Los lugares más especiales de Sicilia

10 ciudades e islas de Sicilia que hay que visitar  

La isla de Sicilia es un universo de belleza, cultura y autenticidad. Es un placer sumergirse en los escenarios y las tradiciones de la capital, Palermo, asombrarse con localidades que conservan vivo su pasado, como Noto, y deleitarse con la vida relajada y costera de lugares como Cefalú. Estas tres ciudades figuran entre los 10 destinos de Sicilia que tienes que visitar al menos una vez, aunque redescubrirlos es siempre una idea genial. Te enamorarás de las maravillas que te esperan en ellos, así que empieza a trazar tu itinerario y disfruta de tu próximo viaje a Sicilia desde ya.

1. Palermo, multicultural con alma bohemia

Palermo es una mezcla de antiguas y distintas culturas, callejuelas canallas que desembocan en iglesias magníficas, palacios, plazas, fuentes, puerto, bulliciosos mercados, mar Tirreno, gente cercana y mucha cultura. La capital de Sicilia te atrae con su singularidad y te invita a caminar para descubrir a pie su majestuosa catedral, el soberbio Teatro Massimo, el estilo árabe del impresionante Palacio de los Normandos, con la Capilla Palatina, y el más perfecto estilo barroco en la intersección Quattro Canti. No puedes dejar de visitar el mercado de Ballarò, evocador de un zoco, pues en su organizado caos es donde bulle la verdadera esencia palermitana. Y a solo 15 km de la ciudad encontrarás la maravillosa Catedral de Monreale.

Sugerencia: si te van las emociones fuertes, visita las catacumbas del Convento de los Capuchinos y sumérgete en el encanto de lo macabro. 

2. Catania, la antigua Katane griega

La larga vida de Catania es evidente en construcciones como el Odeón, el anfiteatro y los restos del foro, además de sus testimonios bizantinos, árabes, normandos, suevos y aragoneses. Es un placer perderse por sus calles y descubrir la Piazza del Duomo, con la estatua de piedra volcánica de un elefante, símbolo de la ciudad y la catedral de Santa Ágata, el Teatro Bellini, el Mercado del Pescado y la Via Etnea, desde donde se aprecia el volcán Etna en todo su esplendor. ¿Sabes que se puede ascender hasta sus cráteres? Puedes hacerlo a pie o, para los más perezosos, en tren panorámico o todo-terreno.

Sugerencia: en este caso, es gastronómica: tienes que probar la pasta alla Norma, los arancini y, de postre, las olivette di Sant'Agata. 

3. Siracusa y la isla de Ortigia

Bañada por el mar Jónico, Siracusa abarca una zona moderna y un encantador casco antiguo, asentado en la isla de Ortigia. En esta isla todo es atractivo, desde la plaza del Duomo, el puerto, el jardín de Aretusa, con su hermosa fuente, y la playa de Cala Rossa. Además, te cautivarán el Castello Maniacce, la Fuente de Diana y los templos de Atenea y de Apolo, del cual solo quedan restos. Destina tiempo a visitar el notable parque arqueológico de Neapolis en la zona moderna, para admirar su anfiteatro romano, el teatro griego y la Oreja de Dionisio.

Sugerencia: excursión de un día (a menos de 50 km de Siracusa) a la necrópolis de Pantálica, Patrimonio de la Humanidad: 5.000 tumbas que datan desde el siglo XIII al siglo VII a. C. 

4. Taormina y la dolce vita

Un "paraíso en la Tierra", así definió Goethe a Taormina, ciudad que ha conquistado a muchísimas celebridades, entre ellas Audrey Hepburn y Elisabeth Taylor. Pasear por las calles empedradas de esta bellísima localidad es respirar su glamour. Sus playas son espléndidas, bañadas por un mar tan azul que emociona. La más cercana al núcleo urbano es Mazzarò, ideal para descansar, mientras que la playa de Giardini Naxos atrae a quienes adoran practicar deportes acuáticos, desde kayak a windsurf y submarinismo. Anímate y sube los 300 escalones que conducen a la Virgen de la Roca: contemplarás unas vistas increíbles.

Sugerencia: un día de playa en Isola Bella, desciende caminando y regresa en funicular al centro; y disfruta de su museo y sus aguas.  

