El metro de Barcelona es rápido, fiable y con aire acondicionado, todo lo contrario al de Londres. Antes de entrar en el metro, los ferrocarriles o los trenes de cercanías, asegúrate de comprar una tarjeta T-Casual, que tiene 10 viajes (cuesta unos 11€) para tener acceso a todas estas alternativas de transporte público. Además, puedes compartirla con más personas y es una forma más práctica y económica de utilizar la red de transportes de Barcelona.
Otra opción es la tarjeta Hola BCN!, que ofrece acceso ilimitado al transporte público de la capital por un período de tiempo limitado. Un pase de dos días, por ejemplo, te costará tan solo 15 €.
El metro en Barcelona es probablemente la manera más rápida de moverse por la ciudad, ya que circulan trenes cada cinco minutos. Además, dispones de 8 líneas diferentes y más de 150 estaciones que lo convierten en un medio de transporte muy completo: hay pocos rincones de la ciudad en los que no tengas a mano una estación. Otra de las ventajas, sobre todo si eres un ave nocturna, es que los sábados y domingos el metro de Barcelona funciona sin interrupción.
Si lo de ir bajo tierra no te atrae demasiado, dispones de una alternativa más panorámica: la red de autobuses. Es una buena manera de conocer la ciudad mientras te desplazas por ella cómodamente. Por ejemplo, si escoges una de las líneas que atraviesan L’Eixample, tendrás la oportunidad de ver lugares emblemáticos como la Sagrada Familia y la Casa Batlló. El autobús también recorre la línea litoral y es una muy buena opción para disfrutar de una jornada de playa y descubrir las diferentes opciones de baño que te ofrece la ciudad.
Si bien no te recomendamos coger el autobús durante las horas de tráfico más intenso (entre las 7 y las 9:30 horas y las 17 y las 20:30 horas), en el resto de franjas horarias puede ser una muy buena alternativa al metro. Barcelona es una ciudad que se mantiene en activo las 24 horas y también lo es su red de autobuses. No en vano, esta es la única opción que te queda para moverte de madrugada por la ciudad los días entre semana. Para desplazarte de noche, busca los autobuses amarillos (nocturnos), no los rojos (diurnos). Tienen una frecuencia de entre 20 y 30 minutos y están disponibles toda la noche.
Somos conscientes de que tomar el autobús en una ciudad extranjera puede resultar un poco frustrante, por lo que a veces es más conveniente la opción de los autobuses turísticos. Recorren tres rutas diferentes con visitas guiadas que te llevarán por los lugares más importantes de la ciudad. El Barcelona Bus Turístic es tu mejor opción para descubrir la urbe en un tiempo récord y hacerte una idea de dónde están los lugares que no deberías perderte durante tu visita.
No es tan omnipresente como el metro o los autobuses. Los tranvías de Barcelona únicamente recorren dos partes de la ciudad: el suroeste en dirección a L’Hospitalet de Llobregat y el norte en dirección a Badalona. Debido a estas limitaciones es bastante probable que no uses mucho este medio de transporte durante tu estancia, aunque la línea de Badalona es muy interesante si vas a visitar el Parc del Forum para darte un baño, si eres aficionado a los deportes acuáticos y si te interesan eventos musicales tan importantes como el Festival de Música Clásica o el Primavera Sound, a finales del mes de mayo.
Si te apetece conocer la ciudad un poco más en profundidad, ¿por qué no cambias las cuatro ruedas por tan solo dos? Barcelona es una urbe amable con los que pedalean y cuenta con una red de carril bici de más de 200 kilómetros. Encuentra el terminal Bicing más cercano, ¡están repartidos por toda la ciudad! Además, hay muchos lugares en los que puedes alquilar una bicicleta que se adapte a tus exigencias como ciclista. En Barcelona Biking tienes bicis urbanas, de montaña o de carretera que se alquilan por horas o por días. Otra opción interesante es la de Born Bike, con alquiler de bicicletas y recorridos guiados de dos horas por apenas 6 €.
Y si te apetece algo un poco diferente, ¡pásate al scooter eléctrico! Es otra alternativa ecológica con la que recorrer la ciudad. En empresas como JetScoot y Yes Rent te los alquilan por horas.
Entre Montjuïc, el parque nacional de Collserola y la montaña del Tibidabo, a Barcelona no le faltan zonas turísticas de altura y con unas estupendas vistas sobre la ciudad. El acceso a todo ellos se puede realizar a través de teleféricos o funiculares. Aprovecha tus vacaciones para innovar en lo que a temas de transporte se refiere.
Ya hemos hablado largo y tendido sobre el tema del transporte público en Barcelona, pero nos hemos olvidado de la opción más básica: caminar. Barcelona es una ciudad sumamente transitable con áreas prácticamente peatonales en su totalidad como El Raval, Ciutat Vella, Poble-sec, el barrio judío y el centro histórico. El distrito del Gótico únicamente se puede explorar a pie y de hecho esta es la mejor manera de contemplar toda su riqueza arquitectónica. Además, subido en un autobús no tendrás la oportunidad de hacer paraditas en los bares ¿verdad que no?
Solo hay dos aspectos a tener en cuenta a la hora de patear Barcelona. Por un lado está el del calzado cómodo, por ejemplo, las típicas zapatillas con las que saldrías a correr. Por otro, el del agua. En Barcelona el calor puede llegar a ser asfixiante, y estar de paseo a altas temperaturas no sería muy agradable sin una buena hidratación. Y si no confías en tus dotes de orientación para recorrer la ciudad, únete a un tour organizado y deja que sea otro el que se encargue de guiarte. No siempre es imprescindible, pero si reservas online, mejor que mejor.
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