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Rough Guides
Solo los muy inexpertos podrían tachar a Ibiza de poco más que paraíso para fiesteros. Por el contrario, la isla es uno de los rincones más cosmopolitas y atractivos de España: próspera, segura de sí misma, con un patrimonio fascinante y una vibrante escena musical autóctona de alcance e influencia mundiales.
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Los locales y las discotecas están ampliando sus horizontes: el grime, el rap y el UKG cada vez tienen más protagonismo, al igual que el funk y la música disco, en lugar de los habituales house y techno. Además, las fiestas de día, en piscinas y clubes de playa, desafían con su programación a los clubes nocturnos de antaño.
Los sitios más bonitos para poner la toalla son las calas escondidas de Ibiza. Portitxol ofrece una de las vistas más espectaculares de la isla: una cala de guijarros de 50 metros de ancho y forma de herradura, salpicada de gigantescas rocas y rodeada por diminutas cabañas de pescadores de piedra y madera, todo ello enmarcado por un monumental telón de fondo de acantilados que parecen separar la bahía del resto del mundo.
Otra playa muy atractiva es la de Cala d'Hort, en el extremo suroeste de la isla, con su preciosa y tranquila orilla de arena y guijarros y tres estupendas marisquerías.
Recomendación: únete a la multitud una tarde en Cala Benirrás, al norte, donde la gente se reúne para ver espectaculares puestas de sol y escuchar los tambores todos los domingos.
Este extravagante y artístico hotel, dirigido por el equipo de Ibiza Rocks, acoge algunas de las mejores fiestas de la isla: no hay nada más cool que pasar aquí una noche sin preocupaciones.
Este legendario establecimiento presume de su legado rockero y glamuroso: todo el mundo, desde Grace Jones hasta Bon Jovi, se ha alojado aquí; y sigue atrayendo muchas caras conocidas que se juntan alrededor del bar de la piscina, famoso por aparecer en el vídeo Club Tropicana de Wham.
DJ Harvey tiene una residencia en Pikes y el popular grupo de funk, soul y disco Melon Bomb actúa regularmente durante todo el verano.
Recomendación: aunque las fiestas son gratuitas, tienes que apuntarte en la lista de invitados para poder entrar en pikesibiza.com/es/.
Las Dalias es una verdadera institución en Ibiza desde hace años. Y aunque la primera imagen que nos viene a la cabeza es la de un mercadillo, Las Dalias es mucho más: se le podría considerar un mini festival que alberga bares, restaurantes, puestos de comida callejera y, por supuesto, tenderetes de todo tipo; su clientela es igual de ecléctica, mezcla de turistas, hippies e ibicencos.
Los sábados, hay mercado durante el día; en verano, también hay mercado nocturno; y todo tipo de eventos semanales, como Namasté, la noche temática hindú de los miércoles, con música en vivo y bailarines; o como los conciertos de los jueves y los domingos ácidos, tan psicodélicos como suenan, con DJs invitados, bandas en vivo y performance.
Recomendación: para reponer fuerzas, acércate a La Jaima, un pequeño oasis de temática marroquí que sirve falafel, hummus y auténticos kebabs.
El corazón de la escena LGBTIQ+ de Ibiza es la Calle de la Virgen, una histórica calle portuaria repleta de pequeños bares, restaurantes y cavas (y el ocasional sex shop).
A pesar de su, quizá, poco apropiado nombre, la Calle de la Virgen es una de las más salvajes de la isla. De día es una calle de aspecto normal y corriente, pero por la noche se transforma en un oscuro callejón consagrado al hedonismo.
Según la recorremos de oeste a este, la calle se va llenando de gente y se vuelve más bulliciosa, estrechándose hasta los apenas dos metros de ancho que mide al final, y donde se agolpan las drag queens, los y las gogós y cuerpos de músculos perfectamente definidos.
Recomendación: si vas a salir, échate la siesta: en la mayoría de los bares la marcha no comienza antes de medianoche.
Además de zapatos de fiesta, acuérdate de meter las botas en la maleta. Aunque el senderismo no entre en tus planes, no sabes lo que te pierdes si no te atreves a probar algo nuevo aparte de playas y bares. Y más aún en la actualidad: todas las rutas de senderismo acaban de ser señalizadas y mapeadas para facilitar aún más las caminatas.
Santa Agnès es uno de los tramos de costa más pintorescos de Ibiza, y la mejor forma de explorarlo es recorriendo el sendero que atraviesa escarpados acantilados, campos de cultivo y pinares.
Este paseo circular (4,5 km/2 horas desde Santa Agnès; 3 km/1,5 horas desde el restaurante Las Puertas del Cielo) explora remotos paisajes costeros a lo largo de altos precipicios y a través de densos bosques, y permite (si se es lo suficientemente ágil para bajar por las rocas) darse un chapuzón en el mar.
Recomendación: el restaurante Las Puertas Del Cielo, cerca del cabo de Cap Negret, para comer con vistas al mar.
Dale al remo para alcanzar una cala como ninguna otra, Sa Pedrera, también conocida como Atlantis, en la reserva natural de Cala d'Hort. Y en el trayecto también podrás contemplar otro de los puntos de referencia de Ibiza: el legendario triángulo gigante de la roca de Es Vedrà.
La piedra de Atlantis se utilizó en la construcción de las magníficas murallas de la ciudad de Ibiza y gran parte de esta antigua cantera ha sido tallada por los hippies con imágenes místicas: rostros de nariz chata que se asemejan a dioses mayas, garabatos abstractos y grafitis.
En el borde del promontorio hay una maravillosa talla, parcialmente pintada, de una reina parecida a Cleopatra. Lo mejor de todo es que las brillantes piscinas naturales, teñidas de índigo y esmeralda, añaden una dimensión etérea a la escena.
Puedes organizar la salida por tu cuenta, como parte de tu escapada a Ibiza, o unirte a una excursión guiada con Ibiza Kayak con salida desde Cala d'Hort.
Recomendación: no encontrarás ninguna sombra, así que asegúrate de llevar agua, protector solar y un gorro.
Como hogar espiritual de la música house que es, durante los meses de verano en Ibiza se puede bailar con los principales DJs del mundo prácticamente todas las noches.
El precio de las entradas oscila entre 25 y 60 euros (intenta conseguir un pase de invitado en uno de los bares del puerto) y el horario de apertura suele ser de medianoche a las 6 de la mañana; puedes consultar la programación y el calendario de fiestas en ibizaspotlight.com.
Pachá es una de las mejores experiencias discotequeras; de hecho, es, probablemente, una de las mejores cosas que puedes hacer en Ibiza. Los clubbers se divierten en las terrazas que rodean las paredes encaladas de esta antigua finca, enmarcada por palmeras iluminadas.
Convertida en un imperio mundial, la isla sigue siendo el cuartel general de esta franquicia de baile fundada en la elegancia del estilo balear y que recibe a los mejores DJs del mundo, como Pete Tong y Solomun.
Recomendación: súbete al Discobús (desde finales de mayo a principios de octubre) para trasladarte a las principales discotecas desde la ciudad de Ibiza.