Un consejo: sube al mirador situado junto a la playa para contemplarla desde las alturas.
Algunas de las calas de Menorca están consideradas como de las más bellas del mundo. No es de extrañar, teniendo en cuenta que mezclan aguas cristalinas y turquesas con paisajes naturales repletos de singularidad. Mucho más que simples lugares en los que tomar el sol.
Por ello, nos disponemos a hacer un repaso de las mejores calas de Menorca. Algunas de ellas son bastante populares, mientras que otras están muy escondidas y garantizan extrema privacidad. Coge la toalla, el protector solar y el bañador y acompáñanos en este viaje.
Galdana es una de las calas más grandes de la isla. En concreto, dispone de más de 400 metros de arena dorada en los que colocar la toalla y la sombrilla. Además, cuenta con todo tipo de servicios. Ubicada en la zona occidental de la isla y a solo 23 kilómetros de Ciutadella y 36 de Maó (las dos principales localidades de Menorca), se accede cómodamente a través de las carreteras ME-1 y ME-22.
Un consejo: sube al mirador situado junto a la playa para contemplarla desde las alturas.
Esta es otra de las mejores calas de Menorca sur. Se localiza a 20 minutos a pie de Cala Galdana y se sitúa en mitad de un bello paraje natural. De hecho, está protegida y es prácticamente virgen. A su lado también se encuentra Cala Mitjaneta, su "hermana pequeña": son prácticamente idénticas. El único servicio existente es una explanada en la que aparcar el coche cuando tomes la salida en dirección a Ferrerías de la ME-1.
Un consejo: llévate comida y agua ya que no hay ningún tipo de servicio en las inmediaciones.
Probablemente, Cala Turqueta es la más conocida de toda la isla de Menorca. Sus aguas poseen un color azul turquesa muy intenso y se ubica en un lugar muy especial. De hecho, se halla completamente rodeada de pinos. Está muy bien cuidada y es prácticamente virgen. Sin embargo, debido a la afluencia de visitantes, cuenta con socorrista, baños y chiringuito. Se ubica en la zona sur de la isla y a solo 11 kilómetros de Ciutadella.
Un consejo: madruga si quieres coger un buen sitio porque se llena rápidamente.
La mayoría de los habitantes de Menorca recomiendan esta cala ubicada al norte de la isla. En primer lugar, porque está situada en un lugar bastante tranquilo y remoto. En segundo, porque posee un paisaje lunar único en toda la isla y prácticamente imposible de hallar en otro rincón de Europa. Cala Pregonda queda a 35 kilómetros de Ciutadella y a 33 kilómetros de Maó y se puede acceder a ella fácilmente en coche por la carretera ME-1.
Un consejo: lleva calzado cómodo: el aparcamiento más cercano está a 30 minutos a pie de la playa.
Vista desde el mar resulta prácticamente imposible imaginar cómo se puede llegar a Cala Morell. Posee una minúscula porción de arena y a su espalda descubrirás un frondoso bosque de pinos. Además, está flanqueada por acantilados con formas extravagantes en los que se han construido plataformas para tomar el sol. También se localiza en la parte norte de la isla, pero a solo 9 kilómetros de Ciutadella (forma parte de su término municipal). Llegarás a ella en 15 minutos en coche.
Un consejo: no pierdas la oportunidad de visitar la necrópolis de la cultura talayótica.
Esta cala, al igual que sucede con su hermana pequeña (Cala Macarelleta) es uno de los rincones preferidos por quienes practican nudismo en Menorca. Se encuentra en el sur de la isla, a medio camino entre Cala Turqueta y Cala Galdana. Cala Macarella es bastante pequeña y está rodeada de acantilados y pinos, por lo que garantiza un alto grado de privacidad. A sus dos aparcamientos habilitados para vehículos llegarás en solo media hora si viajas desde Ciutadella y en una hora si vas desde Maó.
Un consejo: evita las aglomeraciones visitando esta cala en barco.
Esta es otra de las calas escondidas de Menorca. De hecho, también se considera un paraje virgen y, por ello, carece por completo de servicios. Además, el aparcamiento más cercano está, aproximadamente, a 30 minutos a pie. Se ubica a medio camino entre Ciutadella y Maó: a unos 30 kilómetros de ambas ciudades a través de la ME-1 en el norte de la isla.
Un consejo: báñate con cangrejeras o escarpines ya que la orilla es bastante rocosa.
La zona de aparcamiento más cercana a esta cala se encuentra a 50 minutos andando. Eso sí, te aseguramos que merece la pena la caminata solo por disfrutar durante unas horas de la arena blanca y las aguas cristalinas y turquesas de Cala Escorxada. Además, apenas suele haber gente. Si vas en coche, toma la ME-1 en dirección a Ferrerías y, posteriormente, el desvío hacia la ME-20. Cuando llegues a Es Migjorn Gran, toma la carretera ME-18 y aparca junto a la urbanización Santo Tomás. Ahí empieza la ruta a pie.
Un consejo: si no te apetece caminar tanto, siempre puedes acercarte a ella en kayak.