Guide gay de Paris

Simon Gage Escritor especializado en viajes y tendencias, redactor de viaje de Gay Times..

París ha sido, históricamente, una ciudad abierta y tolerante. ¿Un ejemplo? 

Oscar Wilde huyó a París después de que le dejaran salir de la cárcel en Inglaterra por sus andanzas homosexuales, y a nadie le importó un comino por aquel entonces; y de 2001 a 2014, la ciudad tuvo un alcalde gay, Bertrand Delanoë. Así que creemos que te sentirás muy bienvenido aunque no veas la cantidad de banderas arcoíris que se pueden ver en otros destinos: eso es porque la comunidad LGBTIQ+ pasa de andar anunciándose. Todo el mundo lo acepta. 

Bares, clubs y tiendas gay

Le Marais es y, en cierto modo siempre ha sido, el epicentro de los viajes gay a París. En pleno centro de la ciudad, es una antigua zona de callejuelas medievales atravesadas por grandes bulevares: repleta de ambiente, cuenta con la mayor parte de los bares gay de París. Y de los restaurantes, pastelerías y terrazas. Ah, y de los parisinos gays, ya estén tomando un café y fumando un cigarro (¡parece que todo el mundo sigue fumando en Francia!) en una terraza o agolpándose en el exterior de bares como el Cox (donde se rumoreaba que el diseñador Alexander McQueen solía pasar el rato) o tomando un vino tranquilamente en La Perle, donde el diseñador John Galliano se tomó tantos vinos tranquilamente que casi acaba con su propia carrera con una bronca ante las cámaras.

En cuanto a bares gay se refiere, tienes donde elegir. Puedes ir al Raidd, en el extremo sexy del espectro, donde los camareros van sin camiseta y de vez en cuando un stripper se desnuda completamente en una de las duchas; al Bear's Den, el típico bar gay donde los hombres son hombres y, además, peludos y grandes; al FreeDJ, un bar de cócteles y neones que atrae a los más jóvenes; o al Cud, una discoteca bastante normal pero muy divertida; mientras, todo el mundo espera la reapertura (parece que inminente) de la legendaria sala Le Dépôt: está justo a las afueras de Le Marais, con un piso de arriba bailable y un piso de abajo decididamente travieso. Para algo más alternativo, prueba Les Souffleurs, una sala aún en Le Marais.

En cuanto a las discotecas gay de París, a cualquiera que le preguntes te dirá que la escena ha decaído bastante en los últimos años. Se puede culpar a las aplicaciones, a la pandemia, pero no se puede culpar al boogie. Porque sí, hay discotecas gay realmente gloriosas, como Quatzal, donde pasárselo realmente bien; y también hay sesiones, como BigWolf, normalmente en YOYO en el Palais de Tokyo con After Scandal, la fiesta posterior que acompaña a esos eventos (aunque esto no es Londres, Nueva York o Berlín). Si estás por París un domingo, no te pierdas Rosa Bonheur, una extraña leyenda de la noche gay de París que tiene lugar en uno de los parques más extraños de la ciudad, Buttes Chaumont, construido para que parezca un desierto romántico. La fiesta en sí tiene lugar en el restaurante y, si se llegas temprano, podrás escuchar el ensayo del coro LGBTIQ+. En el interior y al aire libre, quizá sea lo más divertido que se pueda hacer en París. Consulta su página web para ver otros eventos.

Siempre puedes coincidir con el Orgullo Gay de París -conocido como La Marche des Fiertés por estos lares-, que suele celebrarse en junio, así que haz un hueco en tu agenda y consulta su página web para conocer las últimas fechas.

Mientras tanto, de vuelta a las hermosas calles de Le Marais y en busca de algo agradable para regalarse a uno mismo, echarás de menos la brillante librería gay Les Mots à la Bouche, que se ha trasladado al distrito 11 (vale la pena acercarse ya que, además de un increíble catálogo de libros y revistas, cuenta con un programa de eventos), pero no faltan tiendas de interés gay como IEM Le Marais, para juguetes y ropa fetiche, y Fleux para decoración del hogar, ambas en la calle Sainte Croix de la Bretonnerie.

