Direcciones: Desde el centro de la isla, tomar la carretera al Cap de Barbaria y girar a la derecha. Bus público L3.
En el mar Mediterráneo, a tiro de piedra de Ibiza, existe un paraíso llamado Formentera. La isla de Formentera recuerda a las postales del Caribe por sus playas de arena blanca y aguas azul zafiro. Unas vacaciones en Formentera, adonde solo se puede llegar en barco, son la escapada perfecta.
En la isla de Formentera, todo vale. Déjate llevar por el ambiente relajado y bohemio de la isla. Hay playas para todos los gustos: para familias con niños, playas nudistas, playas gays tranquilas… Busques lo que busques, Formentera es tu isla. Hay docenas de playas preciosas para descubrir.
Situada en la costa occidental de la isla de Formentera, Cala Saona se caracteriza por sus aguas cristalinas, tranquilas y poco profundas, perfectas para familias con niños. Se trata de un pintoresco enclave costero con mucho encanto: está rodeada de altos pinos, espectaculares acantilados rojos y salpicada de cobertizos de madera para las barcas. Cala Saona cuenta con un hotel del mismo nombre y en la zona hay varias cafeterías y restaurantes, por lo que resulta ideal para quienes busquen unas vacaciones fáciles y cómodas en Formentera.
Direcciones: Desde el centro de la isla, tomar la carretera al Cap de Barbaria y girar a la derecha. Bus público L3.
De todas las playas de Formentera, Ses Illetes es posiblemente la más famosa y suele aparecer en las listas de las más bonitas de Europa. Esta impresionante playa cuenta con 1,5 km de pura arena dorada y aguas cristalinas. Ocupa una larga lengua de arena que sobresale en la costa norte de la isla y está salpicada de reluciente coral rosa. No tiene mucha infraestructura, tan solo un par de restaurantes que sirven pescado fresco (a precios desorbitados), por lo que tal vez prefieras llevar tus propias bebidas y tentempiés. A Ses Illetes se la conoce como «la playa de la moda» de la isla de Formentera aunque, paradójicamente, muchos visitantes van vestidos como su madre los trajo al mundo. Ses Illetes es muy popular entre familias de la zona y la gente que viene de excursión desde Ibiza para disfrutar de unas vacaciones clásicas en Formentera.
Direcciones: Está en un parque natural. Se llega por carretera desde el puerto de La Savina o Els Pujols, o en el bus público L7.
Situada en la bella costa sur, Migjorn es la playa más larga de Formentera Ibiza, con nada menos que 5 km de arena blanca y prístina. Salpicada de calas intrincadas y zonas de rocas escarpadas, Migjorn alberga varias marisquerías y chiringuitos que, sorprendentemente, ofrecen unas puestas de sol impresionantes a pesar de estar orientados hacia el sur. Migjorn tiene varios puntos de acceso y cuenta con más de 30 hoteles y apartamentos de diferentes categorías.
Gracias a su inconfundible ambiente informal y por estar mucho más aislada que las playas del norte, Migjorn es la preferida entre quienes buscan privacidad. Se sabe que Bob Dylan la frecuentaba, y su local favorito, el Blue Bar, sigue siendo hoy uno de los sitios más populares de Migjorn para tomar algo.
Direcciones: Bus al puerto de Eivissa y ferry hasta Formentera. Toma un taxi o alquila una bici para llegar a Migjorn.
Ubicada en una calita idílica y diminuta, entre escarpados acantilados, Caló d'Es Mort es sin duda la más espectacular de las playas de Formentera. Esta joya oculta es uno de los secretos mejor y peor guardados de Formentera Ibiza. Solo se puede acceder por una escalera empinada y la playa se caracteriza por la encantadora ausencia de infraestructuras; una destartalada caseta hace las veces de vestuario improvisado. Está prácticamente intacta y sus aguas son de un cautivador azul turquesa, por lo que los amantes del buceo la visitan con frecuencia. Aparte de su impresionante belleza natural, poco más se puede decir de ella, pero eso forma parte de su irresistible encanto.
Direcciones: Ve a pie desde el parking más cercano a Caló d'Es Mort y baja por la escalera tallada en el acantilado.
La Platja de Llevant, que abraza el pintoresco Parque Natural de Ses Salines, solo mide 1500 m de largo, pero es bastante ancha. Vale la pena dar un paseo por ella para admirar esta obra maestra de la Madre Naturaleza. Los abundantes salientes rocosos y las suaves dunas de arena hacen de esta playa un paisaje inolvidable.
Hay un puñado de chiringuitos y restaurantes en el área, que puede estar bastante concurrida en los meses de verano. No obstante, quienes visitan esta parte de la isla de Formentera disfrutan de su aislamiento y privacidad, por lo que es un lugar muy popular entre los nudistas. Si buscas una playa gay bonita y tranquila, la Platja de Llevant de la isla de Formentera no te decepcionará.
Direcciones: Puedes ir en coche o moto. A pie, se puede llegar por las pasarelas de madera de la Platja de Sa Roqueta.