, conocida como playa de Venta el Bancal, este es un extenso arenal de arena fina y clara de unos 600 metros de largo por unos 60 de ancho que cuenta con el distintivo de Bandera Azul. Como tal, dispone de todos los servicios esperables, desde puesto de socorrismo, aseo, vestuario y duchas, hasta su propio canal náutico para la salida de hidropedales y catamarán. Se puede llegar a ella en coche o en bus, ya que tiene su propia parada de transporte público a pocos metros de la arena, y es una de las playas más populares de Mojácar.
Curiosidad: dicen que es una de las mejores playas de Mojácar para la práctica del bodysurf.
A un lado, la playa de la Cueva del Lobo, y a otro, la playa del Cantal. En medio, este arenal salpicado de cantos rodados de 400 metros de longitud y hasta 50 de ancho. Es la playa del Lance Nuevo, que lleva el nombre de la práctica pesquera que se realizaba antiguamente en la zona, y una de las de mayor ocupación de las playas de Mojácar. Resguardadas al norte por un espigón, sus aguas son limpias y tranquilas, y tienen un oleaje moderado. Se puede acceder a ella bien a pie, por el paseo marítimo que la recorre, o bien en coche y aparcar en una de las zonas de parking de los alrededores.
Curiosidad: desde sus aguas tienes unas vistas privilegiadas del pueblo de Mojácar.
Llamada así por su cercanía a la zona de El Palmeral, esta playa se encuentra a la altura de la desembocadura del río Aguas, y sus casi 800 metros de extensión se componen de una combinación de arena gris y grava. Es una playa tranquila concurrida principalmente por los que viven en las zonas residenciales de los aledaños, y tiene uno de los mejores accesos de la zona y cuenta con bastanets servicios, incluidos numerosos chiringuitos y hasta pistas de baloncesto, además de duchas y lavapiés, zona deportiva para niños y parada de transporte público. Sus aguas son poco profundas, lo que la hacen en una playa idónea para ir con niños.
Curiosidad: no dispone de servicio de alquiler de hamacas y sombrillas.
Esta playa aislada y semiurbana, de 600 metros de longitud y 50 metros de ancho, debe su nombre a la torre defensiva que la vigila desde la época de Carlos III. Suele estar muy poco concurrida, combina la arena gris, la roca y la grava, y está rodeada de un bonito entorno natural. Apenas irrumpe en el paisaje una reciente urbanización con campo de golf incluido, además de la torre-castillo que le da nombre. De hecho, es probable que la encuentres señalizada como playa del Castillo de Macenas por la carretera que lleva a Carboneras, a unos cinco kilómetros del núcleo urbano de Mojácar.
Curiosidad: la torre defensiva fue construida en el siglo XVIII.
Esta playa de gran afluencia, con Bandera Azul y dotada de todos los servicios, se encuentra justo donde antiguamente había un cargadero de mineral, de ahí su nombre. Tiene una longitud de 300 metros de largo y 70 de ancho, y la suya es una arena gris de grano medio. Para llegar a ella, hay que hacerlo en vehículo propio, ya que no cuenta con acceso en transporte público. Que no cunda el pánico, porque hay una zona de aparcamiento de más de 100 plazas –no vigilada– en las inmediaciones. Para que la ubiques, se encuentra cerca de una de las zonas residenciales más famosas de Mojácar, junto a la conocida como área de Vista de Los Ángeles-Rumina.
Curiosidad: es la playa que le sigue a la del Palmeral.
Cala Granatilla o playa de la Granatilla, es una playa naturista en la carretera de Mojácar-Carboneras que combina la arena con las formaciones volcánicas, de ahí su singular belleza. Su entorno natural está protegido, con lo que no encontrarás los servicios propios de otras playas urbanas, y se accede a ella por un cauce seco que, cuando llueve, tiene el peligro de inundarse. Es precisamente su aislamiento el que la hace una playa solo apta para aventureros que buscan un lugar tranquilo y virgen donde darse un chapuzón. Recibe su nombre de unas piedras, las «granates», que provienen de la vecina Sierra Cabrera.
Curiosidad: a pesar de su aislamiento, es tan pequeña que en temporada alta puede que no estés solo.
Para cerrar nuestro listado de las mejores playas de Mojácar te hablamos de esta cala también naturista más extensa que la de Granatilla –tiene un kilómetro de longitud– que combina la roca volcánica con la arena. Al igual que ocurre con la anterior, no dispone de equipamientos para proteger la naturaleza que la rodea. Hay quien la llama la playa «del elefante» por una roca que asoma de sus aguas. Junto a la del Sombrerico, son las dos playas más alejadas del pueblo de Mojácar, con lo que no te extrañe encontrarte gente practicando nudismo. Su belleza es tal, que ha sido escenario de películas como «La Isla del tesoro».
Curiosidad: se accede a ella caminando por la llamada Torre del Pirulico.
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