Descubre Agaete: un paraíso pintado de azul y verde

Qué ver en Agaete, un pueblo marinero al noroeste de Gran Canaria

Agaete, un pintoresco municipio costero a 30 km de Las Palmas, es uno de los asentamientos más antiguos de Gran Canaria. En su paisaje, el azul intenso del Atlántico contrasta con imponentes acantilados y exuberantes valles, convirtiéndolo en un destino imprescindible de naturaleza y cultura. Pero ¿qué hace de Agaete un rincón tan especial?

  1. Casco antiguo de Agaete
  2. Puerto de las Nieves
  3. Valle de Agaete
  4. Playas y piscinas naturales
  5. Parque Natural de Tamadaba
  6. La Rama, una celebración única

Casas blancas flanqueadas por la belleza abrupta del Atlántico, el verde de atractivos naturales como el valle de Agaete, el puerto de las Nieves o el parque natural de Tamadaba y yacimientos arqueológicos aborígenes... Sin olvidarnos de su intenso aroma a café. Todo aquí es digno de ver, oler y disfrutar.

1. Casco antiguo de Agaete

Comenzamos nuestro recorrido por la plaza de la Constitución, núcleo que vertebra esta localidad pesquera y un punto de partida perfecto para descubrirla. La preside la iglesia de la Concepción (s. XIX), tras la cual no debes dejar de visitar el Museo etnográfico de La Rama, un centro de reciente construcción dedicado a la festividad que le da nombre, y que da cuenta de los orígenes guanches de Agaete. Si dejamos atrás la plaza y recorremos la calle principal, a un margen de la misma tenemos el jardín botánico Huerto de las Flores, de propiedad municipal y un exuberante vergel de plantas exóticas y caribeñas que podrás visitar únicamente por la mañana. Una vez fuera del pueblo, en pleno valle, merece la pena dirigirse a la necrópolis de Maipés, sin duda uno de los imperdibles que ver en Agaete, ya que se trata de uno de los yacimientos aborígenes más importantes de la isla.

Imprescindible: pásate por la Casa Fuerte, la fortaleza que sirvió de refugio a los conquistadores castellanos de la isla.

2. Puerto de las Nieves

Situado a apenas un kilómetro de Agaete, el Puerto de las Nieves es, sin duda, uno de los lugares más emblemáticos de la zona. Este barrio pesquero destaca por su hilera de tradicionales casas blancas y sus espectaculares vistas del Roque Partido, una formación rocosa que, aunque parcialmente destruida por una tormenta en 2005, sigue siendo un símbolo del municipio y un lugar destacado para los amantes del submarinismo. No te marches sin caminar por el Paseo de los Poetas, visitar la ermita de Nuestra Señora de las Nieves, comprar pescado fresco en la lonja o directamente comértelo en uno de sus restaurantes, donde la «vieja sancochada» o el «caldo de pescado» son especialidades locales.

Imprescindible: los restaurantes más económicos –y estupendos– se encuentran frente al muelle.

3. Valle de Agaete

Uno de los grandes tesoros que ver en Agaete es su valle, un espacio natural sorprendente por su vegetación exuberante y su clima templado. Entre otros motivos, este valle es famoso porque, gracias a sus condiciones climáticas excepcionales, e suno de los pocos lugares de Europa donde se cultiva café, concretamente la variedad «typica», una de las más antiguas de la especie «coffea arabica». Si visitas la zona, no puedes perderte la Finca La Laja, donde podrás conocer el proceso de cultivo del café canario y degustar su exclusivo sabor, así como catar los vinos de su bodega y sus frutas tropicales. Además, el valle es un lugar idóneo para el senderismo, con rutas que atraviesan plantaciones de frutas tropicales y ofrecen vistas espectaculares de las montañas y el océano.

Imprescindible: la visita guiada a la finca incluye una degustación de tres quesos, pan con chorizo, bizcocho con mermelada y café.

4. Playas y piscinas naturales

Si te estás preguntando que dónde están las playas de Agaete, te diremos que para darte un baño, puedes hacerlo en la misma playa del puerto, conocida como la Playa de las Nieves. También en el Puerto de las Nieves tienes la Playa del Muelle, ambas con aguas limpias y cristalinas. Muy cerca de allí se encuentran las piscinas naturales de Las Salinas de Agaete, unas playas naturales de roca volcánica conectadas por tubos volcánicos en las que disfrutar de un tranquilo día en familia, ya que disponen de bar, solarium y unas zonas de baño con vistas al Teide. Ya en la zona oeste de Agaete, en dirección a la Aldea de San Nicolás, te espera otras de las playas que ver en Agaete sí o sí: la Playa de Guayedra, y la de Sotavento.

Imprescindible: pásate por el Pinar de Tamadaba que da a una agradable playa de arena negra frecuentada por nudistas y campistas.

5. Parque Natural de Tamadaba

Repartido entre los municipios de Agaete, Artenara y Aldea de San Nicolás, este parque natural de unas 7500 hectáreas de extensión es uno de los dos parques naturales de Gran Canaria. Este espacio protegido declarado por la UNESCO como Reserva de la Biosfera destaca por sus especies vegetales endémicas y el ya mencionado pinar de Tamadaba, además de por sus abruptos acantilados como el de Roque Faneque. Ofrece rutas de senderismo que regalan panorámicas impresionantes de la costa. Una de las más populares es la que conduce hasta el Mirador del Balcón, desde donde se puede contemplar el impresionante «dragón dormido», una formación rocosa que parece la silueta de este legendario animal. Si buscas desconectar y sumergirte en la naturaleza, Tamadaba es el lugar perfecto.

Imprescindible: tres de los senderos más recomendables es el Camino del Faneque, el del Pico de la Bandera y el del Fin del Mundo.

6. La Rama, una celebración única

También conocida como «Bajada de la Rama», este popular festejo en honor a la Virgen de Nuestra Señora de las Nieves, patrona de la localidad, tiene lugar el 4 de agosto y rememora uno de los ritos de los aborígenes canarios, quienes subían a las cumbres a recoger ramas de poleo, pino o laurel, entre otras plantas aromáticas, para azotar con ellas el mar y pedir lluvias a los dioses para acabar con la sequía. La tradición actual ha evolucionado hasta convertirse en un divertido desfile de ríos de gente bailando con ramas de pino, brezo, eucalipto, laurel y mimosa para ofrecérselas a Nuestra Señora de las Nieves. No faltan los cabezudos gigantes, conocidos popularmente como «papahuevos», que representan a personalidades del pueblo.

Imprescindible: los tres bailes multitudinarios que conforman La Rama son la Diana, la Rama y la Retreta.

También te podría interesar

Encuentra el viaje ideal

Cargando el formulario de búsqueda

Suscríbete a nuestra newsletter

Serás el primero en recibir nuestras mejores ofertas, promociones exclusivas y consejos de viaje. Además, te mantendremos informado sobre dónde puedes viajar.