Teatro, comedia, arte y cultura

Veamos, la escena teatral parisina es vibrante (¡claro que sí!), pero tiene una gran pega: la mayor parte está en francés. Qué desconsiderados, ¿verdad? Desde la Comédie Française (el Teatro Nacional de Francia) hasta la Ópera Nacional de París, en París hay absolutamente de todo; y, para hacer honor a la verdad, no todo está en francés: hay cosas que ver en inglés, óperas con sobretítulos y, por supuesto, mucha música que disfrutar sin hablar francés. Si volvemos a Le Marais, encontramos el Diva's Kabaret, un piano bar de la vieja escuela con muchos drags a la espera de reabrir tras una remodelación total, y Le Crazy Horse, el legendario cabaret de París, es perfecto si te va lo camp o ver mujeres en ropa interior. Y es posible que también encuentres algún espectáculo de drags y burlesque (en francés e inglés) en el único pub sudafricano que hay, La Pomme D'Eve (o quizá solo música en directo sin ningún contenido LGBTIQ+).

En cuanto a museos, el Louvre, uno de los grandes museos del mundo, y que te llevaría casi toda la vida visitar en su totalidad. También está el museo más bello del mundo levantado en una antigua estación, el Musée D'Orsay y su increíble colección de pinturas, fotografías, arquitectura, escultura y arte decorativo. Obviamente, el Louvre es impresionante (y tiene un gran restaurante cerca, el Café Marly), pero si solo tuviéramos que elegir solo uno, nos quedaríamos con el D'Orsay. Pero esa es nuestra opinión, ¿eh?. También es recomendable el relativamente nuevo espacio de arte contemporáneo, La Bourse de Commerce; ya solo el enorme y circular edificio, la antigua Bolsa, merece la pena la visita. Dentro, exposiciones temporales que cambian con regularidad pero que siempre tienen algo en común: son extravagantes y bastante queer (no hace mucho, albergó una escultura a escala real de una orgía gay: había que situarse detrás de un muro para verla).

Los mejores hoteles LGBTIQ+ de París

Cuando se trata de lugares para alojarse, hay mucho donde elegir, como hizo Oscar Wilde en su día, cuyas famosas últimas palabras (desde la cama de un hotel de París, por cierto) fueron "Este papel pintado y yo estamos luchando a muerte, uno de los dos tendrá que marcharse”. Ni qué decir tiene que ganó el papel pintado y ahora se puede visitar la hermosa tumba de Wilde en el cementerio de Père Lachaise, al norte de la ciudad. Hoy en día, hay de todo, desde chollos asombrosamente geniales como el Generator Paris, un albergue de moda situado en el Canal St. Martin, no muy lejos de la Gare du Nord; hasta el Hidden Hotel, una belleza de 4* en el lujoso barrio del Arco del Triunfo. El hotel Color Design, en la Gare de Lyon, es un sueño minimalista en el que el blanco sobre blanco se combina con salpicaduras de colores vivos y cuyos interiores mezclan elementos tradicionales parisinos con un estilo moderno. También está Le Bellechasse Saint-Germain, una oferta maximalista y llamativa junto al río, en una de las zonas más elegantes de la ciudad y con fácil acceso al Louvre y al Museo de Orsay. Si quieres ir andando a las maravillas de Le Marais, el pequeño y encantador hotel Saint Honoré es una excelente elección. Y si quieres hacer realidad tu sueño de vivir como un artista en París, el hotel Basss (con tres "s", para que veas que funky son), cerca del Sacré Coeur, donde tradicionalmente se reunían los bohemios.

También te podría interesar

Encuentra tu viaje perfecto

Cargando el formulario de búsqueda

Suscríbete a nuestra newsletter

Serás el primero en recibir nuestras mejores ofertas, promociones exclusivas y consejos de viaje. Además, te mantendremos informado sobre dónde puedes viajar.


Pago seguro


rumbo