Imprescindible: dejarse asesorar por Rafa tanto en el menú como sobre la bodega, no falla.
Descubre la ciudad multicultural desde una perspectiva única: la de sus mejores fogones. Date con nosotros un paseo gastronómico por los mejores restaurantes de la ciudad manchega, siéntate a la mesa de verdaderos templos culinarios, de rincones con estrella y otros tantos tesoros solo aptos para los más exquisitos paladares.
Bajo la tutela de los hermanos Torres, con Rafa como responsable de sala y cara conocida de este clásico del circuito de mejores restaurantes de Toledo, el As de Espadas es garantía de calidad, excelente servicio y un recetario tradicional propio de las buenas mesas de siempre. Sirven tanto almuerzos como cenas, y suele estar bastante concurrido, así que mejor reservar. Su ubicación en el Paseo de la Rosa, muy cerca de la estación de AVE, lo convierte en blanco fácil tanto para lugareños –conocedores de su buen hacer; quien va, repite y se hace cliente fiel–, como para quienes llegan de fuera para conocer la ciudad.
Quienes ya han estado lo describen como una muestra del «showcooking» más intimista y familiar. Ubicado en el igualmente exclusivo Entre Dos Aguas Hotel Boutique, en la que fuera la antigua casa del maestro Paco de Lucía, ofrece un espectáculo culinario único en un ambiente recogido y acogedor. Del otro lado de la barra, el chef prepara originales platos de temporada con la mejor materia prima y el buen hacer de quien lleva despuntando en el panorama gastronómico toledano desde hace décadas. Sin olvidarnos del trato extraordinario del servicio de mesa y las conversaciones en torno al que en su día fuera dueño de esta casa, su música y su leyenda.
Todo un clásico entre los mejores restaurantes de Toledo. En La Orza, como la conocen los lugareños, la cocina regional de siempre se presenta de maneras inesperadas, siempre excediendo con creces las expectativas de sus comensales, quienes vuelven a este templo ubicado en mitad de la judería toledana una y otra vez. Recomendado por la Guía Michelin, su puesta en escena es coqueta y rústica, con una terraza idílica que da al corazón del barrio antiguo de Toledo, concretamente al Parque del Tránsito. Entre los favoritos de su propuesta gastronómica de «estilo libre», como ellos califican, cabe mencionar su lomo de orza, el rabo de toro o la perdiz deshuesada al estilo toledano.
Así se llama la nueva aventura gastronómica de un viejo conocido del circuito culinario toledano, Víctor Sánchez Beato, quien con el ya extinto «Locum» conquistara los paladares más exigentes. En la misma línea que «Entre Dos Fuegos», otra de sus casas, presenta un modelo de cocina en directo en la barra del Hotel Pintor El Greco, desde la que cocina para hasta 16 comensales conocedores de su dominio de los tiempos, amantes de una cocina elegante y viva en la que no faltan los productos de temporada y un recetario tradicional con nuevas interpretaciones. Alta cocina en pleno centro de Toledo, hecha en el momento y un espectáculo digno de admirar, ¿se puede pedir algo más?
Llegamos al ecuador de nuestro listado de mejores restaurantes de Toledo y lo hacemos a lo grande: mirando a las estrellas. Dos, en concreto, son las que tiene el restaurante homónimo del chef Iván Cerdeño. A la maestría a los fogones de uno de los reyes de la alta cocina de Toledo se unen el envidiable entorno en el que se encuentra el restaurante: en el Cigarral del Ángel. Por si no lo sabéis, los cigarrales son antiguas fincas señoriales situadas al otro lado del río Tajo, hoy convertidas en hoteles, restaurantes y exclusivas zonas de recreo. Como podrás adivinar, las vistas desde tu mesa serán cuanto menos bucólicas: un horizonte de cipreses y olivos con la silueta de Toledo como telón de fondo.
Fuera del recorrido turístico habitual, en el barrio de Buenavista, encontramos «la mejor croqueta de jamón del mundo», al menos así lo dictaminó el jurado de «foodies» de Madrid Fusión en 2019, al otorgarle tan distinguido galardón a este joven restaurante de buenas maneras, propuestas sorprendentes y una refinada sofisticación. El chef al mando de sus fogones busca, desde el profundo respeto por la cocina, sus tiempos y los mejores productos de temporada, encontrar los matices de cada ingrediente para, con mimo y pasión, hacerlos desembocar en una explosión de sabores, colores, y texturas que toman forma en la mesa con sorprendentes presentaciones. No dejes de probar sus croquetas, pero tampoco su «laing» casero, su yogur o su helado de queso.
Como era de esperar por su nombre, en este restaurante cerca de las famosas Puertas de Bisagra de Toledo se viene a comer el mejor marisco y pescado salvaje de la ciudad, acompañado, claro está, de los mejores vinos cuidadosamente seleccionados. Su cocina parte de materia prima selecta que conserva toda su frescura, sabor y olor, traída de los mejores lugares de España para servirlos en un ambiente recogido e íntimo, y una decoración en la que cada piedra, cada viga, cada detalle, tiene su razón de ser. Además de sus famosos mariscos, no te vayas sin probar sus originales arroces o sus carnes de corte japonés. Has leído bien, sí.
Hay restaurantes, como este, que directamente no necesitan presentación. Y si nos apuras, ni nombre. Lo toma de su ubicación: el número 24 de la calle Alfileritos, una de las más populares y concurridas de Toledo. Allí, este establecimiento presenta un concepto de cocina abierta «non-stop» cuya buena fama le precede. Ofrecen desayunos, cócteles, tapas y una carta que incluye propuestas tan exuberantes como «besamelas de perdiz con faisán y gambas al ajillo» o «bacalao confitado con muselina de ajo blanco» en una antigua casa toledana, con mesas que se declinan en torno a un patio tradicional. Sin duda el mejor entorno para disfrutar de una gastronomía atrevida y creativa.
El chef Adolfo Muñoz da nombre a un grupo hostelero del que forma parte este afamado restaurante, junto con otros refinados establecimientos en Toledo –y también en Madrid– como son el Hotel Boutique Adolfo o Casa Urbana Adolfo, además de una escuela de cocina homónima. Merecedor de dos Soles Repsol, la suya es una cocina sosegada que habla de un largo recorrido, de una dilatada experiencia a los fogones a lo largo y ancho del mundo, de un saber hacer, que le ha llevado a abrir diferentes locales también en la capital de España. Las materias primas, las elaboraciones cuidadas, los maridajes exquisitos y un trato de diez hacen de este lugar el restaurante indispensable para los amantes de la alta cocina de toda la vida.
Su fachada lo dice todo: «Vinos y cervezas Sucursal El Botero». Con la misma puerta de entrada que le viera nacer, esta taberna se presenta como una taberna de las de antes, ahora convertida en una sala en la que se sirven delicias de barra y mesa como el tartar de ciervo, las carcamusas al estilo Botero o los tacos de carrillera o de oreja de cerdo crujiente. Sin olvidarnos de una de sus propuestas estrella, la degustación de las «croquetas de Roberto». Su carta, menuda pero bien construida, ofrece platos tradicionales revisitados, pero también recetas irreverentes que toman los productos de la tierra como punto de partida indispensable. Imprescindible también dar cuenta de su reconocida selección de vinos, licores y espirituosos varios.