La vuelta al mundo sin salir de España

De la Provenza alcarreña al Caribe ibicenco

Tenemos la suerte de vivir en un país con tal variedad de paisajes, gastronomías, culturas y monumentos que no es necesario viajar al extranjero para vivir todo tipo de nuevas experiencias. Prepárate para hacer realidad tus sueños y viajar por los rincones más espectaculares del mundo sin recorrer miles de kilómetros y ¡sin llevar pasaporte!

1. Cala Salada (Ibiza) - Zambúllete en el Caribe

Aguas súper transparentes y tranquilas playas de blanca arena rodeadas de vegetación: estás en Cala Salada, en la costa norte de Ibiza, muy cerca de Sant Antoni de Portmany, una de las más conocidas playas de Ibiza, y un lugar tan extraordinario que nada más verlo solo una imagen acudirá a tu mente: ¡Caribe! Cala Salada es tan perfecta que puedes disfrutarla llegando desde tierra firme o, te lo recomendamos, desde el mar: es un destino de fondeo de barcos muy popular.

Consejo: No te olvides las gafas y las aletas: la fauna y flora submarinas merecen la pena una inmersión.

2. Mérida (Badajoz) - El Foro Romano a tus pies

Sobran los motivos por los que Roma es conocida como la Ciudad Eterna. Afortunadamente para nosotros, el imperio romano se extendió hasta nuestro país y dejó muestras de su esplendor arquitectónico a lo largo y ancho de nuestra geografía, en especial, en Mérida. Si tu sueño siempre ha sido recorrer el Foro Itálico como un antiguo patricio, puedes hacerlo realidad en la capital extremeña. El Anfiteatro, construido en el siglo I a. C., el Teatro y el Circo forman un conjunto histórico sobrecogedor que muestra la importancia que Mérida tuvo en el entramado del Imperio romano.

Consejo: Completa tu viaje visitando el Museo Nacional de Arte Romano, una verdadera maravilla tanto por dentro como por fuera.

3. Cala Fonda (Tarragona) - Hawái a una hora de Barcelona

Es posible que este rincón sea la playa más hermosa de Costa Dorada. A tan solo 10 km de Tarragona, esta tranquila cala, prácticamente virgen, está rodeada por pinares y ocres formaciones rocosas y gracias a su espectacular paisaje, es popularmente conocida como playa Waikiki. Es necesario caminar unos 20 minutos para llegar a ella, pero te aseguramos que merece la pena; y más, si antes te pasas por Platja Llarga, una amplia playa a la entrada del bosque.

Consejo: Lleva agua y comida. Cala Fonda es tan solitaria que no tiene chiringuito.

4. Castillo de Butrón (Vizcaya) - Baviera a 20 minutos de Bilbao

Si te encantan los cuentos de hadas y los castillos típicos de Baviera siempre te han fascinado, puedes cumplir tu sueño de visitar uno sin salir de España: el Castillo de Butrón, en Gatica (Vizcaya), te transportará al pasado. Los orígenes de este castillo, rodeado por bosques centenarios, se remontan a la Edad Media, aunque fue abandonado y se fue deteriorando a lo largo de los siglos. No fue hasta finales del siglo XIX que se restauró con la forma actual siguiendo la tendencia europea de la época sobre castillos.

Consejo: Acércate a San Juan de Gaztelugatxe: esta ermita sobre el Cantábrico te dejará sin palabras.

5. Coves de Can Riera (Barcelona) - Arizona a tiro de piedra

Hay quienes invierten tiempo y dinero en viajar hasta Arizona para descubrir el espectacular cañón del Antílope —creado durante milenios por efecto de la erosión de los elementos— y hay quienes conocen las cuevas de Can Riera y se ahorran el viaje. Si te aseguramos que puedes sacarte una foto en este rincón de Cataluña y engañar a todos diciendo que has estado en Arizona, no te mentimos, y es que los paisajes son tremendamente similares. La razón no es otra que ambos accidentes geológicos comparten la composición de las rocas y los motivos que los originaron, un espectáculo sensorial que seguro te encantará.

Consejo: Si puedes, visítalas un día despejado: son espectaculares bajo los rayos del sol.

6. Brihuega (Guadalajara) - La Provenza francesa en plena Alcarria

La fragancia de lavanda al atardecer, un sol anaranjado de fondo que parece inundar de llamas el paisaje… Si crees que nos estamos refiriendo a la Provenza, ya puedes corregir las coordenadas de tu mapa mental porque nos hemos quedado mucho más cerca; concretamente, en la provincia de Guadalajara. Brihuega, en plena Alcarria, se llena cada mes de julio del olor de la lavanda y sus campos se tiñen de violeta. ¿Nuestra propuesta? A partir de ahora, la Provenza pasará a ser conocida como la Brihuega francesa.

Consejo: No te pierdas el Festival de la Lavanda, a mediados de julio: conciertos al atardecer donde la música y la gastronomía se unen a la naturaleza en una velada mágica.

7. Laguna de Fuente de Piedra (Antequera) - La Camarga malagueña

La Reserva Natural Laguna de Fuente de Piedra, la más extensa de Andalucía, es un enclave único dentro de los humedales del Mediterráneo Occidental. A menos de una hora en coche de Málaga se localiza la mayor colonia de flamencos de toda la Península Ibérica y la segunda en importancia de Europa tras la existente en la Camarga, Francia. El destino perfecto para los amantes de la naturaleza.

Consejo: Si te gustan las emociones fuertes, el Caminito del Rey está a media hora en coche: más de 3 km de estrecha pasarela entre desfiladeros.

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