Norte de Tenerife: Lago Martiánez y Puerto la Cruz

Entre las miles de actividades que puedes realizar en Tenerife, en esta ocasión queremos sugerirte dos que se alejan de las típicas de sol y playa. 

En Lago Martiánez, orgullo del Puerto de la Cruz, podrás seguir disfrutando del mar, pero de una forma diferente: rodeado de arquitectura tradicional canaria en un entorno con elementos de la flora autóctona y originales esculturas. 

En Puerto de la Cruz tendrás la oportunidad de tomarte un respiro alejado de los turistas y vivir una verdadera experiencia viajera. Te recomendamos perderte entre sus casas de estilo colonial con bellos balcones y sentarte en alguna de sus plazas.

Lago Martiánez

El Lago Martiánez es un parque acuático único de visita obligatoria. Ubicado a los pies del Atlántico, es una irresistible invitación para desconectar y tomar el sol arrullado por el murmullo de las olas.

El parque cuenta con siete lagos de agua salada (uno por cada isla canaria) , cascadas, palmeras y un lago artificial de 33 000 metros cuadrados. Diseñado por César Manrique, el renombrado artista lanzaroteño, al contemplar el lago central se tiene la sensación de encontrarse ante una obra de arte, y es que Manrique supo captar magníficamente la esencia del archipiélago en cada una de las creaciones de este parque acuático.

Lago Martiánez es un complejo de ocio perfecto para toda la familia: cuenta con restaurantes, chiringuitos (hasta con un casino, desde 2006) y espacio para relajarse (con tumbonas y sombrillas) los mayores y divertirse los más pequeños. A solo 30 minutos en coche de Santa Cruz de Tenerife, es una opción fantástica para pasar un día de sol y mar si te alojas en la capital tinerfeña.

Puerto de la Cruz

Si durante tu estancia en Tenerife el cuerpo te pide un chute de cultura e historia, dirígete a Puerto de la Cruz. Aunque se trate del municipio más pequeño de Canarias, atesora un amplio patrimonio histórico-artístico, reflejo de su prosperidad comercial a lo largo de los siglos.

Date un paseo desde el centro hasta el puerto atravesando toda la ciudad y descubre, por ejemplo, el museo al libre Puerto Street Art o la Antigua Casa de la Real Aduana, el edificio más antiguo de la localidad. Al final del recorrido llegarás a la Batería de Santa Bárbara, fortaleza del siglo XVIII con espectaculares vistas nocturnas.

Y si durante tu deambular te entra hambre y necesitas reponer fuerzas, hazlo en alguno de los muchos guachinches que encontrarás en la ciudad. Los guachinches son restaurantes o tascas típicas del norte de la isla especializados en comidas caseras y vinos de la zona. Cada uno de ellos es el fiel reflejo del orgullo de los tinerfeños por su isla y sus costumbres, por lo que si buscas un lugar auténtico, tienes que comer en uno de ellos.

También te podría interesar

Encuentra el destino ideal

2 adultos, 1 habitación
PRECIO MÍNIMO GARANTIZADO

Síguenos en