No puedes perderte: la basílica de Montserrat y las espectaculares vistas desde la cima de Sant Jeroni.
El atractivo núcleo urbano de Barcelona acapara tal protagonismo que a veces oculta otros rincones impresionantes muy cercanos a la Ciudad Condal, como, por ejemplo, las montañas y senderos de sus alrededores. Y es que la capital catalana está rodeada de espacios naturales de gran belleza y encanto, donde se puede disfrutar de una magnífica jornada en pleno contacto con la naturaleza.
Desde montañas emblemáticas como Montserrat o Pedraforca hasta reservas naturales como el Parque Natural del Montseny, la provincia de Barcelona aúna un mosaico de paisajes mediterráneos y alpinos que resultan ideales para hacer una pausa en nuestro frenético ritmo de vida cotidiano. Anímate a descubrir las montañas de Barcelona.
Las características geomorfológicas del abrupto entorno de la montaña de Montserrat han dado lugar a caprichosas e inverosímiles esculturas naturales que conforman un paisaje muy singular. Es en este espiritual y seductor entorno donde se levanta el popular monasterio del mismo nombre, el cual se ha convertido en un referente religioso que atrae a miles de peregrinos cada año. Desde el santuario parten una gran cantidad de itinerarios para hacer a pie y combinados con los funiculares de Sant Joan y de la Santa Cova.
No puedes perderte: la basílica de Montserrat y las espectaculares vistas desde la cima de Sant Jeroni.
Situada en la comarca del Berguedá, en pleno corazón del Prepirineo catalán, Pedraforca es una montaña emblemática de Cataluña cuya silueta es reconocible a larga distancia debido a su forma de horca. Su singular contorno se debe a que sus dos picos, los pollegons (picos, en catalán), se encuentran separados por la Enforcadura, un collado que une ambas cimas. Existen varias opciones para ascender al Pedraforca, y cada una de ellas exige un nivel técnico y físico diferente. Por tanto, es importante cerciorarse de la dificultad de cada itinerario para que se adapte a la capacidad de cada montañista.
No puedes perderte: una ruta en quad por los valles del Pedraforca.
El macizo de Montseny, único Parque Natural de Cataluña catalogado como Reserva de la Biosfera, está coronado por las cimas Matagalls (1697 metros), Les Agudes (1705 metros) y el Turó de l’Home (1706 metros). Además, abarca las comarcas de La Selva, Osona y el Vallès Oriental, donde se concentra un patrimonio natural y cultural de gran riqueza. En el ámbito cultural destacan la villa romana de Can Terrers y las construcciones megalíticas de la Sierra del Arca, además de las numerosas iglesias medievales, castillos y fortificaciones de la zona. La diversidad y la belleza de los parajes de este entorno natural atrae cada año a unos dos millones de visitantes.
No puedes perderte: el Castanyer d’en Can Cuch, el castaño más grande de Cataluña, con 15 metros de alto y 14 de diámetro.
La Mola es el punto más elevado del Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac. Tiene una altitud de 1104 metros y está coronado por el monasterio románico de Sant Llorenç de Munt, del siglo XI, reconvertido hoy en día en museo y restaurante. La Mola resulta ideal para iniciarse en la práctica del montañismo, puesto que no es un ascenso especialmente exigente, y durante el mismo los senderistas pueden disfrutar de vistas preciosas. Además, tiene el aliciente de que se trata de un camino que usaban antiguamente los monjes para ascender al monasterio.
No puedes perderte: el Puig de la Balma, una masía del siglo XI incrustada en un acantilado en las afueras del pueblo de Mura.
Considerado como el pulmón de Barcelona, se trata del parque metropolitano más extenso del mundo, y es hogar de un gran número de animales, como jabalíes, zorros, ardillas y hasta 300 especies de diferentes vertebrados. Es, también, un museo al aire libre gracias a las diversas construcciones levantadas por todo el territorio: dos castillos góticos, los restos del poblado de la sierra del Moro, la iglesia de Santa María y antiguas masías. Su pico más alto es el Tibidabo, una torre de comunicaciones que cuenta con un mirador con una privilegiada panorámica de 360 grados.
No puedes perderte: el Pi d’en Xandri, considerado uno de los símbolos de la ciudad: es un pino piñonero monumental de más de 230 años y de 23 metros de altura.
El Parque de l' Oreneta es un bosque urbano que resulta ideal para disfrutar de la naturaleza sin salir de la ciudad. Además, si vas acompañado de niños pequeños, podrán divertirse en las diversas áreas recreativas habilitadas; y los fines de semana, tendrán la posibilidad de subirse al tren de L’Oreneta, una de las principales atracciones del lugar. El Parque del Garraf, por su parte, tiene una extensión de casi 13 000 hectáreas y en él abundan las cuevas, dolinas, simas y lapiaces. El paisaje es, por lo general, mediterráneo, y ofrece numerosas opciones para los amantes de la naturaleza.
No puedes perderte: el Palau Novella, un palacete modernista ubicado en el corazón del Garraf.