6 razones para viajar a Australia

Australia es uno de esos países que casi nunca se ponen sobre la mesa cuando estás hablando con tu pareja, familia o amigos para planear las próximas vacaciones. Menos aún si se trata de una simple escapada. Para los habitantes de Europa Occidental, Australia es un lugar remoto, (casi) desconocido y donde habita un gran número de especies de venenosas que pueden acabar con tu vida.

El aislamiento y la tardía colonización de Australia le han convertido en un país muy distinto a la mayoría. Aún a día de hoy, la mayor parte del territorio australiano parece pendiente de civilizar, lo que le da un encanto difícil de encontrar en un mundo tan globalizado como el actual.

Sí, son muchas horas de vuelo, no es un país barato y seguro que se te ocurre alguna pega más, pero te aseguramos que visitar Australia te aportará una experiencia vital inolvidable.

  1. Los paisajes naturales
  2. La fauna
  3. Los mejores viajes por carretera del mundo
  4. La aventura
  5. Las ciudades
  6. Los australianos

1. Los paisajes naturales

Australia es propiedad de la Madre Naturaleza. Así. Sin más.Las condiciones climáticas y orográficas del país han hecho que el ser humano quedara confinado a vivir, principalmente, en áreas costeras. En estas zonas se concentran el mayor número de ciudades australianas, quedando un territorio vastísimo en manos de la naturaleza. Y ella se ha encargado de darle una forma bellísima a sus posesiones.

En Australia encontrarás un sinfín de Parques Naturales formados por montañas, bosques, selvas, desiertos, ríos, lagos, islas: la gran roca de Uluru, aislada en el centro del país; Fraser Island y la Gran Barrera de Coral; el bosque impenetrable de las Blue Mountains, cercanas a Sídney; las largas playas desiertas de la costa oeste….

Conducirás por carreteras que te dejarán sin aliento, como la famosa Great Ocean Road. Un recorrido de 250 km por la costa cercana a Melbourne, en el que verás koalas en los eucaliptos antes de maravillarte con las formaciones calizas abandonadas en el océano, conocidas como los Doce Apóstoles.

Un paraíso para los amantes de la naturaleza.

2. La fauna

Australia ha tenido un desarrollo vital muy distinto al de otras regiones del mundo. Solo los aborígenes la poblaron durante largos siglos, dejándola fuera de la modernización occidental hasta bien entrado el siglo XVIII.Así, durante milenios medraron y prosperaron especies de animales únicos en el mundo. Con las principales poblaciones humanas confinadas a las costas, Australia sigue siendo territorio animal.

Por sus tierras campan a sus anchas los saltarines canguros, los emus, los achuchables koalas, pero también los dingos, fieros cocodrilos, serpientes de todo tipo, arácnidos, wombats, monos y, cómo no, el famoso diablo de Tasmania.

En sus aguas, los tiburones se adueñan de unos fondos marinos donde puedes encontrar prácticamente de todo. Bucear en la Gran Barrera de Coral es una experiencia que no se olvida, ni la sensación de acariciar a varios koalas en estado salvaje o correr tras una manada de cuarenta o cincuenta canguros saltando como posesos.

Y recuerda una máxima importante: tú eres el extraño en su territorio. No al revés.

3. Los mejores viajes por carretera del mundo

Si hiciéramos un ranking con los mejores países para recorrer en coche, sin duda Australia y Nueva Zelanda alcanzarían el podio.

En ambos casos, mejor que un coche, es recomendable alquilar  una autocaravana. Llevar la casa a cuestas proporciona una libertad total para dormir en lugares de belleza insólita. Además, en el caso de Australia, habrá lugares en los que no encuentres un pueblo (y mucho menos, una pensión) en 400 o 500 km a la redonda.

Te recomendamos dos viajes por carretera: en el sureste del país, con salida desde Sídney a través de las Blue Mountains y recorriendo la Great Ocean Road antes de acabar en Melbourne; y en la deshabitada costa oeste, partiendo de Perth hacia el norte, hasta alcanzar Monkey Mia: largas rectas de asfalto horadan la tierra roja salpicada de arbustos, con desvencijados carteles anunciando que no encontrarás ninguna gasolinera en los próximos 400 km. Recuerda extremar las precauciones y evitar conducir de noche.

4. La aventura

Leyendo los tres puntos anteriores, seguro que no te quedará la menor duda de que Australia es un lugar ‘diseñado’ para la aventura.

Animales salvajes (algunos de ellos, realmente peligrosos); una naturaleza exuberante y diversa que te lleva a condiciones extremas; carreteras que se adentran en territorios perdidos de la mano de cualquier dios. El grado de aventura lo eliges tú. Sin embargo, debes tener cuidado: no estás en el campamento de verano de la sierra cercana a tu casa. Prudencia y a disfrutar de una aventura que, probablemente, no vuelvas a  vivir en otros lugares.

5. Las ciudades

Sí, en Australia también hay grandes ciudades. Todas ellas son muy cosmopolitas, gracias a que se han ido forjando como resultado de la inmigración: Sídney y Melbourne, en la costa este, y Perth, en la oeste.

El centro de Sídney está ocupado por altos edificios de grandes empresas. Sin embargo, la combinación de los mismos con los grandes parques, el jardín botánico, las playas y la famosa Bahía de Sídney (con su emblemática Opera House) crean una ciudad muy agradable. Además, tiene una marcha impresionante.

Melbourne es el centro industrial de la costa este y tiene un gran protagonismo, también, en el campo deportivo (el deporte es fundamental en la vida de los australianos). Aquí se disputa el Gran Premio de Fórmula 1 y el Open de Australia de tenis, entre otros eventos. La ciudad está muy viva, con una gran cantidad de inmigrantes europeos y restaurantes y bares de gran calidad.

En cuanto a Perth, parece un oasis de cemento en el sur de la costa oeste. Es un importante centro financiero y un buen punto de inicio para cualquier aventura o viaje por esta costa.

6. Los australianos

Y, por supuesto, Australia está llena de australianos. Y eso es bueno. El hecho de que Australia sea una nación relativamente joven y que la gran mayoría de la población esté compuesta por descendientes de inmigrantes de las más diversas partes del mundo, ha forjado en el australiano un carácter abierto y amigable, ayudado, cómo no, por un buen clima.

Además, son gente deportista y alegre, que gusta de la vida al aire libre. Casi todos practican el surf, buceo, ciclismo... O todos ellos a la vez. Si te juntas con australianos, nunca dirán que no a una buena barbacoa regada con una fuente inacabable de cervezas. En algo se tenía que notar la colonización inglesa: son grandes bebedores.

No dejes que la lejanía te impida descubrir este maravilloso país, tan diferente a los demás que dejará huella en ti. Si haces tu reserva con tiempo seguro que encuentras vuelos a buen precio.

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