ahora es Rumbo

Menú
Mi Rumbo¿Necesitas ayuda?
Para reservar0034 911 365 739Red fija. Coste depende del operador Política de privacidad
Vuelos + Hotel en Perú
Cada día, una nueva oferta

Al mejor precio: reserva juntos tu Vuelo + Hotel en un solo clic

Viajar nunca fue tan fácil

Pago fraccionado: garantiza tu plaza con un pago de solo el 25%

Más de 15 años de experiencia

A tu servicio: llámanos y reserva tu viaje también por teléfono

Viajes a Perú

Descubre las mejores ofertas de viajes a Perú: utiliza nuestro buscador de vuelos + hotel para obtener las mejores ofertas en viajes baratos a Perú.

Documentación al viajar a Perú

Para los ciudadanos españoles tan solo es necesario presentar el pasaporte en vigor con un mínimo de 6 meses de validez. En el momento de llegada ha de cumplimentarse un formulario de entrada que deberá conservarse hasta la salida. El oficial de inmigración estampará un sello por el que autoriza hasta un máximo de 30 días. Se puede prorrogar la estancia en las oficinas de la Dirección de Migración hasta un máximo de 180 días.

Después de pasar los trámites de inmigración hay que pasar por la Aduana, cumplimentando un impreso de Declaración de Bienes en el que deben especificarse los objetos de gran valor (por ejemplo joyas o artículos sujetos a impuestos). El visitante decide si declara o no los artículos que se importan en exceso de los permitidos. A las personas que declaran sus importaciones se les revisan sus artículos para el cobro de los impuestos correspondientes. Aquellos que no declaren se les solicita presionar el botón de un pequeño semáforo. Si la luz es verde, se puede pasar sin mayor trámite y si es roja, pasará un control para verificar si su declaración es correcta (el semáforo funciona de forma aleatoria). En caso de que se encuentren artículos que no hayan sido declarados, se impondrá una fuerte multa y de acuerdo a la gravedad de la infracción, puede haber condena de cárcel. Pueden introducirse, libre de impuestos, 400 cigarrillos o 250 gr. de tabaco o 50 puros, 3 botellas de bebidas alcohólicas (que no excedan 2,5 litros), material deportivo (excepto arpones para pesca), cámara fotográfica y de vídeo, así como regalos (un máximo de cinco).

¿Qué prendas llevar?

Es conveniente llevar prendas para todo tipo de clima (debido a las particulares condiciones geográficas del país) y sobretodo, zapatos cómodos. Si viaja en la temporada de lluvias, un chubasquero es imprescindible. En las zonas de selva se recomiendan la prendas de manga larga, pantalones largos, botas y repelente para insectos (para evitar en lo posible las picaduras). Si se viaja a las zonas montañosas es imprescindible un sombrero y gafas oscuras, ya que el sol es deslumbrante, así como un buen abrigo ya que las temperaturas suelen bajar por la noche. Los pantalones cortos para los hombres están bien vistos en las playas peruanas pero en otras zonas del país no son frecuentes. Si piensa visitar clubs nocturnos o lugares de espectáculos, una vestimenta casual es bien aceptada. No es necesario corbata.

Clima en Perú

Perú posee dos estaciones claramente diferenciadas: la estación húmeda y la estación seca. La húmeda va de los meses de octubre a mayo, con temperaturas muy altas, mientras que la estación seca va de los meses de mayo a septiembre, con temperaturas bajas, especialmente en las zonas de la sierra. Al encontrarse en el hemisferio sur, la primavera va de septiembre a diciembre, el verano de diciembre a marzo, el otoño de marzo a junio y el invierno de junio a septiembre.

¿Qué visitar al viajar a Perú?

Para descubrir Perú, se puede dividir en seis zonas:

  • La ciudad de Lima, capital de Perú 
  • La Costa Norte
  • La Costa Sur
  • La Región de los Andes
  • La Sierra Central y del Norte
  • La Región de la Selva.

Acerca de Perú

Cuando uno reflexiona sobre el pasado del Perú y especialmente sobre la historia de los Incas, surge, de forma irremediable, una pregunta a la espera de una respuesta. Y es que uno no acaba por atar todas las piezas que provocaron el fin de tan esplendoroso imperio. Es decir, por descubrir y conocer cuales fueron las causas que hicieron posible la conquista.

Dice la historia que mientras Atahualpa descansaba en las cercanías de Cajamarca, recibió la visita de una comitiva de españoles. Atahualpa estaba al tanto de que un grupo de hombres blancos habían arribado a sus tierras. Volcado en una cruenta guerra civil contra su hermano Huascar y ante el reducido número de los recién llegados extranjeros, subestimó cualquier peligro que pudieran reportarle los visitantes y aceptó entrevistarse con Pizarro en Cajamarca. Los españoles, que formaban un total de 160 hombres, tramaron un plan muy sencillo que resultó todo un éxito, gracias también a la ingenuidad de Atahualpa, que acudió al encuentro con cerca de 6 mil hombres provistos de hachas y hondas, dejando el resto de sus tropas, unos cincuenta mil hombres, en los Baños del Inca, a 6 kilómetros de Cajamarca. En el encuentro, uno de los frailes que acompañaban a Pizarro entregó a Atahualpa el requerimiento, junto con una Biblia, por el que debía reconocer 'la Soberanía de los Reyes Católicos'. El Inca, que desconocía el lenguaje escrito, arrojó el requerimiento sin darle mayor importancia. Sin saberlo, con su gesto había dado una inequívoca señal para que se iniciara el ataque. Retumbaron los cañones y los soldados españoles salieron de sus escondites. Los ruidos de la artillería y la presencia de los caballos, que los indígenas desconocían y que creían que se trataba de un sólo cuerpo, crearon la confusión, el caos y el terror. Atahualpa fue apresado y con su pérdida de libertad se iniciaba el fin de un Imperio (que se encontraba en crisis).

El Inca pagó por su rescate llenando la habitación en la que estaba preso una vez de oro y dos veces de plata. Sin embargo nunca fue liberado. Juzgado por Pizarro y acusado por el asesinato de su hermano, fue condenado a la hoguera. Atahualpa se convertiría al cristianismo para morir mediante el garrote vil y poder así resucitar en su segunda vida, ya que si hubiera sido quemado, no podría retornar. Los eventos que se sucedieron después, son de todos bien sabidos.

Después de conocer este momento de la historia y de reflexionar concienzudamente en busca de explicaciones, uno se pregunta qué pasó con los dioses del Perú. No es que haya habido un abandono y que hubieran salido despavoridos por ahí. Es probable que en el mundo de los dioses, las cosas funcionen de otra manera. Lo que si es cierto y más allá de las posibles alianzas divinas (entre los dioses occidentales y los dioses andinos), la historia y el pasado posibilitaron el encuentro entre culturas diferentes. Aquel lejano encuentro es lo que hace posible que, nosotros, viajeros, tengamos la oportunidad de conocer y descubrir Perú. No sólo para disfrutar de sus impresionantes sitios arqueológicos o para aprender y descubrir la sabiduría del hombre andino, ni siquiera para dejarse cautivar por Cusco (Qosqo), el ombligo del mundo, o para atravesar sus impenetrables selvas y espectaculares santuarios de vida animal, o para sorprendernos por sus áridas y enigmáticas costas. Quizá todas esas maravillas esconden la respuesta a la pregunta con la que hemos iniciado estas palabras. Es tarea de todos, el descubrir y comprender los designios de los dioses, escondidos con toda certeza, en las innumerables bellezas que guarda el Perú, la Tierra de los Dioses.