5. Islas Eolias y su belleza surrealista

Las siete islas Eolias son la prueba de que el Mediterráneo aún conserva lugares exóticos y capacidad de asombrar. Declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, presumen de una tentadora oferta que incluye naturaleza, historia, cultura y gastronomía, además de playas, silencio y volcanes. Estos gigantes regalan postales impresionantes, como las fumarolas de Stromboli, y aguas termales, como las de la isla Vulcano. Te esperan también allí la animada Lipari y las fascinantes Salina, Panarea, Alicudi y Filicudi, islas coloreadas por rocas, piscinas naturales verdeazuladas y exuberante vegetación mediterránea.

Sugerencia: visita el castillo y el Museo Arqueológico Eoliano de Lipari para admirar su rica colección de terracotas y modelos de máscaras de comedia griega. 

6. Noto, la deslumbrante ciudad barroca

¿Sabías que varios capítulos de la serie de El comisario Montalbano se rodaron aquí? Todo el pueblo parece una puesta en escena, ya que es un tesoro del barroco tardío y deja boquiabiertos incluso a los viajeros más exigentes. Los sitios destacados, como iglesias, plazas y alucinantes fachadas barrocas, flanquean su calle principal, reposada y bonita. Detente a admirar la Porta Reale, la iglesia de San Francisco de Asís, la catedral de San Nicoló, la iglesia de San Carlo y la Plaza del XVI de Mayo, que pone fin a la tranquilidad con su animado ambiente. Todo te va a encantar.

Sugerencia: completa el triángulo barroco siciliano visitando las ciudades de Ragusa y Módica, ¡y prepárate para subir escaleras! 

7. Agrigento y la antigua ciudad de Akragas

Al primer vistazo, podría parecer que Agrigento carece del encanto tradicional de otras ciudades sicilianas pues abundan las construcciones modernas y está cerca de la autovía. Sin embargo, su casco antiguo te hace cambiar de opinión, ya que presume de una arquitectura impresionante. Visita la Chiesa di Santa Maria dei Greci, para contemplar su patio y los frescos del siglo XIV en el interior. En el punto más alto de Agrigento se encuentra el magnífico valle de los Templos, declarado Patrimonio de la Humanidad. Allí está también el jardín de Kolymbetra, con su agradable atmósfera de paz.

Sugerencia: descansa una tarde en la hermosa playa de arena de Maddalusa, a 8 minutos en coche del valle de los Templos. 

8. Cefalú, un pueblo pesquero de postal

Callejuelas adoquinadas zigzagueantes, antiguas casas apiñadas con sus obligadas cuerdas de ropa tendida y playas de postal, todo eso es Cefalú. Este antiguo pueblo marinero, hoy turístico y animado, te cuenta parte de su larga historia a través del Lavatoio, un lavadero medieval situado en el lugar donde, cuenta la tradición, vivía el rey normando Roger II. También son admirables los mosaicos bizantinos que adornan la catedral normanda, y resulta especial contemplar el pequeño puerto donde los pescadores preparan, con el cariño del pasado, sus artes de pesca.

Sugerencia: sube a la Rocca de Cefalú por la cuesta de los Sarracenos (unos 40 minutos) y haz las mejores fotos del Mediterráneo.  

9. Erice, una joya medieval en las alturas

Al andar por sus calles empedradas, el pueblo medieval de Erice te conduce al pasado. La Porta Trapani da entrada a la ciudad, donde se encuentran atractivos como el Duomo dell'Assunta con la Torre del Rey, el monasterio de San Salvador y la iglesia de San Martino, ambos situados en la Via Vittorio Emmanuele. En tu recorrido verás plazas y numerosas iglesias, hasta llegar al precioso Giardino del Balio. Al atravesarlo aparece ante ti el recio Castello di Venere, que ofrece unas fabulosas vistas panorámicas del Mediterráneo.

Sugerencia: sube a Erice en el funicular desde plaza Vittorio Veneto, Trapani; el viaje es espléndido y dura 10 minutos. 

10. Favignana, una de las tres Egadas

Coge el ferry en Trapani y en 30 minutos estarás en Favignana, la mayor isla del archipiélago de las Egadas, formado también por las de Levanzo y Marettimo. Te encandilará, pues posee grutas y bahías vírgenes con las aguas más cristalinas de Sicilia, además de playas rocosas como Scalo Cavallo, ideal para fans del esnórquel. Cala Rossa, por su parte, es un oasis de tranquilidad perfecto para descansar. Disfruta también de Cala Azzurra, Cala Rotonda y Lido Burrone, y de las calles y plazas repletas de tabernas tradicionales de la capital de la isla.

Sugerencia: el faro de Punta Sottile es el lugar ideal para terminar el día admirando la puesta de sol. 

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