Cuándo ir: en invierno o primavera, pues los pantanos están espléndidos.
Los paisajes de las montañas de Palencia presumen de una belleza natural bastante desconocida aún. Además, su calidad ambiental es magnífica. Por eso, alberga zonas protegidas, como son el Parque Natural de las Fuentes Carrionas y Fuente Cobre, el Espacio Natural de Covalagua y el Espacio Natural de Las Tuerces.
Cuando buscas opciones de senderismo montaña palentina aparecen diversas rutas diferentes, y eso te puede confundir un poco a la hora de decidir por dónde empezar. Echa un vistazo a estas sugerencias y comienza a descubrir la montaña de la comarca de Palencia, Castilla y León, a tu ritmo.
Esta ruta parte desde Cervera de Pisuerga y llega hasta Velilla del Río Carrión, cruza cuatro bellos pantanos y despliega unos espacios impresionantes. Al contemplar los pantanos comprenderás por qué los llaman los fiordos de Palencia, pues están rodeados de picos de gran altura e idílicas aldeas castellanas. En unos 60 kilómetros la carretera une los embalses de Ruesga, de Requejada, de Camporredondo y de Compuerto, y se interna en el hermoso parque natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre. Te invita a descubrir la montaña sin necesidad de trepar, ya que resulta fácil y agradable de recorrer. ¿Te apuntas?
Cuándo ir: en invierno o primavera, pues los pantanos están espléndidos.
Lo mejor: es una ruta ideal para familias.
Se trata de un sendero circular bastante retador. Su dificultad es alta y hay que echar mano del esfuerzo físico, así que no vayas con niños pequeños o personas poco entrenadas en salidas montañeras. Se extiende por 18 kilómetros y dura unas nueve horas, aunque la mejor idea es hacer paradas para descansar y emocionarse con los escenarios que se van sucediendo. Comienza en Cardaño de Arriba y, luego, viene una subida hasta alcanzar unos 1100 metros de altitud. Sigue siempre el camino principal, y pasarás por un puente sobre el arroyo de Las Lomas para llegar hasta el Alto de Fuentes Carrionas.
Cuándo ir: en verano resulta más agradable.
Lo mejor: contemplar las agujas de Cardaño y la cascada del arroyo Hormaz.
El sendero, que discurre por unos 10 kilómetros, se puede completar en alrededor de cuatro horas, salvo que vayas con niños pequeños. Llevad calzado preparado para transitar por caminos pedregosos y escaleras naturales. Comienza a 5 kilómetros de Cervera de Pisuerga y, casi de inmediato, se observan las ruinas de una antigua mina. Sigue paralelamente a esos escombros y, más adelante, atravesarás una pequeña pradera, nacida en una garganta excavada por el arroyo. Las praderas verdes custodiadas por montañas y bosques continúan hasta llegar al valle de Tosande, donde espera en silencio el ambiente sombrío de la Tejeda, con todas sus leyendas.
Cuándo ir: en cualquier momento del año.
Lo mejor: el ambiente mágico de los troncos retorcidos de los tejos.
El recorrido se extiende por 15 kilómetros, e inicia en el Santuario de la Virgen del Brezo, situado en Santibáñez de la Peña. Lo puedes cubrir en unas seis horas, aunque es mejor ir parando, y presenta ascensos con algo de dificultad, así que llévate bastones, guantes y buen calzado. Verás la ermita refugio del Cristo de la Sierra, el refugio del Corral, donde se puede improvisar un pícnic, las paredes verticales del Cueto y unas panorámicas de película desde Pico del Fraile. Al descender, completa la excursión con una visita al curioso y hermoso parque de Villafría de la Peña.
Cuándo ir: primavera o principios de verano.
Lo mejor: los paisajes y los ciervos que se pueden llegar a descubrir.
Para llegar a la Cueva del Cobre debes salir del pueblo Santa María de Redondo y recorrer unos 10 kilómetros, trayecto que puede durar cinco horas. En esa catedral natural resurge el río Pisuerga de las entrañas de la tierra, después de nacer en la falda del pico Valdecebollas y esconderse en su camino subterráneo. El sendero, bien señalizado, es bonito de verdad; sigue el transcurso del río y cruza hayedos y robledales. Al regresar disfruta de la atmósfera montañesa de Santa María de Redondo y sus casas de piedra, lugar donde nacieron los tatarabuelos de Rainiero, quien fue príncipe de Mónaco.
Cuándo ir: todo el año.
Lo mejor: las riberas del río y el robledal al pasar el arroyo Peñalba.
Imagina recorrer unos cinco kilómetros por un sendero de dificultad baja, que lleva unas dos horas, por entornos preciosos y, al final, recibir como premio la visión de un roble de más de 500 años. Haz realidad esta ruta y conviértela en una romántica salida en pareja o una divertida excursión familiar. Parte desde Vañes por la carretera hacia el sur, toma el primer desvío hacia la izquierda y sigue las señales hasta llegar a "El abuelo", como se conoce al viejo roble de 17 metros de altura. Está incluido en el catálogo de árboles Notables de Castilla y León.
Cuándo ir: en cualquier estación del año.
Lo mejor: contemplar el embalse de Requejada, el roble, la riqueza de flora y fauna.