No te pierdas: la playa de Boulders.
Nos disponemos a conocer la cara más idílica del continente africano, más allá de la sabana y los paisajes inhóspitos. Nos referimos a las islas más bellas y sorprendentes que hay en África gracias a unos parajes naturales sobrecogedores y a un rosario de playas que parecen surgidas de una ensoñación.
Los destinos de la mayoría de viajeros suelen ser bastante predecibles, pero lo que te proponemos aquí son opciones más exóticas que te cautivarán y que guardarás siempre en tu memoria. Síguenos en este repaso por 13 islas africanas paradisiacas que fascinan a todo aquel que las visita.
Posiblemente las islas Seychelles ocupen el trono de las islas africanas paradisiacas. Este exuberante archipiélago del océnao Índico, formado por islas que se alejan entre 480 y 1600 kilómetros del litoral africano, es una auténtica meca del ecoturismo y las actividades acuáticas, ya que cuenta con espectaculares playas para bucear, además de increíbles reservas naturales para explorar. Un destino ideal para el submarinismo y el esnórquel es la costa norte de Mahé, la mayor de las 115 islas (solo 33 están habitadas) que conforman el archipiélago. También es el territorio insular más urbanizado y el que concentra una mayor oferta turística, desde rutas de senderismo por su agreste interior hasta playas de ensueño.
No te pierdas: la playa de Boulders.
Nuestro consejo: los mejores alojamientos se encuentran en la costa oeste de Mahé.
Ubicada en frente de la costa de Tanzania, Zanzíbar es otro de esos maravillosos archipiélagos de islas africanas que nos hacen pensar en playas exóticas y espectaculares atardeceres. Unguja, su isla principal, es uno de los destinos obligados gracias a su interesante patrimonio histórico y cultural. Aunque el viajero no debe olvidarse de las más de 70 islas satélite que conforman este archipiélago; lugares alejados del ajetreo y bullicio de la capital, donde la naturaleza se conserva en estado puro. Las playas del norte de Zanzíbar son las mejores, además de ser la zona que concentra el mayor número de hoteles a precios muy asequibles. En definitiva, un destino ideal para disfrutar de unas vacaciones apacibles sin ninguna otra preocupación que protegerse del sol.
No te pierdas: la aldea de Nungwi y su maravillosa playa.
Nuestro consejo: adéntrate en el bosque de Jozani si te apasiona el turismo naturista.
Mauricio es otra de las islas africanas que también funciona como un gran reclamo turístico gracias a que atesora un sinfín de playas paradisiacas, vegetación a raudales y mucha, mucha tranquilidad. Sobre todo en la costa oriental, donde se conserva un entorno natural virgen a través de playas de arenas blancas y sedosas, hileras de palmeras tropicales y aguas cálidas de un precioso color turquesa. Sin duda, el escenario perfecto para unas vacaciones de ensueño. De hecho, es un destino turístico que se caracteriza por la calidad de sus hoteles. Y si deseas alternar los ratos de relax con actividades, nada mejor que recorrer alguna ruta de senderismo, practicar esnórquel o navegar en un kayak.
No te pierdas: la isla de los Ciervos, la auténtica joya del país.
Nuestro consejo: el regateo es costumbre en Mauricio, no pagues más de la mitad del precio inicial.
Situada al este de Madagascar, La Reunión es otra de esas islas africanas que perecen surgidas de un sueño. Alberga paisajes muy atractivos y variados, puesto que, además de playas con aguas cristalinas, hay mucha vegetación, bosques, cascadas, valles y volcanes. Menos conocida es la isla de Pemba, pero parte de su encanto radica en eso, ya que es un destino ideal para viajeros que buscan lugares con poca gente. Aquí podrás desconectar de todo, relajarte y sorprenderte con los colores que hay debajo de la superficie del mar practicando esnórquel. Mumbo es aún más particular, ya que se trata de una isla inhabitada a la que se puede acceder desde la península del cabo Maclear. Tan solo hay un complejo hotelero, pero es extraordinario. Al poner los pies en Mumbo, te dará la impresión de que estás en el paraíso.
No te pierdas: la cascada Grand-Mère (La Reunión).
Nuestro consejo: si estás en forma, disfruta de una travesía en kayak hasta Mumbo.
Se dice pronto, pero Nosy Be es el principal destino turístico de Madagascar. En realidad no es una isla, sino un archipiélago formado por una ínsula de gran tamaño rodeada de otras más pequeñas. Las opciones que ofrece este territorio insular son de lo más atractivas: broncearse plácidamente en una playa desierta o familiarizarse con la variedad de fauna y flora de Madagascar. Para ello, nada mejor que una visita al Parque Nacional Lobéké. Y los turistas más activos no deben desaprovechar la oportunidad de disfrutar del esnórquel en algunas de las pequeñas islas que conforman este mágico archipiélago. La isla de Djerba es otro precioso destino con infinidad de santuarios presididos por impresionantes minaretes. Se sitúa al sur de Túnez, y sus grandes reclamos son sus extensas playas de arenas doradas y aguas transparentes, sin olvidarnos de su capital, Houmt Souk, con sus mezquitas, zocos y casas encaladas. Concluimos este apartado con Mohéli, la más intacta y menos poblada de las islas Comoras, un paraíso playero de 290 kilómetros cuadrados que permanece grabado en la retina para siempre.
No te pierdas: el mercado de Hell-Ville (Nosy Be).
Nuestro consejo: prueba el pescado fresco que se sirve en la isla de Djerba.
Si viajas al recóndito archipiélago de Bijagós, te encontrarás un edén con una exuberante selva tropical y playas prístinas. Se trata de un conjunto de 70 islotes y 18 islas africanas situadas frente al litoral de Guinea-Bisáu, hogar de unas 30 000 personas con tradiciones únicas. También está repleta de vida silvestre, como el hipopótamo de agua salada y la tortuga marina gigante. Por su parte, las islas de Cabo Verde enamoran a todo aquel que las visita gracias a sus fabulosas playas de arenas blancas y aguas cristalinas. Estas se encuentran, sobre todo, en las islas situadas más al sur. La Isla de la Sal es la más visitada de Cabo Verde, un destino de ensueño para disfrutar de un increíble chapuzón y de diferentes actividades acuáticas. Y en la costa de Kenia, emerge Lamu, donde una tranquilidad inusitada hace que el tiempo discurra muy lentamente, mientras te asomas a balcones marimos privilegiados y te sumerges en espléndidas playas vírgenes de aguas irresistibles.
No te pierdas: Santo Antao (Cabo Verde), un paraíso para los amantes del senderismo.
Nuestro consejo: haz una excursión guiada en Jeep por la Isla de la Sal.
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